26 de febrero
Santa Paula de San José de Calasanz (Paula Montal y Fornés)
Fundadora de las Hijas de María
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Infancia y juventud en Arenys de Mar
La vida de Paula Montal Fornés de San Giuseppe Calasanzio fue feconda, profetica y casi centenaria. Su existencia se desenvuelve en el marco temporal comprendido entre los años 1799 y 1889. Esta trayectoria vital se sitúa de lleno en el contexto de crisis del agitado siglo diecinueve español, un periodo profundamente dividido entre las estructuras del Antiguo Régimen y la irrupción de las nuevas corrientes liberales. Cuatro ciudades resultaron especialmente representativas en el devenir de su biografía: Arenys de Mar, Figueras, Sabadell y Olesa de Montserrat. Específicamente, en Arenys de Mar transcurrieron los años de su infancia y de su juventud, abarcando desde 1799 hasta 1829. Arenys de Mar se define como una ciudad costera, abierta de par en par sobre el mar, de carácter cosmopolita e industrial. Santa Paula de San José de Calasanz nació precisamente en Arenys de Mar el día 11 de octubre de 1799. En el transcurso de la tarde de aquella misma fecha, el once de octubre de 1799, recibió el don inestimable de la vida de la gracia. Su formación inicial se desarrolló en el seno de un ambiente familiar netamente cristiano y caracterizado por una gran sencillez. Desde su infancia participó activamente en la vida espiritual de la parroquia local. Ya en aquellos primeros años se distinguió de manera notable por su profundo amor hacia la Santísima Virgen María. A partir de la edad de diez años, experimentó muy de cerca la dureza del trabajo cotidiano con el fin generoso de ayudar a su madre. Su madre se encontraba en la situación de viudedad, al cargo de cinco hijos, de los cuales Paula era la hermana mayor. Fue precisamente en ese periodo de sacrificio cuando constató por experiencia propia las escasas posibilidades que existían para el acceso a la educación y a la cultura por parte de las niñas, las jóvenes y las mujeres en general. En su interior, se sintió fuertemente llamada por Dios a ocuparse de manera prioritaria de la educación femenina.
Figueras y el nacimiento de un nuevo carisma
Figueras representó la segunda meta de gran importancia en su itinerario terrenal. Figueras se sitúa geográficamente como una ciudad de frontera con Francia y constituye un importante bastión militar dotado de un famoso castillo de armas. En el año 1829, Paula tomó la decisión de trasladarse a Figueras, haciéndolo en compañía de su fidelísima amiga Inés Busquets. Una vez instalada en Figueras, abrió las puertas de la primera escuela destinada exclusivamente a las niñas. Dicha institución educativa introducía programas muy amplios que superaban con creces el sistema pedagógico tradicional concebido hasta entonces para los niños. Se trataba de una escuela completamente nueva, consagrada por entero al apostolato educativo con las niñas. Conviene destacar que en Figueras brotó un carisma enteramente nuevo en el seno de la Iglesia, orientado de forma específica a la educación integral, tanto humana como cristiana, de las niñas, las jóvenes y la mujer, con el fin supremo de salvar las familias y transformar profundamente la sociedad. Como fruto de esta inspiración, las seguidoras de Paula Montal pasaron a distinguirse por la solemne profesión de un cuarto voto de enseñanza.
Expansión y consolidación escolapia
Acontecimientos decisivos tuvieron lugar en Sabadell, donde se produjo el trasplante definitivo de su valiosa obra educativa hacia el horizonte de las Escuelas Pías. A partir, al menos, del año 1837, ella se sintió profundamente identificada con el carisma propio de San Giuseppe Calasanzio, deseando vivir con fidelidad la espiritualidad y las reglas legadas por el fundador de las Escuelas Pías. Posteriormente, impulsó la apertura de la segunda escuela en su propia ciudad natal, Arenys de Mar, durante el año 1842. En su localidad natal entró en un contacto directo y fructífero con los Padres Escolopios procedentes de Mataró. Ya en 1846, llevó a cabo la fundación de una tercera escuela, esta vez en la ciudad de Sabadell. La presencia providencial de los Padres Escolopios Jacinto Feliu y Agustín Casanovas en el colegio de Sabadell marcó un hito determinante. Gracias precisamente a la orientación y a la ayuda prestada por los Padres Escolopios, logró obtener en un breve espacio de tiempo la estructura canonica scolopica para su congregación naciente. El día 2 de febrero de 1847 realizó su profesión religiosa como Hija de María Escolapia. Dicha profesión del 2 de febrero de 1847 fue cumplida de manera conjunta junto a sus primeras tres compañeras: Inés Busquets, Felicia Clavell y Francisca de Domingo. Poco después, el 14 de marzo de 1847, tuvo lugar en Sabadell la celebración del Capítulo general. Conviene señalar que durante aquel Capítulo general del 14 de marzo de 1847 no resultó elegida ni como superiora general ni como assistente general. En el arco temporal comprendido entre 1829 y 1859, desarrolló una actividad incansable al fundar personalmente un total de siete escuelas. Las siete escuelas fundadas de su propia mano se ubican respectivamente en Figueras en 1829, Arenys de Mar en 1842, Sabadell en 1846, Igualada en 1849, Vendrell en 1850, Masnou en 1852 y Olesa de Montserrat en 1859. Asimismo, inspiró y prestó su valiosa ayuda para la fundación de otras cuatro escuelas en Gerona en 1853, Blanes en 1854, Barcelona en 1857 y Sóller en el mismo año 1857. Su labor formativa fue ingente, destacando por haber sido la formatrice delle prime 130 Scolopie de toda la congregación. La congregación atravesaba entonces por un periodo de grandísima actividad vital y de un profundo profetismo espiritual.
Olesa de Montserrat y el ocaso terrenal
Olesa de Montserrat albergó su última fundación personal, la cual tuvo su inicio en el año 1859. Olesa de Montserrat se describe como un pequeño y pobre pueblo situado a los pies del célebre Monasterio de la Virgen de Montserrat. Santa Paula experimentó siempre una grandísima devoción hacia la Virgen de Montserrat. Por todo ello, Olesa de Montserrat se convirtió en su fundación predilecta. Permaneció residiendo en Olesa de Montserrat desde el 15 de diciembre de 1859 hasta el momento mismo de su tránsito, acaecido el 26 de febrero de 1889. Aquel periodo transcurrido en Olesa de Montserrat se tradujo en treinta años colmados de gracia para las niñas y las jóvenes olesanas. La ciudad entera de Olesa de Montserrat resultó enormemente enriquecida por el luminoso ejemplo de su vida, entregada sin reservas y revestida de santidad. Los habitantes de Olesa de Montserrat le profesaban un profundo cariño y la veneraban con sincera devoción. Para el conjunto de la Congregación Escolópica, su presencia constante en Olesa supuso un sí absoluto y total entregado a Dios, la materialización de la pedagogía escolópica en plena acción, el testimonio viviente de las virtudes propias de la educadora escolópica y el apacible atardecer de una existencia consumida enteramente en Dios. El trazado de la fisionomía espiritual de Madre Paula Montal abarca de forma armónica la participación en la espiritualidad calasanziana y la asunción del carisma educativo orientado a la formación humana y cristiana integral de la mujer. Al momento mismo de su fallecimiento, la Congregación de las Hijas de María Religiosas de las Escuelas Pías, fundada por ella, contaba ya con la presencia de tres cientas cuarenta y seis escolopias. Dichas escolopias vivían con entrega el carisma educativo heredado de su fundadora repartidas en diecinueve colegios situados a lo largo y ancho de toda la geografía de España.
Beatificación, canonización y vigencia del carisma
El proceso canónico destinado a su beatificación dio comienzo oficialmente en la ciudad de Barcelona el día 3 de mayo de 1957. Años más tarde, el Sumo Pontífice Juan Pablo II procedió a su beatificación en la ciudad de Roma el 18 de abril de 1993. Posteriormente, el milagro requerido para la canonización de la santa tuvo lugar en el mes de septiembre del año 1993. Dicho prodigio milagroso aconteció en Blanquizal, un barrio caracterizado por una fuerte marginación y violencia situado en la ciudad de Medellín, en Colombia. El favor milagroso fue concedido a favor de una niña de ocho años de edad llamada Natalia García Mora. El milagro en cuestión fue debidamente aprobado por el Papa Juan Pablo II el 1 de julio del año 2000. La sociedad actual continúa profundamente lacerada por numerosas tensiones. Temas de vital importancia como la educación integral al alcance de todos, la dignificación y promoción de la mujer, así como el cuidado de la familia y de la juventud, se presentan hoy como cuestiones espinosas, sumamente actuales y con frecuencia irresueltas. La nueva santa dirige a la sociedad entera un claro mensaje impregnado de amor y de espíritu de servicio a través del testimonio elocuente de su vida y de su fecunda obra educativa. El carisma de la santa en el siglo diecinueve se manifestó como un anuncio preclaro de amor y de esperanza, dirigido de manera muy especial hacia la condición de la mujer. De este modo, la mujer descubre en la figura de la santa a una verdadera madre y maestra de la juventud femenina. El mensaje de la santa sigue poseyendo una vigencia urgente y se muestra lleno de absoluta actualidad. La obra educativa impulsada por Madre Paula Montal Fornés de San Giuseppe Calasanzio continúa arraigada y activa hoy en día en el seno de la Iglesia. Esta misión prosigue de manera particular gracias a la labor infatigable de más de ochocientas religiosas escolopias. Las religiosas escolopias se encuentran actualmente distribuidas a lo largo de ciento doce comunidades. Con su dedicación diaria, las religiosas escolopias educan aproximadamente a treinta mil alumnos. Su presencia se extiende de forma activa por diecinueve naciones diferentes repartidas a través de cuatro continentes. Toda esta obra educativa persigue incansablemente la plena promoción de la mujer con el anhelo profundo de que la civilización del amor se convierta en una firme y consoladora realidad.
Su camino de entrega
La trayectoria de Santa Paula Montal comenzó en su localidad natal de Arenys de Mar, desde donde extendió su vocación por diversas regiones de España. Su compromiso con la enseñanza se hizo tangible por primera vez en el año mil ochocientos veintinueve, cuando abrió la primera escuela femenina en la ciudad de Figueras. Este acto marcó el inicio de una misión que no conoció pausas, extendiéndose posteriormente a otros lugares como Sabadell y Olesa de Montserrat, donde finalmente entregó su alma a Dios en el año mil ochocientos ochenta y nueve.
A lo largo de tres décadas, entre los años mil ochocientos veintinueve y mil ochocientos cincuenta y nueve, Santa Paula fundó personalmente siete escuelas. Esta labor fue el cimiento sobre el cual se edificó la Congregación de las Hijas de María Escolapias. Al adoptar la espiritualidad y las reglas de San José de Calasanz, Santa Paula logró integrar una pedagogía sólida con un espíritu de profunda caridad cristiana. Su enfoque no se limitaba a la instrucción académica, sino que buscaba formar el corazón de las jóvenes, preparándolas para afrontar la vida con rectitud y fe. Cada institución fundada por ella fue un espacio de acogida y formación, donde la sencillez del Evangelio se traducía en acciones concretas de servicio al prójimo. Su vida, caracterizada por la sobriedad y el trabajo constante, es un ejemplo de cómo una vocación vivida con fidelidad puede transformar la estructura social y espiritual de una comunidad, permitiendo que la luz de la educación llegue a quienes más lo necesitan.
Legado y memoria
El reconocimiento oficial de la santidad de Paula Montal llegó en el año dos mil uno, cuando el Papa Juan Pablo Segundo la inscribió en el catálogo de los santos. Este evento no solo honró su memoria, sino que confirmó la validez de su carisma, el cual sigue vigente en la actualidad a través de la labor educativa de la congregación que fundó. La Iglesia celebra su memoria cada año, invitando a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la educación como una misión apostólica de primer orden.
Su figura es venerada especialmente por quienes ven en la educación femenina una herramienta esencial para la justicia y la paz. La sobriedad de su vida y la claridad de su propósito continúan inspirando a educadores y alumnos, recordándonos que el servicio a los demás es el camino más noble para alcanzar la plenitud humana. Santa Paula permanece como una intercesora cercana, cuya vida nos invita a perseverar en las buenas obras con humildad y confianza en la providencia divina.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia Santa Paula de San José de Calasanz?
La festividad litúrgica de Santa Paula de San José de Calasanz se celebra cada año el día 26 de febrero.
De cosa è patrono Santa Paula de San José de Calasanz?
I dati forniti non menzionano patronati specifici per la santa.
En Olésa de Montserrat cerca de Barcelona en España, santa Paula de San José de Calasanz Montal y Fornés, virgen, fundadora de la Congregación de las Hijas de María de las Escuelas Pías. — Martirologio Romano