Beate María del Monte Carmelo, Rosa y Magdalena Fradera Ferragutcasas
Vírgenes y mártires
Actualizado el 21 de julio de 2026
La vida
Las tres hermanas Fradera Ferragutcasas compartieron un origen común en Riudarenes y una misma llamada a la vida consagrada. María del Monte Carmelo, nacida en mil ochocientos noventa y cinco, ingresó en la congregación de las Hijas del Santísimo e Immaculado Corazón de María en mil novecientos veintiuno, dedicando sus años de servicio a la enseñanza en Mataró. Por su parte, Rosa, nacida en mil novecientos, y Magdalena, nacida en mil novecientos dos, iniciaron su camino en el noviciado de Olot en mil novecientos veintidós. Tras su profesión religiosa, Rosa desarrolló su labor educativa en Santa Coloma de Farners, mientras que Magdalena, tras realizar sus votos perpetuos en mil novecientos veintiséis, se dedicó a la enseñanza de la historia y a la catequesis en localidades como Camprodon y Cassà de la Selva.
La vida de estas tres religiosas se vio truncada por el estallido de la guerra civil española. En septiembre de mil novecientos treinta y seis, fueron arrestadas por milicianos mientras se encontraban en el contexto de la persecución religiosa que azotaba al país. A pesar de la violencia y la hostilidad, permanecieron firmes en su fe hasta el final. El veintisiete de septiembre de mil novecientos treinta y seis, las tres fueron asesinadas en Lloret de Mar, en odio a la fe. Su partida, aunque dolorosa para la comunidad, se convirtió en un testimonio de coherencia y amor a Dios, sellando con su sangre una trayectoria de servicio abnegado a la Iglesia y a la educación de los jóvenes.
El culto
El recuerdo de las beatas María del Monte Carmelo, Rosa y Magdalena Fradera Ferragutcasas se mantiene vivo en la memoria de la Iglesia como parte de los mártires de la guerra civil española. Su proceso de beatificación culminó el veintiocho de octubre del año dos mil siete, cuando el papa Benedicto XVI las elevó a los altares, reconociendo oficialmente su martirio. Este acto litúrgico no solo honra su memoria, sino que subraya el valor del sacrificio vivido desde la caridad y la docilidad al Espíritu Santo.
Su fiesta se celebra cada veintisiete de septiembre, fecha en la que la comunidad cristiana eleva una oración de gratitud por su testimonio. Al recordar a estas tres hermanas, los fieles encuentran en ellas un ejemplo de fidelidad inquebrantable a las promesas bautismales y a los votos religiosos. Su vida y muerte siguen inspirando a quienes buscan vivir con autenticidad su propia vocación, recordándonos que el sacrificio de los mártires es una luz permanente que guía a la Iglesia en su peregrinar por el mundo.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra su festividad?
Su fiesta se celebra el veintisiete de septiembre.