17 de mayo
Beato Juan Ziatyk
Sacerdote redentorista, mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los primeros años y la formación
Ivan Ziatyk nació el 26 de diciembre de 1899 en Odrekhova, situado en la región de Galizia. Completó sus estudios secundarios al terminar el ginnasio en la ciudad de Sjanok. En el año 1919 dio un paso decisivo en su vocación al ingresar en el seminario diocesano de Peremyshl. Cuatro años después de su ingreso en aquella institución, recibió la ordenación presbiterale que lo consagró como ministro de Dios. Su labor educativa y formativa comenzó de inmediato cuando, a partir de 1925, asumió durante diez años el cargo de prefecto en el mismo seminario donde se había formado. En su desempeño como prefecto, se dedicó con esmero a cuidar la formación espiritual y también intelectual de los alumnos encomendados a su guía. Además de estas responsabilidades de dirección, impartió las asignaturas de catechetica y diversas materias dogmáticas dentro del seminario.
Consagración religiosa y servicio pastoral
El día 15 de julio de 1935, el sacerdote dio un nuevo rumbo a su vida consagrada al ingresar en la Congregación del Santissimo Redentore. Tras concluir el periodo de noviciado, fue enviado primero al convento de Stanislaviv y posteriormente a la comunidad establecida en Lviv, conocida también como Leopoli. A partir de 1934, asumió la tarea de enseñar teología dogmática y sagrada escritura en el seminario redentorista ubicado en Gholosko, en las cercanías de Lviv. Con el paso de los años y el cambio de circunstancias, su liderazgo fue requerido en distintas comunidades. Desde el año 1941 ejerció como superior de la comunidad establecida en Ternopil. Posteriormente, a partir de 1944, pasó a desempeñar el mismo servicio de superior en la comunidad de Zbojiska, guiando a los fieles y a sus hermanos de hábito en tiempos turbulentos.
Prisión, martirio y beatificación
En el año 1946, el sacerdote fue internado junto a todos los cincuenta y ocho redentoristas que se encontraban presentes en Ucrania Occidental. El 17 de octubre de 1948, fue trasladado a la localidad de Univ en compañía de otros treinta confraternizados. En aquel lugar de Univ fueron raggruppati todos los religiosos greco-cattolici pertenecientes a diversos órdenes y congregaciones religiosas. A pesar de las restricciones, en enero de 1948 fue nombrado vice-provinciale de su congregación y, en esa misma fecha, recibió el nombramiento de vicario generale de toda la Iglesia greco-cattolica ucraina. Su testimonio incómodo para el poder motivó que fuera arrestado nuevamente el 24 de enero de 1950. Durante casi dos años, vivió confinado en las cárceles de Zolochiv, de Lviv y de Kiev. En el transcurso de aquella prisión, debió soportar setenta y dos interrogatorios y fue sometido a spietate torture. El 21 de noviembre de 1951, recibió una condena a diez años de trabajos forzados. Fue transportado entonces hacia los lager siberianos de Ozerlag, que también recibían el nombre de Ozernyj, situados cerca de la ciudad de Irkutsk. En el lager continuó siendo sometido a continuas vejaciones y tormentos. Durante la celebración del Venerdì Santo de 1952, fue spietatamente bastonato por sus carceleros. Como consecuencia de aquellas graves percusiones, falleció tres días más tarde, el 17 de mayo de 1952, en un hospital de la zona. Su cuerpo recibió sepultura en un cemetery situado en las inmediaciones del lago Bajkal. Ivan Ziatyk fue beatificado por el papa Juan Paolo II el 27 junio de 2001, en una ceremonia en la que fue elevado a los altares junto a otras veinticuatro víctimas del régimen soviético de nacionalidad ucraina. El martirologio lo recuerda expresamente en el campo de prigionia de Oserlag, cerca de Irkusk en Rusia, como sacerdote de la Congregación del Santissimo Redentore y mártir.
Su vida y ministerio
Juan Ziatyk nació en el año mil ochocientos noventa y nueve en Odrekhova. Tras su formación, fue ordenado sacerdote en el año mil novecientos veintitrés, iniciando una trayectoria pastoral que lo llevaría a servir en diversas ciudades como Peremyshl, Stanislaviv, Lviv y Ternopil. Su deseo de una entrega más profunda a la vida religiosa lo condujo a ingresar en la Congregación del Santísimo Redentor en el año mil novecientos treinta y cinco, donde encontró el cauce adecuado para su celo apostólico.
A medida que los tiempos se tornaban difíciles, Juan Ziatyk asumió mayores responsabilidades. En el año mil novecientos cuarenta y ocho, fue nombrado viceprovincial y vicario general, cargos que ejerció con prudencia y rectitud en lugares como Zbojiska, Univ, Zolochiv y Kiev. Sin embargo, su labor pastoral pronto fue vista como una amenaza por las autoridades del régimen soviético. En el año mil novecientos cincuenta, fue arrestado y sometido a una serie de detenciones en diversas prisiones, donde demostró una paciencia ejemplar.
En el año mil novecientos cincuenta y uno, tras ser condenado a trabajos forzados, fue trasladado al lager de Ozerlag, en Siberia. Allí, en condiciones de privación extrema, Juan Ziatyk mantuvo su dignidad sacerdotal hasta el final. A consecuencia de las graves torturas sufridas durante su reclusión, falleció en el año mil novecientos cincuenta y dos. Su vida se cerró con el sacrificio supremo, entregando su existencia por amor a Cristo y a la Iglesia, dejando tras de sí una estela de fidelidad que perdura en la memoria de los fieles.
El recuerdo de su testimonio
La figura del beato Juan Ziatyk es objeto de veneración como modelo de perseverancia en la fe. El reconocimiento de su martirio llegó de manera solemne el veintisiete de junio del año dos mil uno, cuando fue beatificado por el Papa Juan Pablo Segundo junto a otros hermanos que padecieron persecución bajo el régimen soviético. Este acto oficial de la Iglesia no solo honró su memoria, sino que elevó su sacrificio como un signo de triunfo del espíritu sobre la violencia y el olvido.
Hoy, su legado sigue vivo en la oración de la comunidad redentorista y de todos los cristianos que encuentran en él un intercesor ante las dificultades. Su vida nos recuerda que, incluso en los entornos más hostiles, la luz de la fe puede brillar con intensidad, iluminando el camino de quienes buscan la paz y la justicia. El diecisiete de mayo, día en que se celebra su memoria, es una ocasión propicia para renovar nuestro compromiso de fidelidad al Evangelio, inspirados por el ejemplo de este sacerdote que, con su vida y su muerte, dio testimonio de la verdad que libera.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el beato Juan Ziatyk?
Su memoria litúrgica se celebra el 17 de mayo, día en que falleció tras los sufrimientos vividos en el campo de prisioneros.
En el campo de prisioneros de Oserlag, cerca de Irkusk en Rusia, beato Juan Ziatyk, sacerdote de la Congregación del Santísimo Redentor y mártir, que, en tiempo de persecución contra la fe, mereció sentarse al convite celeste de los justos. — Martirologio Romano