3 de octubre
San Maximiano de Ksar Bagai
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El ministerio en Bagai
Ksar Bagai corresponde a la antigua ciudad romana de Bagai, hoy desierta, que en el siglo quinto era una sede vescovile de la Numidia y una de las roccheforti del movimiento donatista. En este difícil contexto ejerció su ministerio Massimiano, quien había sido en precedencia donatista antes de su reconciliación con la Iglesia católica. Consciente de las tensiones locales, Massimiano indirizzò al concilio de Milevi del 27 agosto 402 una lettera per sollecitare le proprie dimissioni, con la esperanza de calmar las agitaciones de los donatisti de su ciudad. Sin embargo, el concilio aceptó las dimisiones pero lo mantuvo en su sede vescovile, exponiéndolo aún más al odio de los adversarios. El prelado resultaba todavía en funciones en el año 404.
La persecución y el milagro
En el año 404 las luchas religiosas estallaron de forma violenta cuando los donatistes incendiaron una basilica y quemaron sus libros sacros. En aquel clima de hostilidad, Massimiano emise una sentenza relativa a una basilica sul fondo Calvianum usurpata por los herejes, lo que desencadenó una furia inusitada. Los agresores lo persiguieron hasta el altar donde buscaba refugio, lo golpearon salvajemente, le arrancaron las vestiduras y lo arrebataron de las manos de los fieles católicos que habían acudido a liberarlo. Tras golpearlo nuevamente, lo arrojaron desde lo alto de una torre durante la noche. Massimiano cayó sobre un montón de basuras, donde fue hallado y recogido milagrosamente todavía vivo. Aunque sobrevivió a las heridas y logró emprender un viaje hasta Roma, la noticia de las atrocidades había llegado a Italia, donde se creía que había fallecido.
Consecuencias y memoria
La presencia del obispo y la contemplación de sus cicatrices turbaron profundamente al emperador Onorio, quien ya había sido sollecitato por la delegación del concilio de Cartago del año 404. Como respuesta, el emperador emanó en febrero de 405 nuevos y más severos edictos contra los donatisti, aunque las agitaciones no cesaron a pesar de estas medidas. No se conservan noticias ciertas sobre Massimiano tras estos acontecimientos, salvo que falleció en el año 410, habiendo sido sanado de sus heridas y continuando su lucha por la fe católica. Ningún martirologio antiguo lo recordaba ni existía un culto primitivo en su honor. Fue el cardenal Cesare Baronio quien lo introdujo en el Martirologio Romano en la fecha del 3 octubre, basándose en los textos de sant'Agostino, que recuerdan a san Maximiano como obispo de Bagaï en Numidia, en la actual Argelia, resaltando que sufrió atroces torturas por parte de los herejes y fue abandonado como muerto antes de ser socorrido por los transeúntes.
Su vida y ministerio
San Maximiano desempeñó su labor como obispo en Bagai durante el siglo quinto. Su trayectoria es notable por su tránsito desde el donatismo hacia la reconciliación plena con la Iglesia católica, un paso que definió su vocación como un hombre de paz y unidad. En el año cuatrocientos dos, su espíritu de humildad y su preocupación por el bienestar de la comunidad se manifestaron cuando presentó su renuncia durante el concilio de Milevi, buscando siempre el bien mayor de los fieles por encima de los honores o la permanencia en el cargo.
Sin embargo, su fidelidad a la Iglesia católica le acarreó graves hostilidades. En el año cuatrocientos cuatro, los donatistas, en un acto de violencia extrema, lo agredieron y lo arrojaron desde lo alto de una torre. Contra toda expectativa humana, San Maximiano sobrevivió a la caída y a las heridas recibidas. Tras este suceso, emprendió un viaje hacia Roma para presentarse ante el emperador Honorio, buscando amparo y justicia frente a la persecución religiosa que asolaba a su comunidad. Su fallecimiento ocurrió en el año cuatrocientos diez, cerrando una vida dedicada a la defensa de la verdad y a la superación de las divisiones que fragmentaban la fe de su tiempo. Su legado permanece como una invitación a la perseverancia en medio de las pruebas más difíciles.
Su memoria en la Iglesia
El recuerdo de San Maximiano se mantiene vivo en la tradición litúrgica gracias a su inclusión en el Martirologio Romano, obra realizada por el historiador y cardenal César Baronio. Esta mención oficial reconoce no solo su dignidad episcopal, sino también la autenticidad de su testimonio como obispo que sufrió por la causa de la unidad. A través de este reconocimiento, la Iglesia invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la reconciliación y el valor de quienes han entregado su existencia para sanar las heridas del cuerpo místico de Cristo. Su memoria se celebra cada año, permitiendo que la comunidad cristiana honre su coraje y su paso firme hacia la paz definitiva.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Maximiano de Ksar Bagai?
La festividad litúrgica de San Maximiano se celebra el 3 octubre.
De qué es patrono San Maximiano de Ksar Bagai?
Las fuentes históricas y biográficas disponibles no mencionan ningún patronato específico atribuido a este santo.
Conmemoración de san Maximiano, obispo de Bagaï en Numidia, en la actual Argelia, que, después de haber padecido varias veces de los herejes atroces torturas, fue finalmente arrojado desde una torre y abandonado como muerto; pero, recogido después por los transeúntes y sanado, no desistió de luchar por la fe católica. — Martirologio Romano