12 de octubre
Nuestra Señora de Aparecida
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El hallazgo y los orígenes del culto
En el curso del siglo XVIII, la historia de esta advocación mariana comenzó en las aguas del río Paraiba. Algunos pescadores arrojaron sus redes con la esperanza de conseguir sustento y, en lugar de peces, portaron en superficie una estatua decapitada de la Vergine Nera. En un segundo momento, tras continuar su labor, lograron recuperar también la cabeza de la misma imagen sagrada. La devozione a la Vergine Immacolata Concezione Aparecida creció de manera constante con el pasar de los años, periodo en el cual los fieles experimentaron y obtuvieron muchas gracias por su intercesión. Para responder al fervor de los devotos, en el año 1737 se edificó una primera capilla destinada a acoger a los numerosos peregrinos que llegaban para venerar a la Madre de Dios.
Las visitas de los pontífices
La importancia eclesial del lugar quedó sellada por la presencia de los Romanos Pontífices. En el mes de julio del año 1980, San Giovanni Paolo II fue el primer pontífice en visitar el Santuario de Aparecida, realizando un significativo Pellegrinaggio Apostolico. Durante aquella histórica visita, San Giovanni Paolo II afirmó con convicción que los peregrinos acuden allí buscando la fe, los medios necesarios para alimentarla y los santos sacramentos de la Iglesia. Asimismo, consagró la solemne Basílica a la Vergine Aparecida, recordando en aquel momento de consagración a la Vergine Nera di Jasna Gora debido al característico color bruno de la venerada imagen brasileña. Años más tarde, en el 2007, Papa Benedetto XVI veneró el sagrado simulacro de la Vergine Maria Brasiliana. Durante su estancia, Papa Benedetto XVI celebró una Santa Messa en el tiempo litúrgico de Pasqua, específicamente en la sesta Domenica, muy cerca de la festividad de Pentecostés. En su magisterio, Papa Benedetto XVI definió con hermosa elocuencia el Santuario nazionale di Nostra Signora Aparecida como el corazón mariano de Brasil, describiéndolo además como Dimora di Dio, Casa di Maria y Casa dei Fratelli.
El gran santuario y la devoción actual
La vitalidad espiritual del lugar se refleja en las estadísticas oficiales ofrecidas por la Conferenza episcopale del Brasile, que muestran el indudable primato del Santuario mariano de Aparecida por número de visitantes. En el año 2010, el santuario registró un total de 10.300.000 fieles. La cifra aumentó notablemente en el año 2011, cuando el recinto acogió a 10.900.000 peregrinos. Posteriormente, en el año 2012, el número alcanzó la impresionante cifra de 11.114.639 visitantes. Cabe destacar la intensa actividad del mes de septiembre, periodo en el cual el santuario recibió a más de un millón de visitantes procedentes de todas partes del mundo. En el análisis de este fenómeno pastoral, padre Valdivino Guimarães, quien desempeña el cargo de misionero redentorista y prefetto del santuario nazionale, ha aportado claves fundamentales. Según padre Valdivino Guimarães, el gran afflusso di visitatori es debido a la excelente acogida, a las adecuadas infraestructuras, al constante sostegno dei mass media y a la profunda y arraigada devoción del pueblo brasiliano a Nostra Serora de Aparecida. Entre los medios de comunicación que colaboran eficazmente en esta labor de difusión y apoyo se encuentran Radio e Tv Aparecida y la Rivista di Aparecida. Gracias a este conjunto de factores humanos y espirituales, en Brasil ningún otro lugar recibe jamás tanta gente como este bendito santuario.
La historia del hallazgo
El origen de esta devoción se sitúa en el siglo dieciocho, en las aguas del río Paraíba, en el Brasil. Un grupo de pescadores, tras una jornada de trabajo marcada por la escasez, realizó un hallazgo inesperado al encontrar en sus redes la pequeña imagen de la Virgen. Este acontecimiento sencillo, acontecido en un entorno cotidiano de labor y esfuerzo, fue interpretado por los fieles como una manifestación de la gracia divina que venía a encontrarse con las necesidades de su pueblo.
La devoción creció con rapidez entre los habitantes de la región, quienes pronto comprendieron la importancia del milagroso hallazgo. Para honrar a la Madre de Dios y ofrecer un espacio digno donde los fieles pudieran acudir a orar, en el año mil setecientos treinta y siete se construyó una capilla dedicada a Nuestra Señora de Aparecida. Este templo marcó el inicio de una tradición de fe que perdura hasta nuestros días, transformando el lugar en un centro de peregrinación donde el silencio y la oración se entrelazan con la historia de la nación. Con el paso de los años, la pequeña imagen se convirtió en el faro espiritual del Brasil, representando la humildad y la cercanía de la Virgen con sus hijos más sencillos, consolidando así un vínculo inquebrantable entre la fe mariana y la identidad cultural de todo un país.
El culto y la devoción
El culto a Nuestra Señora de Aparecida ha trascendido las fronteras locales para convertirse en una devoción nacional. Venerada como la Inmaculada Concepción, la Virgen es reconocida como la patrona del Brasil, siendo un referente de unidad y esperanza para los fieles que buscan en ella intercesión y paz. La importancia de este centro de fe ha sido subrayada por la Iglesia universal, contando con momentos significativos que han marcado la historia de este santuario.
En el año mil novecientos ochenta, el papa Juan Pablo Segundo realizó una histórica visita apostólica, reconociendo la profundidad de esta devoción mariana. Posteriormente, en el año dos mil siete, el papa Benedicto Dieciséis también peregrinó al lugar, reafirmando la relevancia de Nuestra Señora de Aparecida para la Iglesia contemporánea. Estas visitas han sellado el reconocimiento del santuario como un espacio de encuentro con el misterio de la redención, donde miles de peregrinos renuevan su compromiso cristiano cada año, bajo la mirada tierna de la Madre que, encontrada en el río, continúa siendo el refugio seguro para todos los que invocan su nombre con fe sincera.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia Nuestra Señora de Aparecida?
La festividad litúrgica de Nuestra Señora de Aparecida se celebra el 12 de octubre.
Di cosa è patrono Nuestra Señora de Aparecida?
La Vergine Aparecida es patrona de la ciudad de San Paolo y de todo el país de Brasil.