Santa Salomé

Madre de los apóstoles Santiago y Juan

Actualizado el 21 de julio de 2026

Santa Salomé

Su camino de fe

La vida de Santa Salomé se entrelaza con los momentos más significativos de la historia de la salvación. Tradicionalmente identificada como la esposa de Zebedeo, su hogar fue cuna de dos de los pilares del apostolado, Santiago y Juan. Esta cercanía familiar con los discípulos del Señor la situó en un lugar privilegiado para contemplar el misterio de la redención. Su presencia al pie de la cruz y, fundamentalmente, su llegada al sepulcro como testigo de la Resurrección, la definen como un alma valiente que buscó al Señor incluso en la hora más oscura.

Tras los acontecimientos vividos en Jerusalén, la tradición nos narra que Santa Salomé emprendió un largo peregrinaje que la condujo finalmente a la ciudad italiana de Veroli. Allí, su presencia se convirtió en un testimonio silencioso pero poderoso de la fe apostólica. El paso de los siglos no borró la memoria de su santidad; en el año mil doscientos nueve, la figura de la santa volvió a cobrar un protagonismo especial cuando fueron halladas sus reliquias por mediación de Tommaso. Este hallazgo confirmó el vínculo histórico y espiritual que une a esta mujer del primer siglo con la tierra de Veroli, convirtiendo aquel lugar en un punto de referencia para los fieles que buscan honrar su memoria y aprender de su entrega al servicio del Evangelio.

La memoria litúrgica

La Iglesia honra la memoria de Santa Salomé con una devoción que, aunque sencilla, es profunda y constante. En el Martyrologium Romanum, su nombre aparece asociado a la figura de María de Cleofa, destacando el papel fundamental de estas mujeres que, con su testimonio, sostuvieron la esperanza de la Iglesia naciente. La fecha del veinticuatro de abril es el momento en el que los fieles se reúnen para celebrar su vida y pedir su intercesión, recordando que, al igual que ella, estamos llamados a ser testigos de la luz de Cristo en nuestro propio tiempo.

La historia de sus reliquias en Veroli sigue siendo hoy un motivo de encuentro y oración, recordándonos que la santidad no es un concepto abstracto, sino una realidad que ha caminado por nuestras ciudades y ha bendecido nuestros suelos. Honrar a Santa Salomé es, en esencia, reconocer el valor de aquellas mujeres que fueron las primeras en anunciar que el Señor no está entre los muertos, sino que ha resucitado, invitándonos a mantener viva la misma fe, esperanza y caridad que ella demostró durante toda su existencia.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la fiesta de Santa Salomé?

Se conmemora el 24 de abril, junto a María de Cleofa, según el Martyrologium Romanum.

De qué es patrona Santa Salomé?

Los hechos proporcionados no mencionan patronatos específicos para Santa Salomé.

En Jerusalén, conmemoración de las santas mujeres María de Cleofás y Salomé, que junto con María Magdalena llegaron la mañana de Pascua al sepulcro del Señor para ungir su cuerpo y por primeras oyeron el anuncio de su resurrección. — Martirologio Romano