15 de septiembre
San Baldo
Penitente en Sens
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los orígenes y el trágico suceso
La vida de san Baldo penitente es narrada en una leyenda contenida en un manuscrito del priorato de San Eligio de París que se remonta al decimocuarto siglo. La narración de la vida de san Baldo presenta los rasgos típicos de las tragedias medievales. San Baldo nació en España o Portugal, y ya desde su adolescencia tuvo el presagio de que mataría a su padre y a su madre. Sconvolto por la profecía y con el firme propósito de evitar semejante crimen, Baldo abandonó su país de origen. Se trasladó a vivir a un poblado de otra región, donde contrajo matrimonio. Pasados muchos años, los padres de Baldo se pusieron en su búsqueda impulsados por el profundo deseo de volver a verlo. Tras numerosos intentos, los ancianos encontraron a su hijo y se presentaron en su domicilio. A su llegada, fueron recibidos por la esposa de Baldo, ya que él se encontraba ausente de manera temporal. La nuora acogió a los desconocidos con gran afecto, les ofreció comida y, al verlos agotados por el largo trayecto, dispuso que descansaran juntos en el lecho conyugal. Inmediatamente después, la mujer salió en busca de su esposo. Baldo regresó a casa tomando un camino diferente, por lo que no cruzó a su esposa en el trayecto. Al entrar en su hogar, vislumbró en la penumbra dos cuerpos acostados en la cama. Creyendo por la furia de los celos que su esposa lo engañaba con otro varón, y completamente ciego de ira, empuñó una afilada hacha y decapitó a las dos personas que reposaban en el lecho. Pocos instantes después regresó su esposa, y en ese momento Baldo comprendió la magnitud del terrible error cometido.
La peregrinación y la penitencia
Para expiar su gravísima culpa, Baldo decidió abandonar su hogar y llevar una existencia errantes. Fue peregrino al Santo Sepulcro en Palestina, a las tumbas de los apóstoles en Roma y a otros santuarios de gran renombre. Cruzando las cordilleras de los Alpes, llegó finalmente a la ciudad de Sens, situada en la Galia, que hoy conocemos como Francia. En aquel tiempo gobernaba la sede episcopal el obispo Artemio, ante quien Baldo se confesó y solicitó un castigo espiritual para su alma. El obispo Artemio le entregó el bastón que empuñaba en su mano y le ordenó plantarlo en lo alto de un monte cercano a la ciudad. Asimismo, el prelado le impuso el mandato de regar aquel madero utilizando el agua del río Icauna hasta el momento en que brotaran raíces, ramas, flores y frutos. San Baldo aceptó la dura penitencia con profundo agradecimiento y acrecentó su esfuerzo en el transporte del líquido al escoger deliberadamente una ruta mucho más larga y escarpada en lugar de la más directa.
El tránsito y la memoria litúrgica
San Baldo falleció alrededor del año 620. Tras su muerte, recibió sepultura en la modesta celda que él mismo se había construido en la cumbre del monte. Tiempo después, sobre su tumba se levantó un templo consagrado bajo su advocación. En el mes de octubre del año 1081, el arzobispo de Sens, llamado Richerio, entregó la iglesia y las tierras contiguas al abad Guglielmo de la abadía de San Remigio, también ubicada en Sens. El abad Guglielmo fundó allí un priorato conocido como el priorato de San Bond en Paron, el cual se convirtió en un importante punto de atracción para las peregrinaciones durante la festividad de Pentecostés. Hacia el año 1674, el complejo pasó a manos de los Padres Lazzaristi, y en 1854 la estructura asumió la condición de parroquia. Las sagradas reliquias de san Baldo descansan en esta misma parroquia tras haber atravesado diversas vicisitudes históricas. El culto al santo floreció con fuerza en varias regiones de Francia, incluyendo las ciudades de París y Soissons. San Baldo es el patrono de la parroquia de Pavant, donde su festividad litúrgica se celebra el 15 de septiembre, mientras que en Sens se conmemora de forma solemne el 29 de octubre.
Su camino de penitencia
La historia de San Baldo comienza con el temor ante una profecía que anunciaba un parricidio, lo cual lo llevó a dejar su tierra natal, situada entre España y Portugal. En un giro trágico de los acontecimientos, el destino se cumplió de manera involuntaria cuando, al creer erróneamente que sus padres eran los amantes de su esposa, les dio muerte. Este momento de oscuridad absoluta fue el catalizador de una transformación radical en su corazón. Comprendiendo la gravedad de su falta, San Baldo decidió consagrar el resto de su vida a la reparación de sus pecados mediante un riguroso camino de peregrinación.
Su itinerario espiritual lo llevó primero a visitar el Santo Sepulcro, en Palestina, y posteriormente a Roma, buscando la gracia y la intercesión de los santos. Finalmente, su búsqueda de guía espiritual lo condujo hasta Sens, en Francia, donde se puso bajo la autoridad y el consejo del obispo Artemio. Bajo su dirección, San Baldo abrazó la vida eremítica, retirándose a un monte cercano a la ciudad. Allí, en la soledad y el silencio, vivió dedicado a la oración constante, transformando su existencia en un acto de fe ininterrumpido hasta su fallecimiento, ocurrido en el año seiscientos veinte. Su vida es un recordatorio de que la verdadera conversión requiere un compromiso total con la humildad y la rectitud ante Dios.
El culto y la memoria
El legado de San Baldo ha perdurado a través de los siglos, manteniendo viva su memoria en las comunidades que lo veneran como un ejemplo de vida penitente. Su figura es recordada con especial devoción en la parroquia de Pavant, donde se le reconoce como santo patrón. La liturgia y la piedad popular han fijado fechas específicas para honrar su memoria, celebrándose su festividad el quince de septiembre en Pavant, mientras que en la ciudad de Sens se le conmemora el veintinueve de octubre. Estos días son una oportunidad para reflexionar sobre su capacidad de transformar el dolor y la culpa en un camino de santidad, invitando a los fieles a buscar siempre la misericordia divina en medio de las dificultades de la vida cotidiana.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Baldo?
La fiesta de san Baldo se celebra el 15 de septiembre en Pavant y el 29 de octubre en Sens.
Di cosa e patrono San Baldo?
San Baldo es el patrono de la parroquia de Pavant.