Beata María Teresa del Sagrado Corazón (Jeanne Haze)
Virgen, Fundadora
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su vida y misión
La trayectoria de la beata María Teresa del Sagrado Corazón comenzó en Lieja durante el siglo diecinueve. Su juventud estuvo atravesada por la inestabilidad política, obligándola a exiliarse en Alemania debido a los disturbios provocados por la Revolución Francesa. Este periodo de incertidumbre fue, sin embargo, un tiempo de maduración interior. Al retornar a su hogar, encontró en la vida solitaria junto a su hermana Ferdinande un espacio de oración intensa, que fue el cimiento sobre el cual edificaría su futura obra.
La intuición de abrir una escuela gratuita en Lieja marcó el inicio de su servicio público. María Teresa comprendió que la educación era el camino para dignificar a los más humildes, convirtiendo su preocupación por el prójimo en una estructura organizada. En el año mil ochocientos treinta y tres, este compromiso dio origen a la congregación de las Hijas de la Cruz. A lo largo de su existencia, enfrentó desafíos que pusieron a prueba su fe, incluyendo la profunda experiencia mística de la noche del espíritu, la cual aceptó con humildad como parte de su purificación interior. Su vida, que se extendió hasta el año mil ochocientos setenta y seis, fue un testimonio constante de fidelidad a la voluntad divina y de amor a la cruz, manteniendo siempre una mirada atenta hacia las necesidades de los más vulnerables.
El culto y memoria
La memoria de la beata María Teresa del Sagrado Corazón es celebrada con gratitud por la Iglesia, que reconoce en ella un modelo de abnegación y amor apostólico. Su proceso de canonización culminó bajo el pontificado de Juan Pablo Segundo, quien la proclamó beata en el año mil novecientos noventa y uno. Este reconocimiento oficial subraya la importancia de su ejemplo para los fieles de nuestro tiempo, quienes encuentran en su vida un reflejo del cuidado de Dios por medio de la educación y la caridad.
Su legado continúa vivo en la labor de las Hijas de la Cruz, quienes mantienen encendida la antorcha de su carisma. La Iglesia celebra su memoria litúrgica el día siete de enero, fecha en la que se invita a los fieles a reflexionar sobre su entrega silenciosa y su capacidad para transformar el dolor en servicio. Venerar a la beata María Teresa significa comprometerse, al igual que ella, con el bien común y la formación de los más pequeños, confiando siempre en que la noche del espíritu es solo un paso más hacia la luz del amor divino.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra su memoria?
La memoria litúrgica de la beata María Teresa del Sagrado Corazón se celebra el siete de enero.
En Lieja, Bélgica, beata María Teresa (Juana) Haze, virgen, que fundó la Congregación de las Hijas de la Santa Cruz al servicio de los débiles y los pobres. — Martirologio Romano