23 de agosto
Beato Ladislao (Wladyslaw) Findysz
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y formación sacerdotal
El Beato Ladislao Findysz nació en Kroscienko Nizne, cerca de Krosno, en Polonia, el 13 de diciembre de 1907. Sus padres, Stanislao Findysz y Apollonia Rachwal, eran humildes contadini de antigua tradición católica. Al día siguiente de su nacimiento, el 14 de diciembre de 1907, recibió el bautismo en la iglesia parroquial de la Santísima Trinidad en Krosno. Completó la primera etapa de su educación en 1919, al terminar la Escuela Elementar gestida por las Suore Feliciane en su localidad natal. Tras finalizar dichos estudios elementales, prosiguió su formación académica ingresando en el Ginnasio Statale.
Su vocación al sacerdocio maduró con firmeza y, en el otoño de 1927, llegó a Przemysl para ingresar en el Seminario Maggiore. Su delicada y profunda formación sacerdotal discurrió bajo la atenta y sabia guía del rector beato Giovanni Balicki. Tras años de estudio, oración y discernimiento, recibió la codiciada ordenación sacerdotal el 19 de junio de 1932. Su ministerio inicial se desarrolló como vicario en diversas parroquias, sirviendo con dedicación en Boryslaw, Drohobycz, Strzyzów y Jaslo, donde consolidó su espíritu de servicio y su cercanía al pueblo fiel.
Ministerio pastoral y tiempos de guerra
El 8 de julio de 1941 recibió la importante nominación de administrador de la parroquia de los Santi Apostoli Pietro e Paolo en Nowy Zmigród. Poco después, el 13 de agosto de 1942, fue nombrado oficialmente párroco de dicha comunidad. Desempeñó tres años de intenso trabajo pastoral en Nowy Zmigród, compaginando el cuidado de las almas con las dolorosas y destructivas experiencias de la guerra. La dureza de aquel período culminó trágicamente el 3 de octubre de 1944, cuando fue expulsado por las tropas alemanas junto con todos los habitantes de la región. Sin embargo, su celo pastoral no decayó y, tras retornar a Nowy Zmigród el 23 enero de 1945, se consagró de inmediato a la ardua tarea de reorganizar la parroquia devastada.
El período de la posguerra trajo consigo nuevos y temibles desafíos bajo el férreo gobierno comunista. Continuó con valentía la obra de renovación moral y religiosa de la parroquia, volcándose en la protección de los fieles, y especialmente de los jóvenes, frente a la ateización comunista que se programaba de forma intensiva. Su caridad pastoral no conocía barreras humanas, pues ayudaba materialmente a todos los habitantes de la parroquia sin distinción de nacionalidad o confesión religiosa. Entre sus grandes gestos de valentía destaca la salvación de numerosas familias de Lemki grecocattolici, quienes sufrían la persecución de las autoridades comunistas y vivían bajo la constante amenaza de la expulsión.
Vigilancia, honores y oposición al régimen
El abnegado trabajo pastoral del párroco resultó muy incómodo para las autoridades comunistas, que instauraron una estrecha vigilancia a través de sus servicios secretos desde el año 1946. A pesar de la hostilidad estatal, su labor fue altamente valorada por la jerarquía eclesiástica, que lo consideraba un pastor sumamente zeloso. Recibió el reconocimiento del Expositorium Canonicale en 1946, las onorificencias del Rocchetto e della Mantelletta en 1957, y fue nombrado vicedecano en el mismo año, para finalmente asumir el cargo de decano del Decanato de Nowy Zmigród en 1962. No obstante, la presión civil aumentaba: en 1952 la autoridad escolar lo suspendió arbitrariamente de la enseñanza de la catechesi en el Liceo, y las instancias del distrito rechazaron en dos ocasiones, concretamente en 1952 y en 1954, su solicitud formal para obtener el permiso de residencia en la zona fronteriza donde se hallaba una parte de su parroquia.
Lejos de amedrentarse, en 1963 impulsó con entusiasmo la actividad pastoral inspirada en las obras conciliarias de bontà, orientadas al apoyo espiritual del Concilio Vaticano II. En el marco de esta misión, envió cartas y llamamientos a aquellos feligreses que vivían en situaciones religiosas y morales irregulares, exhortándoles con afecto paternal a enderezar su vida cristiana. Las autoridades comunistas reaccionaron con severidad implacable ante esta iniciativa, acusándolo falsamente de obligar a los fieles a cumplir prácticas y ritos religiosos. El 25 de noviembre de 1963 fue sometido a un riguroso interrogatorio por parte de la Procura di Voivodato en Rzeszów y, acto seguido, fue detenido y encarcelado en el Castillo de Rzeszów.
Prisión, enfermedad y martirio
El proceso judicial se celebró durante los días 16 y 17 de diciembre de 1963 ante el tribunal de Voivodato en Rzeszów, concluyendo con una condena injusta de dos años y seis meses de reclusión. Toda la investigación, la acusación y el fallo se basaron en el Decreto de tutela de la libertad de conciencia y de confesión del 5 de agosto de 1949, utilizado fraudulentamente como instrumento político para erradicar la fe y la Iglesia católica en Polonia. Para doblegarlo, fue públicamente calumniado y desacreditado mediante campañas difamatorias en la prensa oficial. En el interior del carcere del Castello di Rzeszów sufrió constantes maltratos y humillaciones de índole física, psíquica y espiritual, siendo trasladado el 25 de enero de 1964 al Carcere di Via Montelupich en Cracovia.
Su frágil estado de salud constituía un drama añadido. En septiembre de 1963, apenas unas semanas antes de su arresto, se había sometido a una arriesgada operación de extirpación de tiroides y aguardaba una segunda intervención quirúrgica indispensable, programada para diciembre de aquel año, debido a un carcinoma en el esófago. La dureza de la investigación, el juicio y la subsecuente privación de libertad aceleraron el avance de la patología, obligando a su ingreso en el hospital penitenciario. La salud del sacerdote jamás mejoró debido a la falta de cuidados médicos especializados y a la deliberada negativa de permitir la operación del carcinoma. Los sucesivos informes médicos de los hospitales carcelarios de Rzeszów y Cracovia atestiguaban el empeoramiento progresivo. Aunque su abogado y la Curia Vescovile de Przemysl presentaron múltiples recursos ante la fiscalía y los tribunales pidiendo la suspensión de la pena por motivos humanitarios, las peticiones de excarcelación fueron rechazadas sistemáticamente y solo se aprobaron a finales de febrero de 1964 por decisión del Tribunal Supremo de Varsavia.
Tránsito al cielo y causa de beatificación
El 29 de febrero de 1964, sumido en unas condiciones de salud gravísimas, abandonó la prisión y logró regresar a su querida vicaría de Nowy Zmigród. Permaneció en la canonica afrontando su situación con admirable paciencia y una total sintonía con la voluntad divina, soportando con entereza los dolores de la enfermedad y el agotamiento extremo. En el mes de abril fue ingresado en el ospedale specialistico de Breslavia, donde los exámenes complementarios confirmaron la presencia de un carcinoma en un estadio ya inoperable. Con un cuadro clínico agravado por un enfisema pulmonar y una severa anemia que lo conducían irremediablemente hacia el trágico desenlace, regresó definitivamente a su hogar. La mañana del 21 agosto de 1964, tras haber recibido los Santos Sacramentos de la Iglesia, entregó su alma al Creador en la canonica de Nowy Zmigród. Sus restos mortales recibieron sepultura el 24 de agosto en el cimitero parrocchiale de Nowy Zmigród, en un solemne funeral presidido por Monseñor Stanislao Jakiel, Obispo Auxiliar de la Diócesis de Przemysl, al que asistieron ciento treinta sacerdotes y una inmensa multitud de fieles.
Ante la ferviente y constante demanda de los fieles, el 27 de junio de 2000 el Obispo de Rzeszów, Monseñor Kazimierz Górny, abrió oficialmente la encuesta diocesana para la beatificación del Rev. Ladislao Findysz. Durante la fase romana de la causa, la Congregazione delle Cause dei Santi reconoció formalmente que el sacerdote había sido detenido y condenado por el régimen comunista a causa de su valiente anuncio del Evangelio. La Congregación determinó que su encarcelamiento y los sufrimientos físicos y espirituales padecidos fueron la causa directa de su fallecimiento, dictaminando su condición de mártir de la fe. Tras la aprobación de la moción sobre el martirio por parte del Romano Pontífice, el 20 de diciembre de 2004, ante la presencia de Sua Santità Giovanni Paolo II, se promulgó el decreto oficial que lo declaró Venerable. Finalmente, el 19 de junio de 2005, el cardenal Jozef Glemp presidió el rito de beatificación, dando lectura pública a la Lettera Apostolica del papa Benedetto XVI. Esta causa posee una honda relevancia histórica, por cuanto representa la primera vez que se concluye un proceso de beatificación basado en el martirio de un Siervo de Dios víctima del terror comunista en Polonia, así como la primera causa de beatificación instruida enteramente por la diócesis de Rzeszów.
La vida
Ladislao Findysz nació en Kroscienko Nizne, Polonia, en el año mil novecientos siete. Su camino hacia el sacerdocio se consolidó con su ordenación, recibida el diecinueve de junio de mil novecientos treinta y dos en la ciudad de Przemysl. A lo largo de sus años de ministerio, su labor lo llevó a recorrer diversas localidades polacas, incluyendo Rzeszów, Cracovia y Breslavia, donde ejerció su vocación con un espíritu de servicio constante y cercano a los fieles.
En el año mil novecientos cuarenta y dos, fue nombrado párroco de Nowy Zmigród, lugar donde desarrollaría la etapa más significativa y definitiva de su vida sacerdotal. En medio de un contexto político adverso, el padre Ladislao mantuvo una postura firme en la defensa de sus convicciones religiosas y en el cuidado de su comunidad parroquial. Esta coherencia inquebrantable provocó la hostilidad de las autoridades del régimen comunista, que veían en su labor un desafío a su autoridad. El veinticinco de noviembre de mil novecientos sesenta y tres, fue arrestado y sometido a un proceso judicial injusto, que concluyó con una sentencia de dos años y seis meses de reclusión. Las duras condiciones de la vida en prisión debilitaron gravemente su salud, provocando su muerte en mil novecientos sesenta y cuatro, como consecuencia directa de los sufrimientos padecidos durante su encarcelamiento por causa de su fe.
El culto
La memoria del beato Ladislao Findysz permanece viva en la Iglesia como un símbolo de fidelidad y martirio en el siglo veinte. Su testimonio ha sido reconocido oficialmente mediante su beatificación, ocurrida el diecinueve de junio de dos mil cinco, por voluntad del papa Benedicto XVI. Este acto solemne confirmó la heroicidad de sus virtudes y su condición de mártir, víctima de la persecución religiosa que azotó a Polonia durante la era comunista.
Hoy, la figura de este sacerdote es venerada especialmente por quienes buscan un modelo de rectitud y valentía frente a las presiones del mundo moderno. Su recuerdo se celebra cada veintitrés de agosto, invitando a los fieles a elevar una oración por la paz y por la fortaleza de aquellos que, en diversas partes del mundo, continúan sufriendo por su fe. La vida del beato Ladislao es, en definitiva, una luz que nos recuerda que la fidelidad a Cristo trasciende cualquier barrera política y permanece como un testimonio eterno ante los ojos de Dios.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia il Beato Ladislao Findysz?
La sua ricorrenza liturgica si celebra il 23 agosto.