31 de julio
Beato Juan Colombini
Fundador de los Gesuati
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La vida de negocios y la familia
El beato Juan Colombini nació hace setecientos años en la ciudad de Siena. Durante su juventud y madurez se desempeñó como un hombre de negocios, ejerciendo como banchiere y siendo titular de una florida empresa dedicada a la venta al por mayor de tejidos de lana, la cual contaba con una filial en la ciudad de Perugia. Llevaba ritmos frenéticos marcados por una actividad muy intensa, y disfrutaba de comidas refinadas acompañadas de vino generoso. Mantuvo este estilo de vida hasta la edad de cincuenta años, momento en el cual contrajo matrimonio con la noble heredera Biagia Cerretani, con quien se había casado cuando él tenía cuarenta años. Fruto de esta unión nacieron dos hijos, un varón y una niña.
Un día, al regresar a su hogar, encontró que el almuerzo aún no estaba preparado. Dado que tenía más prisa que de costumbre, se produjo una discusión con su esposa. Con el fin de calmarlo, ella le entregó un libro tomado al azar de la biblioteca, que contenía una recopilación de biografías de santos. Furente por la situación, Juan arrojó el volumen en medio de la cocina, pues su único deseo era comer y no leer. Sin embargo, se arrepintió casi de inmediato de su comportamiento, recogió el libro y comenzó a leer desde la página que había quedado abierta. El texto narraba la vida de Santa Maria Egiziaca, una mujer que había sido prostituta y se transformó en penitente. Aquella lectura logró disipar la prisa y el apetito de Juan.
La conversión y las obras de caridad
Una vez finalizada la lectura, Juan Colombini sintió el deseo de imitar aquella santidad heroica y de abrazar una renuncia total. Inmediatamente comenzó a deshacerse de su florida empresa mediante un cambio radical en su estilo de vida realizado con gran rapidez. De la venta de su negocio obtuvo la suma de diecimila florines, dinero que destinó en parte a la beneficencia y en parte a asegurar el sustento económico de su esposa y de sus hijos. Adoptó un nuevo indirizzo de existencia fundamentado en la pobreza, la oración, la penitenza y la constante imitación de Jesús. Ataviado con una tonaca malconcia y descalzo, comenzó a recorrer las calles predicando y comprometiéndose en diversas obras de caridad.
Aquel gesto audaz causó escándalo, provocó risas y generó profunda preocupación entre las autoridades de la rica ciudad de Siena, quienes temían que aquella repentina ola de renuncia y pobreza pudiera contagiarse a otros ciudadanos. A pesar de la incomprensión social, el beato encontró fervientes imitadores, comenzando por su cugina Caterina. La tradición refiere que tanto Juan como Caterina obraron cosas prodigiosas, si no verdaderos y propios milagros, en el nombre de Cristo. Ante esta situación, las autoridades sienesas decidieron condenarlos al exilio y convertirlos en objeto de burla pública.
La aprobación eclesiástica y el tránsito final
A pesar de las sospechas iniciales de los gobernantes locales, la Iglesia realizó investigaciones sobre su persona y su movimiento, sin encontrar ninguna sombra de heresia. Por este motivo, el Papa se apresuró a aprobar la regla de la brigada de los Poveri di Cristo. Dicha comunidad fue denominada popularmente como los Gesuati, debido a que sus miembros eran considerados ingesuati, es decir, transformados en Jesús. Juan recorrió incansablemente las ciudades y las campañas de la región de Toscana mendigando, cantando laudes, recitando oraciones, hablando de la bondad divina y aceptando con paciencia los insultos y las derisiones por el amor de Dios. Era costumbre suya recomendar a sus seguidores que no se dañaran con una penitenza excesiva, sino que se entregaran por completo a la caridad hacia Dios y el prójimo, así como a las mortificaciones corporales.
Cabe destacar que su cugina Caterina llegó a ser la fondatrice de las Povere Gesuate, aunque con el tiempo tanto los órdenes de Juan como los de Caterina fueron suprimidos. El beato Juan Colombini falleció en Siena en el año mil trescientos sesenta y siete. No obstante, el Martirologio sitúa su transito espiritual en la localidad de Acquapendente, en el territorio del Lacio.
Su camino de conversión
La trayectoria del Beato Juan Colombini se inscribe en el siglo XIV, un periodo de grandes cambios y búsquedas espirituales. Su conversión no fue un evento aislado, sino el fruto de una lectura providencial que cambió el curso de su existencia: la vida de Santa Maria Egiziaca. A partir de este momento, Juan tomó la firme determinación de desprenderse de las riquezas materiales que definían su estatus en Siena, vendiendo su empresa textil y entregando el producto de esa venta a quienes carecían de lo necesario. Este acto de desprendimiento fue el preludio de una vida consagrada a Dios y al servicio de los desfavorecidos.
Sin embargo, su camino no estuvo exento de dificultades. Sus prácticas de pobreza extrema y su estilo de vida, que desafiaban las convenciones sociales de su época, provocaron tensiones con las autoridades locales, lo que resultó en su exilio de Siena. Lejos de desanimarse, Juan continuó su labor en diversos lugares, incluyendo Perugia y otras zonas de la Toscana. Su determinación fue firme hasta que logró la aprobación papale de la regla de los Gesuati, consolidando así el carisma que había comenzado a vivir. Su vida terrenal concluyó en Acquapendente en el año 1367, cerrando un ciclo de entrega que lo llevaría a ser recordado por la posteridad como un hombre que supo armonizar la justicia social con un ardor místico inquebrantable.
Memoria y culto
La figura del Beato Juan Colombini sigue siendo motivo de veneración y reflexión en la actualidad, especialmente por su capacidad de poner la caridad en el centro de la acción. Su memoria litúrgica se celebra el día 31 de julio, una fecha en la que los fieles recuerdan su ejemplo de humildad y su búsqueda constante de la voluntad divina. Es particularmente significativo que su recuerdo se celebre junto al de su prima, Santa Caterina, lo que subraya el valor de la fe compartida y los vínculos familiares santificados por la gracia.
A través de la Orden de los Gesuati, su espíritu de penitencia y servicio continuó inspirando a muchos hombres a lo largo de los siglos. Su vida nos invita a considerar la importancia de la conversión continua, recordándonos que nunca es tarde para cambiar el rumbo y orientar nuestra existencia hacia la generosidad y la sencillez. Honrar su memoria significa reconocer que la verdadera grandeza no reside en las posesiones terrenales, sino en la capacidad de desprenderse de lo superfluo para acoger la presencia de Dios en el rostro de los pobres y necesitados.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia Beato Juan Colombini?
La Iglesia hace memoria del beato Juan Colombini el treinta y uno de julio, compartiendo esta fecha con su cugina Caterina.
Donde ocurrio el transito del beato Juan Colombini?
El beato Juan Colombini falleció en Siena en mil trescientos sesenta y siete, mientras que el Martirologio registra su transito en Acquapendente, en el Lacio.
En Acquapendente en Lacio, tránsito del beato Juan Colombini, que, rico mercader de vestidos, se convirtió a la pobreza y reunió a sus discípulos en la Orden de los Gesuati, que quiso pobres de Cristo y esposos de la señora Pobreza. — Martirologio Romano