Beata Agustina (María Anunciación) Peña Rodríguez
Religiosa y mártir
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su camino de fe
Agustina Peña Rodríguez nació en los albores del siglo veinte en la localidad cántabra de Ruanales. Desde muy joven, sintió el llamado a una vida dedicada enteramente a la caridad y al servicio del prójimo, lo que la condujo a ingresar en el Instituto de las Hermanas Siervas de María en el año 1924. Durante su formación y posterior ejercicio de su misión, recorrió diversos lugares como Tudela, Madrid, Pozuelo de Alarcón y Las Rozas, llevando consigo un espíritu de entrega constante y una profunda humildad.
El cinco de julio de 1933 marcó un hito fundamental en su vida personal y religiosa al realizar su profesión de los votos perpetuos, confirmando así su deseo de pertenecer totalmente a Dios. Esta entrega total fue la base sobre la que se sostuvo durante los tiempos difíciles que le tocaría enfrentar. Su vida, caracterizada por la oración y el cuidado de los necesitados, se vio truncada en el año 1936, durante el conflicto de la guerra civil española. En medio de aquel contexto de persecución, Agustina fue capturada y sufrió el martirio el cinco de diciembre de 1936 en Aravaca, Madrid. Su muerte no fue el final de su testimonio, sino el cumplimiento de una vida que ya se había entregado por completo a la voluntad del Altísimo.
El culto y su legado
La figura de la Beata Agustina María Anunciación Peña Rodríguez es venerada por la Iglesia como un ejemplo de entereza y fidelidad al carisma de las Hermanas Siervas de María. Su causa de beatificación culminó el trece de octubre de 2013, cuando fue elevada a los altares por el Papa Francisco, reconociendo oficialmente su testimonio heroico como mártir de la fe.
La memoria litúrgica de la Beata Agustina se celebra cada cinco de diciembre, fecha en la que la Iglesia recuerda su tránsito al cielo. Esta jornada se vive en comunión con sus compañeras martires, subrayando la dimensión comunitaria de su sacrificio. Su culto no es una mirada al pasado, sino una invitación a vivir la caridad con la misma coherencia que ella demostró. Los fieles que se acercan a su memoria encuentran en ella una intercesora que, habiendo superado la prueba suprema, alienta a los creyentes a mantener la esperanza y la paz en el corazón, confiando siempre en la misericordia de Dios, quien es el refugio y la fortaleza de todos los santos.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de la Beata Agustina?
Su memoria litúrgica se celebra el cinco de diciembre, junto a sus compañeras martires.