20 de marzo
Santa María Josefa del Corazón de Jesús (Sancho de Guerra)
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Infancia y discernimiento vocacional
Santa María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra vino al mundo en la localidad española de Vitoria el 7 de septiembre de 1842. Su hogar estuvo formado por su padre Bernabé Sancho, de profesión seggiolaio, y por su madre Petra de Guerra, dedicada a las labores domésticas, siendo ella la hija primogénita de la familia. Fue bautizada el día posterior a su nacimiento y recibió el sacramento de la cresima el 10 de agosto de 1844, cuando contaba con tan solo dos años de edad, conforme a la prassi vigente en aquellos tiempos. La dolorosa pérdida de su padre acaeció cuando ella tenía siete años, dejándola en la orfandad. Su madre asumió la preparación para su Prima Comunione, la cual recibió a la edad de diez años. Durante su infancia y fanciullezza, la futura santa se distinguió por una intensa devoción hacia la Eucaristía y la Virgen María, manifestando al mismo tiempo una marcada sensibilidad hacia los pobres y los malati, así como una profunda inclinación hacia la ritiratezza. Al regresar a Vitoria en torno a sus dieciocho años, expresó a su madre el deseo de ingresar en un monasterio, sintiéndose vivamente atraída por la vida claustrale. En su edad adulta solía afirmar que había nacido con la vocación religiosa. Antes de hallar el camino definitivo que Dios le tenía preparado, transitó por diversas experiencias aconsejada por sugerencias contrastantes de varios eclesiásticos. En el año 1860 estuvo muy cerca de profesar entre las Concezioniste contemplative de Aranjuez, pero un grave episodio de tifo frustró aquel propósito. Su madre desempeñó un papel fundamental al ayudarla a superar el profundo dolor por aquella puerta cerrada. En los meses posteriores, la joven comprendió en su interior que el Señor la destinaba a un género de vida religiosa de índole activa. Tomó entonces la determinación de ingresar en el Instituto de las Siervas de María, fundado en Madrid por Santa Soledad Torres Acosta. Sin embargo, a medida que se aproximaba el momento de la professione religiosa, su alma se vio turbada por graves dudas acerca de su verdadera llamada en dicha congregación. Consultó a diversos confessores, quienes le manifestaron su parecer de que se había equivocado de vocación. Los oportunos contactos mantenidos con el arzobispo Claret y los fructíferos coloquios sostenidos con Santa Soledad Torres Acosta maduraron finalmente su decisión de abandonar el Instituto de las Siervas de María con el propósito de dar inicio a una nueva familia religiosa consagrada por completo a la asistencia de los malati tanto en los hospitales como a domicilio.
Fundación y guía del Instituto
Cuatro compañeras pertenecientes a las Siervas de María compartieron aquel mismo ideal evangélico y decidieron marchar junto a ella, obteniendo la debida licencia del Cardenal Arzobispo de Toledo. La nueva fundación vio la luz en la ciudad de Bilbao durante la primavera del año 1871, fecha en la que María Giuseppa contaba con veintinueve años de edad. A partir de aquel momento fundacional, ejerció el cargo de superiora del nuevo Instituto de las Siervas de Jesús durante cuarenta y un años consecutivos, demostrando una entrega infatigable. Para cumplir con su deber de madre y pastora, afrontó penosos viajes destinados a visitar las diversas comunidades que su Instituto iba abriendo en distintos lugares. En los últimos tiempos de su existencia terrena, una prolongada enfermedad la obligó a permanecer confinada en la lecho o en un sillón dentro de la Casa de Bilbao. Desde su forzada infermitad, continuó siguiendo muy de cerca las vicisitudes de todas las Casas establecidas tanto en España como más allá de las fronteras mediante una fitta corrispondenza epistolar. Su muerte sobrevino el 20 de marzo de 1912, tras haber padecido largos años de sufrimientos físicos ofrecidos al Señor. Al momento de su tránsito, el número de Casas fundadas ascendía a cuarenta y tres, mientras que las religiosas superaban el millar. Su fallecimiento suscitó una emoción muy profunda en la ciudad de Bilbao y en todas aquellas localidades donde su labor benéfica era conocida, de modo que sus funerales revistieron una resonancia extraordinaria. En un primer momento fue sepultada en el cimitero cittadino de Bilbao, pero en el año 1926 sus restos mortales fueron objeto de una solemne traslación hacia la Casa Madre del Instituto, donde quedaron tumulados en el interior de la capella. La espiritualidad que animó toda su existencia giraba en torno a un amor ardiente hacia la Eucaristía y el Sacro Cuore de Jesús, abarcando asimismo la profonda adoración del misterio de la Redención, la participación íntima en el dolor de Cristo y en la Croce, y la consagración total al servicio de los infermi vivida en clave contemplativa.
Carisma, expansión y proceso de canonización
El carisma transmitido a la Congregación de las Siervas de Jesús une indisolublemente el servicio caritativo al prójimo doliente con un profundo espíritu contemplativo. La santa dejó plasmado su pensamiento doctrinal en el Directorio de Asistencias que ella misma redactó con esmero. En este texto fundacional, la Sierva de Jesús procura a aquel infermo que es acompañado fielmente hasta el umbral de la eternidad un bien superior en comparación con el que realiza el misionero que llama a los errantes mediante la predestinación. Las funciones de carácter material encomendadas al Instituto están destinadas primordialmente a procurar la salud corporal del prójimo, pero estas mismas tareas se elevan a una gran altura espiritual haciendo que la vida activa resulte más perfecta que la contemplativa. Este singular magisterio sobre la perfección de la vida aplicada a la acción procede del Doctor Angélico San Tommaso, basándose en los trabajos orientados a la salvación de las almas que derivan de la contemplación. Las Siervas de Jesús han continuado prestando su asistencia a los malati desde el tránsito de la Madre Fundadora hasta el día de hoy mediante una generosa oblación de vida. Con el correr del tiempo, la institución ha sabido incorporar nuevas finalidades en estricta conformidad con los progresos de los tiempos y las necesidades de la vida moderna. Si bien la primaria finalidad comprendía la asistencia a los malati, el ricovero y la cura de mujeres ancianas y la acogida de niños en los asilos nido, las obras actuales incluyen comedores para personas en situación de dificultad, centros de acogida destinados a enfermos de sida, centros de día para personas de la tercera edad, la pastoral de la salud y otras múltiples expresiones de caridad y beneficencia. Estas obras de misericordia se desarrollan de manera especial en los Estados más desfavorecidos de América Latina y de Asia. En la actualidad, el Instituto cuenta con mil cincuenta suore presentes en España, Italia, Francia, Portugal, Chile, Argentina, Paraguay, Colombia, Ecuador, Perú, México, República Dominicana y Filipinas. Pocos años después del fallecimiento de la Madre María Giuseppa, las hermanas comenzaron a proyectar los primeros pasos para la apertura de la Causa de Canonización. Diversas circunstancias históricas adversas, entre las que destacan la dolorosa guerra civil española de 1936 y la segunda guerra mundial, retrasaron sensiblemente la tramitación del proceso, el cual pudo emprenderse formalmente poco antes de que expirara el plazo del trigésimo año. De este modo, el 31 de mayo de 1951 se inauguró el Proceso Ordinario Informativo de Bilbao, al que siguió el 7 de enero de 1972 la emisión del Decretum super introductione Causae. Posteriormente, el 7 de septiembre de 1989 se promulgó el Decretum super Virtutibus, culminando este camino el 27 de septiembre de 1992 con la solemne beatificación celebrada en la Plaza de San Pedro. Finalmente, en el consistorio del 10 de marzo de 2000, S.S. Giovanni Paolo II fijó la fecha definitiva de su Canonización para el 1 de octubre de 2000, inscribiendo su nombre en el catálogo de los santos como virgen y fundadora de esta benemérita congregación consagrada a la cura de los malati y de los pobres.
Il cammino di fede
Il percorso spirituale di Santa María Josefa del Corazón de Jesús ha avuto inizio nella sua città natale, Vitoria, per poi aprirsi a orizzonti più vasti. Dopo un'esperienza iniziale presso l'Istituto delle Serve di Maria a Madrid, dove visse un periodo di discernimento, comprese che la sua missione si sarebbe concretizzata in una forma nuova di assistenza. Nel 1871, a Bilbao, fondò l'Istituto delle Serve di Gesù, una realtà che divenne presto il centro della sua esistenza e il mezzo attraverso il quale esprimere il suo amore per il prossimo.
Per oltre quattro decenni, Santa María Josefa ha ricoperto il ruolo di superiora dell'Istituto, offrendo quotidianamente la sua vita per il bene delle consorelle e delle persone assistite. La sua fu una testimonianza di dedizione silenziosa e costante, vissuta tra le città di Vitoria, Madrid e Bilbao. Il suo impegno non si limitò alla gestione amministrativa, ma fu una guida spirituale che seppe infondere coraggio e speranza in chiunque incontrasse. La sua scomparsa avvenne a Bilbao nel 1912, lasciando in eredità una comunità votata al servizio evangelico verso gli ultimi. Il suo processo di canonizzazione ha portato alla beatificazione in Piazza San Pietro il 27 settembre 1992, culminando poi nella proclamazione della santità da parte di Giovanni Paolo Secondo nel 2000, confermando la validità della sua opera di carità cristiana.
Il culto e la memoria
Il culto di Santa María Josefa del Corazón de Jesús è profondamente legato alla sua missione di misericordia verso gli infermi e i poveri, categorie che ella ha servito con spirito di sacrificio durante tutta la sua vita terrena. La Chiesa celebra la sua memoria liturgica il 20 marzo, giorno in cui la Santa concluse il suo pellegrinaggio terreno nel 1912.
I fedeli si rivolgono a lei come modello di carità operosa, trovando nella sua figura una potente intercessione per le necessità dei malati e per il conforto di chi vive in povertà. La sua canonizzazione, celebrata con solennità, ha reso universale il ricordo di una donna che ha saputo trasformare la propria esistenza in una preghiera vivente, offrendo sollievo ai sofferenti con la stessa dedizione che ha caratterizzato i suoi quarantuno anni di governo come superiora dell'Istituto delle Serve di Gesù.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia Santa María Josefa del Corazón de Jesús?
La memoria litúrgica y festividad de Santa María Josefa del Corazón de Jesús se celebra cada año el 20 de marzo.
Di cosa è patrono Santa María Josefa del Corazón de Jesús?
Santa María Josefa del Corazón de Jesús es patrona de los malati y de los poveri.
En Bilbao, en la región vasca de España, santa María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra, virgen, fundadora de la Congregación de las Hermanas Siervas de Jesús, que formó sobre todo para el cuidado de los enfermos y los pobres. — Martirologio Romano