Beati Luquesio y Buenadonna
Esposos, terciarios franciscanos
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su camino de fe
La trayectoria de Luquesio y Buonadonna comenzó en la región de la Toscana, en un contexto histórico marcado por la renovación espiritual impulsada por el movimiento franciscano. Luquesio, nacido en mil ciento ochenta y uno, decidió abandonar su oficio de mercante para dedicar su tiempo y sus recursos al alivio de los pobres. Este cambio radical de vida no fue una decisión solitaria, sino una vocación compartida profundamente con su esposa, Buonadonna, con quien formó una unidad indisoluble en el servicio a Dios.
El encuentro con San Francisco de Asís marcó un hito definitivo en su caminar, pues recibieron de sus manos la regla de los Frati Penitenti, estableciendo así un compromiso formal de vida evangélica en el mundo. La pareja se estableció en Poggibonsi, lugar donde transformaron su realidad personal para enfocarse en la administración y el sostenimiento del hospital de San Giovanni. Su generosidad fue total, vendiendo sus bienes personales para asegurar que los necesitados tuvieran un refugio y cuidado digno. Durante décadas, ambos vivieron en una entrega constante, convirtiendo su hogar y su servicio en un faro de caridad. Su fallecimiento ocurrió el veintiocho de abril de mil doscientos sesenta, fecha en la que ambos partieron juntos hacia la casa del Padre, sellando con su unión terrenal una comunión que trascendió la muerte.
El reconocimiento del culto
La santidad de los esposos Luquesio y Buonadonna fue reconocida oficialmente por la Iglesia poco después de su tránsito al cielo. En el año mil doscientos setenta y cuatro, el Papa Gregorio X autorizó su culto, un evento que estuvo marcado por el testimonio de una prueba del fuego que confirmó la heroicidad de sus virtudes. Desde aquel momento, la figura de estos beatos se integró en la tradición litúrgica y popular, especialmente en la comunidad de Poggibonsi, donde se les reconoce como patronos.
Cada veintiocho de abril, la ciudad de Poggibonsi celebra su memoria con una solemne procesión y la bendición del pueblo, manteniendo viva la devoción a quienes supieron vivir la santidad en la sencillez del matrimonio. Este culto no es solo una conmemoración histórica, sino una invitación permanente a vivir la caridad y la fidelidad conyugal bajo la luz del Evangelio, recordando que la entrega a los pobres es el camino más directo para alcanzar la presencia de Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria de los beatos Luquesio y Buonadonna?
Su festividad se celebra cada año el veintiocho de abril.
De qué lugar son patronos estos beatos?
Son patronos de la ciudad de Poggibonsi.
Cerca de Poggibonsi en Toscana, beato Luquesio, que, al principio ávido de lucro y luego convertido, vistió el hábito de la Tercera Orden de los Penitentes de San Francisco, vendió sus bienes y los distribuyó a los pobres, sirviendo en pobreza y humildad a Dios y al prójimo según el espíritu del Evangelio. — Martirologio Romano