Santi Antonio Primaldo y compañeros

Mártires de Otranto

Actualizado el 21 de julio de 2026

Santi Antonio Primaldo y compañeros

El testimonio de fe

La historia de Antonio Primaldo y sus compañeros está estrechamente ligada a los trágicos sucesos ocurridos en el verano del año mil cuatrocientos ochenta. El veintiocho de julio de aquel año, la ciudad de Otranto sufrió el desembarco de las tropas otomanas, un evento que marcó profundamente el destino de sus habitantes. Tras la caída de la plaza, ochocientos hombres fueron hechos prisioneros y enfrentados a una dura encrucijada: renunciar a su fe cristiana o perecer. Antonio Primaldo, junto a sus hermanos de fe, manifestó un rechazo absoluto a cualquier forma de abjuración, eligiendo permanecer leales a su bautismo frente a la presión de los invasores.

Este acto de valentía tuvo su culminación en el Colle della Minerva, un lugar que desde entonces quedó marcado por la sangre de estos testigos. Allí, en un gesto de entrega total, fueron decapitados por mantener su fidelidad al mensaje de Cristo. La firmeza de Antonio Primaldo y de cada uno de sus compañeros no fue un acto de violencia, sino una serena y decidida confirmación de su pertenencia a la Iglesia. Este sacrificio, realizado en el siglo quince, ha trascendido los siglos como un ejemplo de rectitud y fortaleza espiritual para todos los fieles. La memoria de su muerte, ocurrida el catorce de agosto de mil cuatrocientos ochenta, ha sido custodiada por la comunidad de Otranto y, finalmente, refrendada por la autoridad de la Iglesia universal, que ha elevado a estos mártires a la gloria de los altares para que sirvan de guía a las generaciones futuras.

El culto y la devoción

La veneración a los mártires de Otranto ha sido una constante en la vida de la diócesis y de la ciudad. Su figura es recordada con especial solemnidad cada catorce de agosto, fecha en la que se celebra la memoria de su martirio en Otranto. Este culto público recibió un impulso definitivo en el año dos mil siete, cuando el Papa Benedicto dieciséis reconoció oficialmente la naturaleza de su muerte como un verdadero martirio por la fe. Posteriormente, el doce de mayo de dos mil trece, el Papa Francisco completó este proceso al proceder a su canonización.

Hoy, San Antonio Primaldo y sus compañeros son honrados como los patronos de la ciudad de Otranto y de su diócesis. Su intercesión es invocada por los fieles que buscan fortalecer su propia vida cristiana, encontrando en su ejemplo la fuerza necesaria para enfrentar los desafíos cotidianos con la misma entereza que ellos mostraron en el Colle della Minerva. La sobriedad de su culto refleja la sencillez de su testimonio: un amor a Dios que no necesitó de grandes palabras, sino de la coherencia de un corazón dispuesto a darlo todo por la Verdad.

Preguntas frecuentes

Cuando se festeja a los mártires de Otranto?

Se celebran el catorce de agosto, coincidiendo con el día de su martirio.

De qué es patrono San Antonio Primaldo y sus compañeros?

Son los patronos de la ciudad de Otranto y de la diócesis de Otranto.

En Otranto en Apulia, cerca de ochocientos beatos mártires, que, acosados por el asalto de los soldados Otomanos a renegar de la fe, fueron exhortados por el beato Antonio Primaldo, anciano tejedor, a perseverar en Cristo y obtuvieron así con la decapitación la corona del martirio. — Martirologio Romano