Beato Enrique Suso (Susón)

Dominico

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Enrique Suso (Susón)

Su camino en la fe

La vida del Beato Enrique Suso comenzó en Costanza, donde ingresó al monasterio de la Orden de Predicadores de San Nicola a la temprana edad de trece años. Su formación estuvo profundamente influenciada por su relación con el Maestro Eckhart, cuya cercanía le permitió profundizar en las riquezas de la tradición dominica. Esta etapa inicial, sin embargo, estuvo marcada por la complejidad, pues Enrique vivió de cerca el proceso por herejía abierto contra su maestro, una experiencia que sin duda forjó su carácter y su prudencia espiritual.

A lo largo de su ministerio, el Beato Enrique recorrió diversas tierras, incluyendo la Renania, Alsacia, Anversa y la actual Suiza. Su vida no estuvo exenta de sufrimientos externos; en Costanza, enfrentó una grave calunnia que le obligó a abandonar su hogar y trasladarse a otras regiones. A pesar de estas pruebas, continuó sirviendo a sus hermanos con dedicación. Durante la severa carestía que afectó a la región en el año 1343, ejerció el cargo de prior de los frailes dominicos que se encontraban en el exilio, demostrando una notable capacidad de guía y consuelo en tiempos de necesidad. Hacia el final de su existencia, entre los años 1362 y 1363, se dedicó a la redacción del Exemplar, una obra que sintetiza su sabiduría espiritual. Falleció en Ulma en el año 1366, dejando tras de sí una estela de sencillez y fidelidad evangélica que ha sido recordada por la comunidad cristiana a través de los siglos.

El reconocimiento del culto

La veneración al Beato Enrique Suso se consolidó con el paso del tiempo como un modelo de santidad dentro de la tradición dominica. Aunque su vida estuvo marcada por la humildad y la discreción, su testimonio espiritual fue reconocido formalmente por la Iglesia católica muchos años después de su tránsito a la casa del Padre. El dieciséis de abril de mil ochocientos treinta y uno, el papa Gregorio XVI confirmó su culto, otorgándole el reconocimiento oficial que permite a los fieles celebrar su memoria con gratitud y devoción.

Desde aquel momento, su figura es honrada especialmente el día veinticinco de enero, fecha en la que la liturgia invita a recordar su vida y sus enseñanzas. Este reconocimiento no solo valida su trayectoria como sacerdote fiel, sino que también destaca la importancia de su legado escrito y su resistencia ante las calumnias. La memoria del Beato Enrique permanece viva, recordándonos que incluso en medio de las dificultades y el exilio, es posible mantener una unión inquebrantable con Dios.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria del Beato Enrique Suso?

Su memoria litúrgica se celebra el día veinticinco de enero.

En Ulm, en Suabia, en Alemania, beato Enrique Suso, sacerdote de la Orden de los Predicadores, que soportó pacientemente innumerables dificultades y enfermedades, escribió un tratado sobre la eterna sabiduría y predicó con asiduidad el dulcísimo nombre de Jesús. — Martirologio Romano