10 de enero
Beato Benincasa
Abad de Cava
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El inicio del abadiado
Benincasa asumió la guía de la abadía de la Santísima Trinidad de Cava el 30 de enero de 1171, sucediendo en el cargo al beato Marino. Desde el comienzo de su mandato, el nuevo abad demostró cualidades humanas y espirituales sobresalientes, siendo recordado siempre con los atributos de hombre pio, prudente y óptimo pastor de almas.
Su liderazgo coincidió con un tiempo en el que los obispos de diversas diócesis solicitaban insistentemente la presencia de los monjes cavensi debido a la evidente eficacia de su apostolado. Asimismo, los pontífices de la época confirieron a los abati de Cava una notable autonomía espiritual, extendiendo su jurisdicción sobre los territorios y las iglesias recibidas en donación, una jurisdicción que respondía de manera exclusiva y directa a la autoridad del papa, convirtiendo a la abadía en un punto de referencia firme y muy fiable para la Iglesia de Roma.
Relaciones con los soberanos y expansión
En el año 1172, el abad Benincasa prestó una atenta asistencia espiritual y personal al rey de Sicilia, Guglielmo II el Buono, durante la enfermedad que este soberano padeció en la ciudad de Salerno. Como signo tangible de gratitud por aquella solicitud, en el año 1176 el rey Guglielmo II decidió someter a la Congregación de Cava un nuevo monasterio que había mandado edificar en Monreale. Para dar cumplimiento a esta encomienda, el abad Benincasa envió a Sicilia a un centenar de monjes cavensi para que se encargarán del nuevo cenobio.
Movido por el celo pastoral, en el año 1178 el propio abad se imbarcó en una nave de propiedad exclusiva del monasterio para realizar una visita canónica a las florecientes dependencias sicilianas. El hecho de que la abadía poseyera una embarcación propia testimoniaba de manera elocuente la elevada importancia económica y social alcanzada por la institución. Durante esta estancia en tierras sicilianas, el rey Guglielmo II renovó su afecto confirmando la protección real a la Congregación de Cava y a la abadía de la Santísima Trinidad, concediendo además al abad de Cava el prestigioso derecho de invertir a los vasallos.
El prestigio internacional del cenobio creció aún más cuando, el 8 de noviembre de 1181, el rey de Gerusalemme, Baldovino IV, emitió un diploma oficial que garantizaba a la nave del monasterio cavense la absoluta facultad de atracar en los puertos del Levante. Este importante privilegio otorgado por Baldovino IV concedía a los monjes una total exención doganale para todas sus operaciones de importación y exportación.
Posteriormente, en el año 1182, el rey Guglielmo II intervino personalmente para componer una larga disputa surgida entre la abadía y el obispo de Salerno, Nicola, decretando de forma definitiva la legítima pertenencia del codiciado puerto de Vietri a los monjes de Cava.
Hospitalidad y últimos años
La altura espiritual del abad Benincasa se manifestó también en los gestos de caridad y acogida que caracterizaron su gobierno. Entre ellos destaca el hecho de haber acogido en el monasterio al antipapa Innocenzo III, ofreciéndole un lugar seguro para que pudiera cumplir un riguroso periodo de penitencia.
Tras guiar con mano firme y corazón de padre la abadía durante veintitrés años, Benincasa entregó su alma al Creador el 10 de enero de 1194. Sus restos mortales recibieron sepultura en la cripta Arsicia, situados con devoción al lado de la tumba del fundador, sant'Alferio. Con el paso de los siglos, concretamente el 20 de octubre de 1675, las reliquias del beato Benincasa fueron solemnemente trasladadas a la capilla de los Santi Padri, donde reposan hoy junto a las de otros santos y beati ilustres de la venerable comunidad cavense.
Su vida y ministerio
El Beato Benincasa asumió el gobierno de la abadía de la Santísima Trinidad de Cava en el año mil ciento setenta y uno, iniciando un periodo de intensa actividad. Su labor no se limitó al ámbito interno del monasterio, pues su consejo fue requerido por figuras de gran relevancia política, como sucedió cuando asistió al rey Guillermo Segundo en Salerno en el año mil ciento setenta y dos. Bajo su guía, la abadía expandió su presencia mediante el envío de cien monjes destinados a poblar el monasterio de Monreale, consolidando así la presencia benedictina en nuevas regiones.
Su habilidad diplomática y su prestigio le permitieron obtener importantes privilegios comerciales en el Levante gracias a la intervención de Balduino Cuarto en el año mil ciento ochenta y uno, lo cual facilitó el sustento y la proyección de su comunidad. Asimismo, su vida estuvo marcada por momentos de gran complejidad histórica, como cuando hospedó al antipapa Inocencio Tercero en un gesto de acogida y penitencia. El Beato Benincasa falleció en el año mil ciento noventa y cuatro en Cava de' Tirreni, lugar donde fue sepultado en la cripta Arsicia de la abadía, dejando un ejemplo de servicio, sabiduría y obediencia a las exigencias de su tiempo.
El culto y memoria
La figura del Beato Benincasa ha sido objeto de una veneración constante a lo largo de los siglos, siendo su testimonio de santidad un pilar fundamental para la historia de la abadía de Cava. La Iglesia reconoció oficialmente su vida ejemplar y su entrega al servicio de Dios y del prójimo, confirmando su culto y el título de beato a través de la Santa Sede el dieciséis de mayo del año mil novecientos veintiocho.
Esta confirmación litúrgica permitió que su memoria sea celebrada con devoción, recordando su capacidad para integrar la vida contemplativa con los desafíos del mundo exterior. Hoy, quienes visitan el lugar de su sepultura en la cripta Arsicia encuentran en su figura un modelo de abnegación y fidelidad. Su legado perdura como un recordatorio de que la fe, vivida con sobriedad y rectitud, es capaz de iluminar incluso los periodos más difíciles de la historia humana.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia il beato Benincasa?
El beato Benincasa se conmemora litúrgicamente cada 10 de enero, fecha que coincide con el día de su tránsito terrenal.
Di cosa è patrono il beato Benincasa?
Los registros históricos y los datos biográficos oficiales no mencionan patronatos específicos atribuidos al beato Benincasa.
En el monasterio de Cava de' Tirreni en Campania, beato Benincasa, abad, que destinó a cien de sus monjes al cenobio de Monreale en Sicilia, recientemente erigido. — Martirologio Romano