19 de julio
Santa Macrina la Joven
Monja
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y juventud
Macrina era la primogenita de los diez hijos nacidos del matrimonio formado por Basilio y Emmelia. La familia provenía de una región de gran tradición en el Ponto en Grecia y era considerada por todos como una estirpe bendecida por Dios. Para distinguirla de su abuela paterna, santa Macrina la Anziana, recibió el nombre de Macrina la Joven. Fue educada finamente desde la más tierna edad en el conocimiento profundo de las Sagradas Escrituras. Sin embargo, ya desde su adolescencia, Macrina estaba dotada de una particular belleza que atrajo la atención de la sociedad de su tiempo. Muchos fueron los pretendientes que solicitaron su mano para contraer matrimonio. El padre de la joven eligió para ella al pretendiente que consideraba más adecuado según el costume de aquella época. No obstante los planes humanos, el prometido esposo de Macrina murió prematuramente antes de que se celebraran las nupcias. Ante este doloroso acontecimiento, Macrina tomó una resolución firme y definitiva. Decidió considerar aquel compromiso interrumpido como si se tratara de un verdadero matrimonio. Pronunció un juramento de fidelidad al joven difunto y se consideró desde aquel momento como una esposa que aguarda al marido. Permaneció en el hogar familiar para ayudar a su madre en la difícil tarea de criar y educar a todos sus hermanos menores. La situación familiar cambió profundamente cuando la madre quedó viuda tras el nacimiento del décimo hijo, un niño que llevaría por nombre Pedro. Entre los hermanos de Macrina se encontraban figuras insignes de la Iglesia universal. Se anhelan en su fraternidad san Basilio Magno, quien llegaría a ser obispo de Cesarea, san Gregorio, que fue consagrado obispo de Nissa, y Pedro, que abrazó el ministerio como sacerdote y monje, conocido también en la historia como Pedro de Sivas.
La fundación del monasterio y la vida monástica
Una vez que todos los hijos crecieron y fueron debidamente sistemados en sus respectivos caminos de vida, Macrina y su madre Emmelia se encontraron solas en el hogar. Fue entonces cuando Macrina desplegó toda su fuerza persuasiva para convencer a su madre de abandonar las comodidades del mundo. Juntas se retiraron a la soledad de Annesi, una localidad situada en el Ponto, cerca de Hore y a orillas del río Iris, en el territorio de la odierna Turchia. En aquel lugar apartado y propicio para la oración, ambas fundaron un monasterio dedicado a la alabanza divina. Las fieles domesticas de la familia decidieron seguir a la madre y a la hija, integrándose plenamente en la nueva comunidad monástica. La influencia de Macrina sobre sus allegados fue profunda y determinante, de modo especial sobre su hermano Basilio. Gracias a la cercanía espiritual con su hermana, Basilio abandonó la vida mundana de erudito y brillante intelectual para abrazar de lleno la vida monástica alrededor del año 356. Años más tarde, Basilio fue consagrado obispo de Cesarea en el año 370 y, fiel a sus raíces familiares, regresó a hacer una visita a su hermana en el monasterio en el año 376. Durante su visita pastoral, Basilio ordenó sacerdote a su hermano menor Pedro, el cual vivía en un monasterio vecino dedicado también a la ascesis. El destino terreno de la familia fue cumpliéndose con el paso de los años. La madre Emmelia falleció en el año 373, mientras que san Basilio entregó su alma al Creador el uno de enero del año 379. Tras el fallecimiento de la madre, Macrina asumió con humildad y firmeza el cargo de superiora del monasterio, guiando a las hermanas con sabiduría espiritual. Su vida entera se convirtió en un mirable ejemplo de deseo de Dios y de total desapego de la vanidad del mundo, virtudes alimentadas por su constante conocimiento de las Sacre Escrituras y por su opción por la vida solitaria.
Tránsito y memoria litúrgica
En el año 379, san Gregorio, que ya había sido ordenado obispo de Nissa, emprendió el viaje de regreso tras participar en el Concilio de Antioquia. En su trayecto, Gregorio decidió ir a visitar a su hermana Macrina al monasterio de Annesi. Al llegar, el obispo encontró a su hermana en sus últimos instantes de vida terrena, dispuesta ya para el encuentro definitivo con el Señor. Ambos hermanos compartieron un último coloquio de altísimo tenor espiritual, reflexionando sobre los misterios de la fe y la esperanza cristiana. Macrina murió en el año 380, no sin antes haber elevado una magnífica oración a Dios que conmovió a los presentes. La vida y la rica espiritualidad de santa Macrina fueron narradas de manera elocuente en importantes obras escritas por su propio hermano, san Gregorio de Nissa. El cuerpo sin vida de la santa fue sepultado con gran reverencia en la iglesia de los cuarenta mártires de Sebaste, situada muy cerca del monasterio. En aquel mismo recinto sagrado ya reposaban los cuerpos de sus padres, reuniendo así en la muerte a quienes tanto se habían amado en la tierra. A las exequias y funerales de la santa acudieron el obispo del lugar y una grandísima multitud de fieles que querían rendir su último homenaje a la sierva de Dios. La memoria litúrgica de santa Macrina quedó fijada firmemente en los calendarios y Martirologios Orientales al diecinueve de julio. Con el tiempo, su memoria fue también introducida en algunos calendarios de Occidente y finalmente fue inscrita de manera definitiva en el Martirologio Romano en la misma fecha del diecinueve de julio. El Martirologio Romano la recuerda con devoción en la región de Capadocia como santa Macrina vergine, honrándola gloriosamente como la hermana de los santos Basilio Magno y Gregorio de Nissa.
Una vita di consacrazione
Il cammino spirituale di Santa Macrina la Giovane ebbe inizio nel Ponto, terra che vide fiorire la sua vocazione alla verginità. Dopo aver giurato fedeltà al defunto fidanzato, scelse di percorrere la via della castità, dedicandosi interamente alla preghiera e alla meditazione. Questa scelta radicale non fu un atto di isolamento, ma il fondamento di un progetto di vita comunitaria che prese forma ad Annesi, presso il fiume Iris. Insieme alla madre Emmelia, Macrina diede vita a un monastero che divenne un faro di spiritualità per tutto il territorio.
Il ruolo di Macrina fu centrale non solo nella guida della comunità, di cui divenne superiora dopo la morte della madre, ma anche nell'accompagnamento spirituale dei suoi fratelli. Il suo legame con Basilio Magno fu segnato da un profondo scambio di doni spirituali, che contribuì a plasmare il pensiero e l'azione del grande vescovo. La sua autorità morale e la sua saggezza ne fecero un punto di riferimento imprescindibile per la sua famiglia e per le monache che vivevano sotto la sua direzione. Negli ultimi istanti della sua vita, avvenuta ad Annesi nel trecentottanta, la sua stanza si fece luogo di incontro e di preghiera. La visita del fratello Gregorio di Nissa, giunto al suo capezzale, suggellò un rapporto fraterno nutrito dalla fede condivisa e dalla speranza nella vita eterna, lasciando un'eredità di santità che ha attraversato i secoli.
Il culto e la memoria
La figura di Santa Macrina la Giovane occupa un posto di rilievo nel Martirologio Romano e nei calendari delle chiese orientali. La sua memoria liturgica, celebrata il diciannove luglio, invita i fedeli a riflettere sulla bellezza della vita consacrata e sull'importanza della testimonianza domestica nella trasmissione della fede. Attraverso i secoli, la Chiesa ha mantenuto vivo il ricordo di questa monaca che, con umiltà e fermezza, ha saputo coniugare la solitudine del cuore con il servizio verso il prossimo, creando una dimora di pace sulle sponde del fiume Iris. Celebrare la sua festa significa riscoprire il valore profondo di una vita spesa nell'ascolto della parola di Dio e nell'esercizio costante delle virtù cristiane.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia santa Macrina?
La memoria litúrgica de santa Macrina se celebra el 19 de julio, tanto en los calendarios orientales como en el Martirologio Romano.
De qué lugar era originaria santa Macrina?
Santa Macrina y su familia procedían de la región del Ponto en Grecia, y ella pasó gran parte de su vida consagrada en el monasterio de Annesi.
En el monasterio de Annesi a lo largo del río Iris en el Ponto todavía en Turquía, santa Macrina, virgen, hermana de los santos Basilio Magno, Gregorio de Nisa y Pedro de Sivas, que, versada en las Sagradas Escrituras, se retiró a vida solitaria, admirable ejemplo de deseo de Dios y de desapego de la vanidad del mundo. — Martirologio Romano