Beati Dionisio Vicente Ramos y Francisco Remon Jativa
Franciscanos, mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
Una vida al servicio de Dios
Dionisio Vicente Ramos nació en el año mil ochocientos setenta y uno. Tras años de formación y discernimiento, recibió la ordenación sacerdotal en Roma en el año mil ochocientos noventa y cuatro. A lo largo de su ministerio, el padre Dionisio desempeñó importantes tareas pastorales en diversos lugares, entre ellos Montalto Marche, San Miniato, Bagnoregio, Anzio y Loreto. Su labor se caracterizó por una constante entrega a las necesidades de las comunidades que le fueron confiadas, viviendo con sobriedad y rectitud hasta que el estallido de la guerra civil en España truncó su camino, siendo arrestado y finalmente fusilado en Granollers en el año mil novecientos treinta y seis.
Por su parte, Francisco Remon Jativa nació en el año mil ochocientos noventa. Su vocación franciscana se consolidó con la emisión de sus votos solemnes en Asís, en el año mil novecientos dieciséis. Durante su vida religiosa, prestó un servicio devoto y silencioso como sagrestano en la basílica de Asís, lugar donde la espiritualidad del santo de Asís moldeó profundamente su carácter y su entrega. Al igual que Dionisio, Francisco se vio envuelto en la violencia de la guerra civil española. En el año mil novecientos treinta y seis, en la localidad de Granollers, fue arrestado, brutalmente percosso y ejecutado, ofreciendo su vida en un acto de fe que lo unió definitivamente al sacrificio de los mártires de la Iglesia.
El recuerdo de los beatos
El culto a los beatos Dionisio Vicente Ramos y Francisco Remon Jativa se celebra cada año el treinta y uno de julio, fecha en la que la Iglesia los honra como modelos de santidad y valentía. Su causa de canonización llegó a su culmen el once de marzo del año dos mil uno, cuando el papa Juan Pablo II los elevó a los altares, reconociendo oficialmente la heroicidad de sus virtudes y su martirio.
La memoria de estos dos hermanos de Caudé trasciende sus lugares de origen para convertirse en un recordatorio universal de la fidelidad cristiana. En la actualidad, su testimonio sigue interpelando a los fieles, invitándolos a reconocer que la santidad no es una meta inalcanzable, sino una respuesta cotidiana a la llamada de Dios, incluso en los momentos más oscuros de la historia. Al venerar su memoria, pedimos el don de la perseverancia para saber afrontar nuestras propias dificultades con la misma entereza y confianza en la paz que ellos depositaron en el Señor al momento de su partida.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de los beatos?
La Iglesia celebra su memoria litúrgica el treinta y uno de julio.
En la ciudad de Granollers cerca de Barcelona en España, beatos mártires Dionisio Vicente Ramos, sacerdote, y Francisco Remón Játiva, religioso, de la Orden de los Frailes Menores Conventuales, que durante la persecución contra la fe siguieron con su martirio las huellas de Cristo. — Martirologio Romano