2 de enero
San Silvestre de Troina
Abad
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El contexto monástico y los primeros años
El monachesimo orientale se difundió principalmente en la Italia meridional, la antigua Magna Grecia, debido a las ocupaciones bizantinas. La presencia de este monachesimo se consolidó particularmente en Calabria y en Sicilia. Entre los muchos monasterios nacidos en Sicilia, fue fundado a Troina el monasterio de San Michele, un cenobio que seguía la Regola di San Basilio. Los monaci del monastero de San Michele venían definidos basiliani y aquel lugar constituía un rilevante centro spirituale dell'epoca. En este ambiente de oración vivió el monaco Silvestro, nacido en Troina entre la final del siglo XI y el inicio del siglo XII. Aunque los dettagli biografici su Silvestro son scarsi, son giunti fino a noi racconti de diversos sus milagros. El joven Silvestro entró en el monasterio y se distinguió rápidamente por su grande caridad.
Prodigios y el encuentro con el Papa
La tradición incisa sobre la base d'argento del pregiato fercolo narra dell'aiuto offerto da Silvestro a un anziano mendicante. El anciano socorrido se reveló posteriormente como Gesù Signore. Los storiografi locali refieren que Silvestro se recató a Catania en una sola hora para venerar santa Agata mártir en el día de su fiesta. El prodigio residía en la distancia de quaranta miglia entre el monasterio y la ciudad, recorrida por Silvestro a pie tanto en la ida como en la vuelta. Alrededor del año 1155, Silvestro realizó un viaje a Roma para hacer visita al nuevo pontefice Adriano IV. Papa Adriano IV ordenó sacerdote a Silvestro durante su visita. Durante el viaje de regreso, Silvestro se detuvo en Palermo, donde curó al joven Guglielmo, hijo del rey de Sicilia Guglielmo I, quien reinó de 1154 a 1156. Este hecho procuró al santo una notoriedad difundida por su santidad.
Abadía, tránsito y memoria litúrgica
Tras su regreso a Troina, Silvestro fue nombrado abad. Después de algunos años, se retiró para dedicarse a una vida de mayor ascesis. Para su retiro ascético, se construyó una cella cerca de un oratorio titulado a San Bartolomeo, situado a breve distancia del monasterio. Silvestro falleció en Troina el 2 de enero de 1164. El culto fue reconocido ab immemorabili y su conferma fue efectuada por papa Giulio III, quien vivió entre 1487 y 1555. La memoria litúrgica se celebra el 2 de enero con una sugestiva procesión de hombres a caballo de muli bardati y cargados de laurel. Los participantes se dirigen al sepolcro de san Silvestro y cada uno depone un ramito de laurel sobre su tumba. El Martirologio atestigua en Troina la memoria de san Silvestro, abad, que siguió la regla de los santos Padres de Oriente.
Su vida y ministerio
La historia de San Silvestre de Troina comienza en su ciudad natal, donde desde temprana edad sintió el llamado a la vida contemplativa e ingresó en el monasterio de San Michele. Su formación y vocación lo condujeron, con el paso de los años, a un camino de mayor compromiso eclesial que culminó en el año mil ciento cincuenta y cinco, cuando fue ordenado sacerdote en la ciudad de Roma por el papa Adriano cuarto. A su regreso a Sicilia, su fama de santidad y su capacidad administrativa y espiritual lo llevaron a ser elegido como abad del monasterio de San Michele, lugar donde había iniciado su formación.
Su vida no estuvo exenta de desafíos ni de eventos extraordinarios. La tradición resalta su estancia en Palermo, donde, mediante su intercesión, logró la curación de Guillermo, hijo del rey Guillermo primero. Este hecho marcó un hito en su vida pública; sin embargo, el corazón de San Silvestre siempre buscó la paz del silencio. Por esta razón, decidió retirarse a una celda eremítica situada junto al oratorio de San Bartolomeo, lugar en el que profundizó su entrega espiritual hasta el final de sus días en el año mil ciento sesenta y cuatro. Su existencia fue un equilibrio constante entre el servicio a la comunidad monástica y el deseo de un encuentro personal con el Señor en la soledad, dejando una huella imborrable en la memoria de los habitantes de Troina y de toda la región siciliana.
El culto y la veneración
La figura de San Silvestre de Troina ha sido objeto de una veneración constante y sentida desde su fallecimiento. Su proceso de canonización, culminado por el papa Julio tercero, confirmó la santidad de un hombre que supo conjugar la autoridad del abad con la sencillez del eremita. La comunidad de Troina ha mantenido viva su memoria a través de los siglos, convirtiendo su festividad en una expresión pública de fe y gratitud.
Cada dos de enero, la devoción se manifiesta de manera particular en las calles de Troina. La celebración principal incluye una tradicional procesión en la que participan hombres montados sobre mulas ricamente bardadas, un gesto de homenaje que recuerda la importancia de este santo en la vida cotidiana de las personas. Esta expresión de fe popular, que ha perdurado a través de las generaciones, no es solo un acto de tradición, sino una forma de reconocer la protección y la guía de quien, en vida, supo atender las necesidades de los más pequeños y de los poderosos, siempre desde la humildad del siervo de Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeja San Silvestre de Troina?
La fiesta liturgica se celebra el 2 de enero, día en el que tiene lugar una procesión de hombres a caballo de mulas con laurel.
En Troina en Sicilia, san Silvestre, abad, que siguió la disciplina de los santos Padres de Oriente. — Martirologio Romano