Beati Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles

Mártires indios

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beati Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles

Su vida y testimonio

Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles nacieron en el año mil seiscientos sesenta, en la localidad de San Francisco Cajonos, ubicada en el estado de Oaxaca, México. Desde su juventud, formaron parte de la estructura eclesial de su tiempo, asumiendo con responsabilidad el compromiso de ser catequistas y fiscales. En el cumplimiento de sus deberes, observaron diversas situaciones de idolatría que afectaban a la población local, las cuales denunciaron con rectitud, buscando siempre la fidelidad a los principios cristianos que habían abrazado con convicción profunda.

El momento definitivo de sus vidas llegó en el año mil setecientos, en Santo Domingo Xagacía. Ante una revuelta que amenazaba la vida de los padres dominicos que se encontraban en la zona, Juan Bautista y Jacinto tomaron la decisión de entregarse a los sublevados. Este acto de valentía tenía como único propósito proteger a los misioneros, a quienes consideraban sus guías espirituales. Una vez en manos de sus agresores, fueron sometidos a torturas severas, durante las cuales se les exigió abandonar su fe cristiana. A pesar del dolor y la cercanía de la muerte, ambos rechazaron de manera firme cualquier forma de apostasía, manteniéndose fieles a sus creencias hasta el último aliento. El dieciséis de septiembre de mil setecientos, fueron finalmente privados de la vida a causa de los golpes recibidos con bastones y machetes. Su muerte, aceptada con serenidad y firmeza, sella una historia de servicio que trasciende las épocas, recordándonos la importancia de la coherencia entre la fe profesada y la conducta vivida en los momentos de mayor prueba.

El culto y la memoria

El reconocimiento de la Iglesia hacia estos dos mártires indígenas alcanzó su plenitud el primero de agosto del año dos mil dos, cuando el Papa Juan Pablo Segundo procedió a su canonización, elevándolos a la gloria de los altares como ejemplos de santidad laical. Su vida y muerte son testimonio de cómo la fe puede echar raíces profundas en cualquier cultura y dar frutos de santidad inquebrantable.

La Iglesia celebra su memoria litúrgica el dieciocho de septiembre, permitiendo que la comunidad de los creyentes se una en oración para recordar su entrega. Este culto no solo honra su sacrificio, sino que invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la valentía al defender la verdad y la caridad hacia los demás, especialmente cuando la fe se ve desafiada por las circunstancias del mundo. Los Beatos Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles permanecen como intercesores poderosos y modelos de vida cristiana para todos los hombres y mujeres que, desde sus tareas cotidianas, desean ofrecer su existencia como un don generoso a Dios.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra su memoria?

La memoria litúrgica de los Beatos Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles se celebra el dieciocho de septiembre.

En la localidad de Santo Domingo Xagacía en México, beatos Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles, mártires, que, catequistas, cruelmente golpeados por haberse negado a venerar ídolos paganos en lugar de Cristo, imitando su pasión merecieron obtener el premio de la vida eterna. — Martirologio Romano