Santa Francesca Saverio Cabrini, nacida en Sant'Angelo Lodigiano a mediados del siglo XIX, fue una mujer de fe inquebrantable y la primera ciudadana estadounidense en ser canonizada. Fundadora de las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús, su vida estuvo marcada por un incansable espíritu misionero que la llevó a cruzar el océano para servir a los más necesitados fuera de su patria.
Es recordada con profunda gratitud como la protectora de los migrantes, a quienes dedicó sus mayores esfuerzos en tiempos de gran desamparo. Su labor transformadora, nacida de una entrega total a la voluntad divina, unió continentes a través de la caridad y el servicio, dejando una huella imborrable en la historia de la Iglesia y en el corazón de miles de familias que encontraron en ella un refugio seguro.