23 de agosto
San Zaqueo
Obispo de Jerusalén
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
San Zaccheo obispo de Jerusalén
El Martirologio Romano menciona dos santos de nombre Zaccheo para la devoción de los fieles. El primero es un obispo de Jerusalén que es celebrado el veintitrés de agosto. Eusebio, obispo de Cesarea y célebre historiador de los inicios de la Iglesia que visse entre los años 265 y 340, menciona a san Zaccheo obispo en su obra titulada Historia Ecclesiastica. Dicha obra enumera con precisión a los primeros cuatro obispos de Jerusalén, los cuales son san Giacomo el Minore apostolo, san Simeone, Giusto y san Zaccheo. De este modo, san Zaccheo desempeñó su ministerio como el cuarto obispo de Jerusalén durante el segundo siglo. No se conservan otras informaciones históricas sobre san Zaccheo obispo de Jerusalén más allá de estos testimonios primitivos. El agiografo Adone, fallecido en el año 875, insertó por primera vez a san Zaccheo en su propio Martirologio. Este texto redactado por Adone constituyó la fuente directa para el Martirologio compuesto por Usuardo, quien murió en el año 877. Posteriormente, el Martirologio Romano compilado por el cardenal Cesare Baronio en el sedicesimo siglo recuperó la figura de san Zaccheo a partir de la obra de Usuardo. Asimismo, el Martirologio de Rabban Sliba recuerda a san Zaccheo el veintisiete de agosto como obispo de Cesarea. El Martirologio oficial commemora a san Zaccheo precisamente como el pastor que resse la Iglesia de Gerusalemme en calidad de cuarto sucesor de san Giacomo, hermano del Señor.
San Zaccheo il Pubblicano
Existe una tercera figura tradicionalmente denominada san Zaccheo el Pubblicano, la cual corresponde a un personaje estrictamente evangélico. Zaccheo era un rico capo de los pubblicani y gabellieri que tenía el encargo de la riscossione de las tasse en la localidad de Gerico. Este hombre era de origen ebrea y, debido a su trabajo al servicio de los dominadores romanos, era profundamente desprecziato por todos sus connacionales. Durante el tránsito de Jesús por Gerico, Zaccheo trepó a un árbol de sicomoro con el fin de poder contemplarlo, ya que su baja estatura le impedía ver entre la multitud. Jesús levantó la mirada, vio a Zaccheo sobre el árbol, lo invitó a descender con prontitud y manifestó su deseo de ser hospedado en su hogar. Aquella invitación dirigida por Jesús a la casa de Zaccheo provocó de inmediato el mormorio de abierta desaprobación por parte de todos los presentes. Conmovido por la gracia, tras el encuentro con Jesús, Zaccheo prometió solemnemente distribuir la mitad de todos sus bienes entre los pobres. Además, prometió restituir el quadruplo de cualquier cantidad que hubiese podido estorto mediante fraudes a terceras personas. Fuera de este famoso relato contenido en los Evangelios, no existen otras noticias históricas sobre Zaccheo el Pubblicano. Hay que señalar que san Zaccheo il Pubblicano no se encuentra mencionado en el interior del Martirologio Romano actual. Sin embargo, este personaje es recordado con mayor fervor en Oriente que en las Iglesias de Occidente. La Iglesia latina celebra la memoria de san Zaccheo il Pubblicano el día veinte de agosto y en otras fechas litúrgicas según los usos locales. La Iglesia Copta conmemora a san Zaccheo il Pubblicano el veinte de abril. Por su parte, los fieles bizantinos celebran a san Zaccheo il Pubblicano durante la trigesimoséptima domenica posterior a la festividad de Pentecostés.
Tradiciones y leyendas devocionales
Una conocida tradición leggendaria procedente de Francia narra que san Zaccheo viajó desde los territorios de Palestina hasta la localidad de Roc Amadour. Esta misma leyenda francesa sostiene que san Zaccheo estuvo casado con la mujer llamada Verónica. En el santuario de Roc Amadour, san Zaccheo recibe una arraigada veneración bajo el nombre peculiar de Amadoro, fijando su celebración principal en la fecha del veinte de agosto. No obstante, la crítica histórica y los estudios especializados consideran totalmente leggendarie atribuciones como la cualificación de obispo de Cesarea de Palestina conferida a Zaccheo, su hipotético desembarco en suelo francés, su presunto matrimonio con la Veronica y su eventual identificación con la figura del ermitaño Amadoro.
Una vida de conversión y servicio
La historia de San Zaqueo comienza en Jericó, donde su posición como jefe de los publicanos lo situaba en un contexto de servicio público y recaudación. Su deseo de conocer a Jesús lo llevó a un gesto sencillo y lleno de determinación: subir a un sicomoro para no perderse el paso del Maestro. Este acto, aparentemente simple, se convirtió en el preludio de una transformación interior profunda. Al recibir a Jesús en su propia casa, Zaqueo experimentó la alegría de la salvación, lo que lo movió a realizar un acto de justicia y desprendimiento al prometer que entregaría la mitad de sus bienes a los pobres. Este relato, presente en las escrituras, nos habla de la capacidad de todo hombre para rectificar su camino y abrazar una vida nueva fundamentada en la caridad.
La memoria de este nombre se prolonga en el tiempo a través de la figura de San Zaqueo, obispo de Jerusalén. Como cuarto sucesor de Santiago el Menor en la sede jerosolimitana durante el segundo siglo, su ministerio fue esencial para la consolidación de la naciente Iglesia en un periodo de desafíos y crecimiento. Su episcopado representa la fidelidad a las enseñanzas recibidas y el compromiso con la guía espiritual de los creyentes en la ciudad donde se gestaron los fundamentos de nuestra fe. De esta manera, el nombre de Zaqueo atraviesa los siglos como un testimonio de servicio, primero como un hombre que supo reconocer la visita de Dios, y luego como un pastor dedicado a custodiar la grey en Jerusalén.
Memoria y devoción
El culto a San Zaqueo se expresa a través de diversas fechas en el calendario litúrgico, reflejando la riqueza de las tradiciones cristianas. Su figura es celebrada con devoción, recordando su ejemplo de apertura a la gracia divina. En las tradiciones de Oriente, su memoria se conmemora el veinte de agosto, mientras que la Iglesia Copta lo recuerda el veinte de abril. Asimismo, el obispo de Jerusalén es honrado el veintitrés de agosto, permitiendo a los fieles reflexionar sobre su labor pastoral. Estas fechas no son solo hitos temporales, sino invitaciones a profundizar en el espíritu de conversión y entrega que caracterizó su vida, animando a los fieles a buscar a Jesús con el mismo anhelo que movió a Zaqueo en las calles de Jericó.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Zaqueo?
San Zaqueo obispo de Jerusalén se celebra litúrgicamente el día veintitrés de agosto.
Di cosa è patrono San Zaqueo?
Las fuentes históricas y los martirologios no registran ningún patronato oficial atribuido a este santo.
Conmemoración de san Zaqueo, obispo, que se transmite que rigió la Iglesia de Jerusalén cuarto después de san Jacobo, hermano del Señor. — Martirologio Romano