15 de julio
San José Estudita de Tesalónica
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y vocación monástica
San José nació en Costantinopoli en el curso del octavo siglo, concretamente hacia el año 760, en el seno de una estirpe distinguida por su inquebrantable adhesión a la religión. Su padre, Fotino, ocupaba el cargo de intendente de las finanzas, pero al percatarse de que su permanencia en la corte constituía un peligro grave para su propia fe, decidió presentar las dimisiones de su cargo público. Su madre, Teoctista, era hermana de Platone, un varón ilustre que llegó a ser abad de un monasterio situado en el monte Olimpo y más tarde del célebre monasterio de Studion en Costantinopoli, donde sufrió duras persecuciones por haber defendido con valentía las reglas de la moral. El matrimonio tuvo cuatro hijos: José, sus hermanos Teodoro y Eutimio, y una hermana llamada Teoctista. Eutimio falleció en la juventud, mientras que Teodoro se convirtió con el tiempo en el futuro abad de Studion. Todos los hijos recibieron una educación profundamente cristiana, con una solicitud singular por parte de la madre. Hacia el año 780, san Platone se trasladó a Costantinopoli desde el monasterio de los Symboles en Bitinia, mostrando un celo extraordinario por la religión. El profundo ascendiente espiritual que ejercía este abad indujo a todos los miembros de la familia de José a abrazar la vida religiosa. En consecuencia, la madre y la hermana de Fotino ingresaron en un monasterio de la capital, mientras que Fotino y sus tres hijos varones se retiraron junto a san Platone a su propiedad ubicada en Saccoudion, en la región de Bitinia. Aquella propiedad fue transformada con el tiempo en un monasterio, y allí José sobresalió rápidamente entre los monjes por su fervor y sus austeridades.
Persecuciones y ministerio episcopal
En el año 795, san Platone y su sobrino Teodoro sufrieron graves persecuciones por haber condenado sin ambages el matrimonio adultero de Costantino VI. José se vio directamente involucrado en la persecución que azotó a la comunidad monástica de Saccoudion, aunque pudo regresar al monasterio en el año 797. Sin embargo, las continuas incursiones de los árabes obligaron a los monjes a replegarse hacia Costantinopoli, donde se establecieron en el monasterio de san Giovanni Battista. Dicho cenobio había sido fundado en el año 463 por el cónsul Studius y alcanzó una gran relevancia bajo la sabia dirección de san Teodoro. En los últimos meses del año 806 o en los primeros del 807, sin que se conozcan con exactitud las circunstancias del nombramiento, José fue designado arzobispo de Tessalonica. En el año 808, un secretario de estado le preguntó los motivos por los cuales no mantenía comunión ni con la corte imperial ni con el patriarca. El santo respondió con firmeza que la única causa era la escandalosa riabilitación del sacerdote José, quien había bendecido las nupcias adúlteras de Costantino VI. Ante esta postura, el emperador Niceforo I ordenó al patriarca Niceforo que convocara un concilio, el cual se celebró en enero del año 809. La asamblea conciliar emitió una condena contra san Platone, san Teodoro, varios monjes y el propio arzobispo José. Todos los condenados fueron encerrados en prisiones y posteriormente exiliados de forma separada a las islas de los Principi. Durante su cautiverio, José fue sometido a una estricta vigilancia y recibió únicamente un magro sustento para su supervivencia. Aquellos prisioneros recobraron la libertad en octubre del año 811, coincidiendo con la llegada al poder de Michele Rhangabé. Entre tanto, el santo había sido reemplazado en la sede episcopal de Tessalonica por un usurpador cuya identidad permanece desconocida, y no existen constancias de que José lograra retornar a su ciudad episcopal. Muy pronto, el santo obispo fue incluido de nuevo entre las víctimas de la implacable persecución iconoclasta, un flagelo que perduró durante tres reinados sucesivos, desde el de Leone V el Armenio hasta el de Teofilo. Por esta razón, José permaneció exiliado desde el año 815 hasta el 821, viéndose totalmente impedido de volver a Tessalonica durante todo ese tiempo. Según el testimonio del martirologio, vivió en la región de Tessaglia en Grecia, donde obró inicialmente como monje y compuso gran número de himnos sagrados, y una vez elevado al episcopado soportó múltiples y agudas dificultades en defensa de la disciplina eclesiástica y de la veneración de las sagradas imágenes, hasta ser relegado nuevamente al destierro en la Tessaglia, donde entregó su vida terrena oprimido por la extrema fame.
Tránsito, reliquias y obra literaria
San José concluyó su existencia terrena el 15 de julio del año 832. Posteriormente, en el año 844, sus sagradas reliquias fueron trasladadas y depositadas junto a la tumba de san Platone en el monasterio de Studion, con ocasión del solemne traslado de los despojos de su hermano san Teodoro. La rica obra literaria de este santo comprende dos valiosas omilías dedicadas a la cruz, una omilía en honor de san Demetrio, un panegírico dedicado a san Nestore y, de manera muy especial, numerosas composiciones de poesía religiosa. Trabajó incansablemente junto a su hermano san Teodoro en la redacción del Triodion y el Pentecostarion, además de diversos cánones litúrgicos. El Triodion abarca el tiempo de las diez semanas que preceden inmediatamente a la celebración de la Pascua, mientras que el Pentecostarion comprende el periodo que va desde el domingo de Pascua hasta la solemnidad de la Santísima Trinidad incluida. El erudito san Eustratiadès se encargó de publicar todas las composiciones litúrgicas transmitidas bajo el nombre de nuestro santo. Durante los años de la persecución, José compuso asimismo diversos versos épicos dirigidos contra los iconoclastas. Tales versos jamás llegaron a las manos de su destinatario san Teodoro, quien expresó su lamento por la pérdida de dichos escritos en el año 818. A causa de sus admirables poemas litúrgicos, la figura de san José fue confundida durante largo tiempo con su homónimo y contemporáneo san José el Innógrafo.
La vida de San José Estudita
San José nació en el año setecientos sesenta en la ciudad de Constantinopoli. Desde su juventud, sintió el llamado a una vida de mayor recogimiento y entrega a Dios, lo que le condujo a retirarse como monaco al monasterio de Saccoudion. En aquel lugar de silencio y estudio, cultivó las virtudes que habrían de sostener su ministerio posterior. Entre los años ochocientos seis y ochocientos siete, fue nombrado arzobispo de Tesalónica, asumiendo con responsabilidad el cuidado de su grey en tiempos de gran agitación social y religiosa.
Su fidelidad al Evangelio le trajo serias complicaciones con el poder civil de la época. En el año ochocientos nueve, fue enviado al exilio debido a su firme oposición al matrimonio del emperador Costantino sexto, una postura que mantuvo por fidelidad a la disciplina eclesiástica. Más tarde, entre los años ochocientos quince y ochocientos veintiuno, debió padecer un segundo destierro. En esta ocasión, el motivo de su sufrimiento fue su inquebrantable adhesión a la fe iconodula, defendiendo la legitimidad de la veneración de las imágenes sagradas. Durante sus años de persecución y vida itinerante, que le llevaron por diversos lugares como las Isole dei Principi y finalmente a la región de Tessaglia, donde falleció en el año ochocientos treinta y dos, San José no abandonó su labor intelectual. Su trabajo en la composición y organización del Triodion y del Pentecostarion constituye un legado litúrgico esencial para la vida de oración de la cristiandad, permitiendo que la riqueza de la tradición se mantenga viva a través de los siglos.
El culto y la memoria
La figura de San José Estudita de Tesalónica es objeto de veneración por su testimonio de obispo confesor y por su prolífica labor en los textos litúrgicos. Su memoria nos invita a reflexionar sobre la importancia de la coherencia de vida frente a las presiones del mundo. La Iglesia recuerda su tránsito a la casa del Padre con gratitud, reconociendo en él a un pastor que supo unir la profundidad del pensamiento monástico con la responsabilidad del gobierno pastoral.
Aunque algunos menologios griegos más recientes sugieren la fecha del catorce de julio para su conmemoración, la tradición litúrgica más extendida señala el quince de julio como el día para honrar su memoria. En esta fecha, los fieles se unen en oración para agradecer el ejemplo de este santo que, a pesar de los exilios y las privaciones, supo mantener encendida la lámpara de la fe y contribuir al esplendor del culto divino mediante la redacción de himnos y oraciones que aún hoy acompañan el camino de la Iglesia en los tiempos de preparación para la Pascua.
Preguntas frecuentes
Cuándo se festeja San José Estudita de Tesalónica?
Su memoria litúrgica se celebra el 15 de julio, aunque algunos menologios griegos más recientes la sitúan el 14 de julio.
En Tesalia, en Grecia, tránsito de san José, obispo de Tesalónica, hermano de san Teodoro Estudita: primero monje, compuso muchísimos himnos; luego, no bien elevado al episcopado, sufrió muchas y ásperas dificultades para defender la disciplina eclesiástica y el culto de las sagradas imágenes y, relegado en exilio en Tesalia, allí murió oprimido por el hambre. — Martirologio Romano