26 de septiembre
Beate María del Refugio (Teresa Rosat Balasch) y María del Calvario (Josefina Romero Clariana)
Vírgenes y mártires
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y vocación
Madre María del Refugio, cuyo nombre secolare era Teresa Rosat Balasch, nació el quince de octubre de 1873 en Mislata, Valencia, en el seno de una familia formada por sus padres Manuel y Teresa. Movida por una sólida vocación religiosa, ingresó en la congregación de las Suores della Dottrina Cristiana el quince de octubre de 1896. Dicha congregación había sido fundada en el año 1880 por madre Micaela Grau, cuya labor principal se centraba en la instrucción catechistica y la educación de los niños, y para quien actualmente se encuentra en curso el proceso de beatificación. Tras su formación inicial, Teresa emitió sus votos temporales el diez de septiembre de 1898 y consagró definitivamente su vida a Dios mediante los votos perpetuos en el año 1906. Tres años después de su profesión perpetua, se encontró en localidades vecinas siendo testigo directo de los graves acontecimientos y actos de la insurrección de la Semana trágica de Barcelona. A lo largo de su trayectoria religiosa, demostró estar dotada de una profunda vida interiore y se distinguió notablemente por su caridad y generosidad, asumiendo el cargo de superiora de las comunidades religiosas establecidas en Tabernes de Valldigna, Molins de Rei, Cabrera de Mar y Cornellà. Posteriormente, con el advento de la República y tras ser nombrada superiora en la localidad de Carlet, tuvo que afrontar con entereza la dolorosa clausura de su colegio, su posterior y trabajosa reapertura, así como diversos tratos difíciles y vejatorios por parte de algunos sectores de la población local.
Por su parte, su consorcia suor Maria del Calvario, cuyo nombre secolare era Josefa Romero Clariana, nació el once de abril de 1871 en Carlet. Para responder a su llamada divina, tuvo que afrontar y superar numerosas dificultades interpuestas por sus padres, Agustin y Josefa, quienes se oponían a su entrada en la vida religiosa; sin embargo, ella se mantuvo firme y constante en su decisión de seguir al Señor. Con veintiún años cumplidos, ingresó en el noviciado el diecisiete de octubre de 1892, para luego emitir sus votos temporales el diecisiete de enero de 1895. Como religiosa professa, desempeñó con humildad el oficio de cocinera y formó parte activa de las comunidades de San Vicente dels Horts, Tabernes de Valldigna, Cabrera de Mar y Guadasuar. En Carlet, donde residía junto a sus hermanas de hábito, coincidió con la madre superiora en los momentos previos a la tempestad histórica que sacudiría el país.
La persecución y el martirio
A consecuencia directa del sollevamento nacional acaecido el dieciocho de julio de 1936 y de la consiguiente y feroz persecución religiosa desatada en España, las religiosas se vieron obligadas a abandonar urgentemente el colegio donde realizaban su apostolado. Suor Maria del Calvario, a pesar de contar con sesenta y cinco años de edad y padecer una grave condición de ceguera, huyó con rapidez hasta la casa de una hermana, lugar donde también se hallaban refugiadas dos primas suyas que asimismo eran consorelle. Por su parte, madre María del Refugio, que en aquel entonces tenía sesenta y un años de edad, halló un breve reparo en el hogar de una fiel amiga llamada Filomena García Cubel. No obstante la discreción de sus escondites, ambas religiosas fueron descubiertas en breve tiempo por los perseguidores e inmediatamente hechas prisioneras. Durante los días de su cautiverio en prisión, los milicianos les impusieron la tarea de reparar prendas de vestir y confeccionar suéteres destinados a las tropas desplegadas en el frente de batalla; lejos de vivir esta imposición con amargura, las dos religiosas asumieron tal cometido como un genuino acto de caridad cristiana.
La trágica conclusión de su peregrinación terrena llegó en la noche del veintiséis de septiembre de 1936, cuando fueron extraídas por la fuerza de su celda carcelaria con el deliberado propósito de conducirlas a la muerte. En las primeras horas de la jornada siguiente, concretamente el veintisiete de septiembre de 1936, ambas fueron fusiladas sin piedad en el Barranco de los Perros, situado en las proximidades de la localidad de Llosa de Ranes, en la provincia de Valencia, sellando con su sangre la fidelidad a Cristo Sposo. Cabe destacar que estas dos religiosas precedieron en el supremo testimonio del martirio a su superiora general, madre Angela di San Giuseppe, cuyo nombre civil era Francisca Desamparados Honorata Lloret Martín, la cual fue fusilada el veinte de noviembre de 1936 tras haber permanecido durante cuatro meses en régimen de semiclandestinidad oculta en un apartamento, junto a trece suore y una novizia.
Memoria y camino hacia los altares
Terminada la contienda bélica que afligió al país, las religiosas supervivientes de la congregación de las Suores della Dottrina Cristiana acogieron con afecto maternal a la madre de madre María del Refugio, quien había quedado como su única pariente superstite. El paradero exacto del lugar de sepultura de los restos mortales de las mártires permaneció completamente ignoto durante décadas, hasta que en el año 1983 una pobladora de Carlet que se encontraba en su lecho de muerte reveló a una religiosa de la Dottrina Cristiana la ubicación precisa donde había tenido lugar el martirio. Paralelamente, los restos de la madre Angela di San Giuseppe y de otras catorce consorelle habían sido trasladados el doce de diciembre de 1968 para ser depositados solemnemente en un monumento funebre erigido dentro de la iglesia de la Casa Madre.
El camino eclesial hacia el reconocimiento oficial de su santidad comenzó formalmente con el proceso informativo sobre el martirio de las diecisiete religiosas, el cual fue incoado el cinco de julio de 1965 en el ámbito de la diócesis de Valencia y concluido el uno de junio de 1969. Años más tarde, el doce de enero de 1990, se emitió el decreto formal sobre la validez jurídica de dicho proceso informativo, permitiendo que la respectiva positio super martyrio fuera transmitida a la Santa Sede en ese mismo año de 1990. El estudio riguroso continuó cuando los peritos teólogos se reunieron el trece de marzo de 1993, seguidos por la asamblea de los señores cardenales y obispos pertenecientes a la Congregación para las Causas de los Santos, celebrada el uno de junio de 1993. Superadas todas las etapas de rigor canónico, el decreto oficial sobre el martirio fue promulgado solemnemente el seis de julio de 1993.
Finalmente, el uno de octubre de 1995, las diecisiete suore della Dottrina Cristiana fueron beatificadas por san Juan Paolo II en una memorable ceremonia celebrada en Roma junto a otros insignes mártires de la guerra civil española, de la Revolución Francesa y al padre escolopio Pietro Casani. En el martirologio romano y diocesano, su memoria litúrgica quedó fijada el veintisiete de septiembre, recordando a Valencia y a la Iglesia universal a las beatas María del Refugio Teresa Rosat Balasch y María del Calvario Giuseppa Romero Clariana como vírgenes y mártires que entregaron sus vidas por amor a Dios.
Una vida dedicada al Señor
Teresa Rosat Balasch, conocida como sor María del Refugio, nació en Mislata en 1873. Su camino de entrega comenzó en 1896, al ingresar en la congregación de las Hermanas de la Doctrina Cristiana. A lo largo de su vida, sirvió en diversas comunidades, incluyendo Mislata, Tabernes de Valldigna, Molins de Rei, Cabrera de Mar, Cornellà y Carlet. Fue testigo directo de acontecimientos históricos complejos, como la Semana Trágica de Barcelona en 1909 y la posterior clausura de su colegio en Carlet durante los años de la República. Su vida fue una constante labor de apostolado que culminó con su arresto y encarcelamiento durante el conflicto bélico de 1936.
Por su parte, Josefina Romero Clariana, quien tomó el nombre de sor María del Calvario, nació en Carlet en 1871. Inició su noviciado en 1892, consagrándose a Dios con sencillez y humildad. A lo largo de su trayectoria, desempeñó el servicio de cuciniera en diversas comunidades, entre ellas las de San Vicente dels Horts, Tabernes de Valldigna, Cabrera de Mar y Guadasuar. Tras el estallido de la guerra civil el 18 de julio de 1936, se vio obligada a huir del colegio donde residía, enfrentando con valentía la persecución que la llevaría, junto a su hermana de congregación, a la prisión y finalmente al martirio.
El testimonio del martirio
El desenlace de la vida terrenal de estas dos religiosas ocurrió en septiembre de 1936, cuando fueron conducidas al Barranco de los Perros, en Llosa de Ranes. Allí, ambas confirmaron su amor a Dios mediante el sacrificio de su propia vida, siendo fusiladas el día 27 de ese mes. Su muerte no fue un hecho aislado, sino la culminación de una vida de servicio en la que la fe siempre ocupó el centro de sus decisiones.
La Iglesia reconoce en ellas a dos mujeres ejemplares que, ante la posibilidad de abandonar su vocación o renunciar a su fe, eligieron permanecer fieles a su compromiso religioso hasta las últimas consecuencias. Su canonización, presidida por el Papa Juan Pablo Segundo en 1995, permite que el pueblo cristiano las invoque como intercesoras, recordando que su fortaleza provino de la oración y de la vida comunitaria que compartieron durante décadas en diversas localidades de Valencia y Cataluña.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia beate María del Refugio y María del Calvario?
La memoria litúrgica de las beatas se celebra el veintisiete de septiembre, fecha en la que entregaron su vida en el martirio.
Di cosa è patrono beate María del Refugio y María del Calvario?
Las fuentes históricas y hagiográficas no consignan patronatos específicos atribuidos a estas beatas.
En Valencia, España, beatas María del Refugio (Teresa) Rosat Balasch y María del Calvario (Josefa) Romero Clariana, vírgenes de la Congregación de la Doctrina Cristiana y mártires, que, durante la persecución, fueron echadas en la cárcel y finalmente asesinadas por haber permanecido fieles a Cristo Esposo. — Martirologio Romano