Beato Manfredo Settala

Sacerdote y eremita

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Manfredo Settala

La vida

La trayectoria del Beato Manfredo Settala se inscribe en el contexto del siglo doce y el siglo trece, un tiempo marcado por la búsqueda de una espiritualidad auténtica. Originario de Milán, Manfredo desarrolló su labor pastoral inicial como párroco de Cuasso. En aquel lugar, su servicio a los fieles se caracterizó por una profunda diligencia, pero su corazón anhelaba una unión más íntima con el Creador. Esta sed de absoluto le impulsó a abandonar sus responsabilidades parroquiales para abrazar la vida eremítica, eligiendo el Monte San Giorgio como su refugio y lugar de oración.

En la soledad de la montaña, Manfredo se dedicó por completo a la contemplación. Lejos del mundanal ruido, su vida se convirtió en un testimonio de austeridad y penitencia. A pesar de su alejamiento, no permaneció indiferente ante el sufrimiento de los hombres. Es célebre el episodio del año mil doscientos siete, cuando el Beato intercedió ante Dios para proteger a los habitantes de Olgiate Comasco que padecían un terrible contagio. Su eficacia en la oración y su cercanía espiritual demostraron que el eremita, aunque apartado del mundo, permanecía unido a él a través del amor compasivo.

Manfredo Settala entregó su alma al Señor el veintisiete de enero de mil doscientos diecisiete. Su muerte fue el sello final de una vida dedicada al silencio y a la intercesión. Muchos años después, en el mil trescientos ochenta y siete, la comunidad reconoció la importancia de su legado al realizar la traslación de sus restos a una arca marmorea, asegurando así que su memoria perdurara como un ejemplo de fidelidad evangélica para las generaciones venideras.

El culto

La memoria del Beato Manfredo Settala ha sido custodiada con devoción a lo largo de los siglos, especialmente en los lugares que marcaron su existencia, como Riva San Vitale y las laderas del Monte San Giorgio. El reconocimiento de su santidad no ha necesitado de grandes proclamas, sino que ha florecido en la piedad sencilla de los fieles que acuden a su intercesión.

La festividad del veintisiete de enero constituye un momento de encuentro comunitario. En Riva San Vitale, esta fecha se vive con una solemnidad particular, siendo un día festivo donde la tradición destaca por la distribución de pan bendito. Este gesto simboliza la caridad que el Beato practicó en vida y la providencia que él mismo supo invocar para los enfermos. La presencia de su arca marmorea es, todavía hoy, un lugar de oración donde los adultos encuentran un modelo de vida coherente, austera y profundamente humana, recordándonos que la santidad es el fruto de una entrega constante y silenciosa a la voluntad del Altísimo.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra al Beato Manfredo Settala?

Se celebra cada año el veintisiete de enero.

En Riva San Vitale, cerca de Como, beato Manfredo Settala, sacerdote y eremita. — Martirologio Romano