15 de septiembre
Beato Giordano di Pulsano
Abad
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Juventud y conversión
Durante su niñez en Benevento, sus padres lo confiaron a un tío para que se ocupara de su formación literaria. En el transcurso de una enfermedad que contrajo en aquella época, el joven comprendió los graves peligros espirituales que acechaban en aquella escuela. Apenas recuperó la salud, manifestó sin dudar su firme intención de marcharse del lugar. Debido a esta determinante decisión, sufrió el maltrato de su propio tío, una dura prueba que lo empujó a huir y a buscar refugio ocultándose en una espesa selva. En aquel lugar apartado fue hallado por San Giovanni da Matera, quien regresaba de Capua hacia la región de Apulia. El santo varón lo reconfortó generosamente, lo acogió bajo su amparo y lo introdujo en los caminos de la vida monástica. Su entrega fue tal que realizó notables progresos, al punto de que su maestro lo consideró siempre como su discípulo más querido.
El abadiato y la Congregación de Pulsano
En el monasterio de Pulsano demostró ser un valioso y constante colaborador de San Giovanni. A la muerte de este último, acaecida en el año 1139, Giordano fue elegido para sucederle por el consenso unánime de la comunidad. Aceptó la sagrada responsabilidad del abadiato, aunque en un principio se negó a presentarse ante el rey Ruggero debido a que el monarca se encontraba bajo la scomunión del papa Inocencio II. Una vez restablecida la concordia entre el papado y el reino, el abad envió a monjes como Gioele ante el soberano, quien los recibió con benevolencia y prometió ayuda y protección en memoria de San Giovanni. Bajo el sabio liderazgo de Giordano, la Congregación de Pulsano experimentó un nuevo impulso en su propagación territorial. En el año 1140 obtuvo del obispo de Troia la iglesia de San Nicola en las cercanías de Foggia y proveyó monjes al obispo de Piacenza para fundar un cenobio a orillas del río Trebbia. Asimismo, consolidó firmemente el principio de la unidad institucional, estableciendo que todos los monasterios de la Congregación dependieran directamente del abad de Pulsano, quien ostentaba el derecho de visita y corrección, un sistema de dependencia rigurosa que fue ratificado oportunamente por los pontífices.
Tránsito, reliquias y memoria litúrgica
Tras gobernar la Congregación con suma prudencia y santidad, entregó su alma al Creador el 15 de septiembre de 1145. Desde el momento de su fallecimiento, comenzó a ser venerado como santo por los fieles. Sus venerables restos mortales se conservan hasta el día de hoy en la iglesia de Pulsano, albergados dentro de un altar dedicado a su memoria y adornado por una bella tela de escuela napolitana perteneciente al siglo XVIII. En las lecciones prescritas para su Oficio litúrgico, su figura es comparada con la del Sposo en quien Dios derrama todo su amor, describiéndolo además como un hombre justo semejante a un árbol plantado junto a corrientes de aguas que da fruto incesantemente, en clara alusión al libro del profeta Jeremías. De la fecundidad espiritual de estos justos brota el árbol de la vida, contemplándose a Cristo como el fruto más excelso hecho nacer por Dios Padre a través de la mediación de la Virgen María. Su memoria quedó inscrita en los volúmenes de los Actas de los Santos, mientras que el calendario litúrgico celebra su festividad cada 15 de septiembre, coincidiendo con el aniversario de su nacimiento al cielo, fecha en la que también se le tributa especial veneración en su natal Monteverde por disposición de un decreto episcopal.
Una vida al servicio
La trayectoria vital del beato Giordano de Pulsano es el reflejo de una vocación cultivada en el silencio y la disciplina. Tras sus años de formación inicial en Benevento, bajo la guía atenta de su tío, Giordano encontró en la figura de San Giovanni da Matera el modelo de santidad que marcaría su propio camino. Como discípulo cercano, absorbió las enseñanzas fundamentales de la vida monástica, preparándose para las responsabilidades que la providencia le depararía años más tarde.
Al suceder a San Giovanni da Matera en el año mil ciento treinta y nueve, Giordano asumió el gobierno del monasterio de Pulsano con un espíritu de servicio y rectitud. Su gestión no se limitó a la administración local, sino que se enfocó en fortalecer la identidad de la comunidad. Bajo su mandato, se llevó a cabo una importante centralización de la Congregación de Pulsano, estableciendo que la autoridad máxima residiera en la figura del abad. Este paso fue fundamental para garantizar la unidad y la coherencia de todos los miembros bajo una misma regla de vida y dirección espiritual. Además de su labor organizativa, Giordano trabajó activamente por el crecimiento de la obra, logrando en el año mil ciento cuarenta que la iglesia de San Nicola en Foggia pasara a formar parte de su congregación. Su tránsito hacia la casa del Padre ocurrió en el año mil ciento cuarenta y cinco, en el monasterio de Pulsano, dejando un testimonio de fidelidad que aún hoy es recordado por aquellos que valoran la entrega total a la vida contemplativa y al orden monástico.
Memoria y legado
El culto al beato Giordano de Pulsano se manifiesta a través de la memoria de su entrega y de su compromiso con la vida religiosa. Su figura es recordada no solo por su capacidad de gobierno, sino por la profunda humildad con la que asumió la responsabilidad de guiar a sus hermanos hacia la santidad. La centralización de la Congregación de Pulsano bajo su guía permitió que la espiritualidad de su maestro, San Giovanni da Matera, se preservara y fortaleciera a lo largo del tiempo.
La fecha de su fallecimiento, el quince de septiembre del año mil ciento cuarenta y cinco, constituye el momento en que la Iglesia celebra su memoria litúrgica. Este día invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a la propia vocación y al servicio constante a la comunidad. Aunque su vida transcurrió en lugares específicos como Monteverde, Benevento, Foggia y el entorno de Pulsano, su impacto trasciende las fronteras geográficas, recordándonos la importancia de la organización y el cuidado de los dones recibidos en la vida consagrada.
Preguntas frecuentes
Cuándo se celebra la festividad del Beato Giordano de Pulsano?
Su memoria litúrgica se celebra cada 15 de septiembre, día en el año 1145 en que entregó su alma a Dios.
De qué es patrono el Beato Giordano de Pulsano?
Los registros biográficos e históricos no mencionan ningún patronato específico atribuido a su persona.