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4 de mayo

Beati Mártires de la Gran Bretaña

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

El origen de las persecuciones

Las persecuciones contra los católicos en Inglaterra, Escocia y Gales se desarrollaron en un arco temporal comprendido entre 1535 y 1681. El rey Enrique Octavo fue el iniciador de estos trágicos acontecimientos, provocando el llamado Scisma d'Inghilterra al separar formalmente la Iglesia Anglicana de Roma. Aparte de raras excepciones relativas a funcionarios de alto rango como Tommaso Moro, Giovanni Fisher y Margherita Pole, quienes sufrieron una muerte rápida por decapitación, la gran mayoría de los prisioneros afrontó duras penalidades. Los diversos enemigos del catolicismo, que incluyeron a reyes, puritanos, aventureros, eclesiásticos heréticos y scismaticos, además de calvinistas, idearon métodos de tortura muy crueles para los capturados. Los prisioneros sufrían interrogatorios estenuantes, una larga y dura reclusión, y el uso de instrumentos sofisticados como el eculeo, la hija del Scavinger y los guantes de hierro.

Los protagonistas y el martirio

Oltre a Enrico VIII, las persecuciones fueron promovidas e impulsadas por sus sucesores en el trono, entre ellos Edoardo VI, que reinó de 1547 a 1553, e Elisabetta I, conocida como la reina virgen y fallecida en 1603. La lista de gobernantes hostiles continuó con Giacomo I Stuart, Carlo I, Oliviero Cromwell y Carlo II Stuart. En el transcurso de estos ciento cincuenta años de persecución perdieron la vida miles de católicos ingleses procedentes de todas las clases sociales existentes. Los sacerdotes y los jesuitas ingleses que regresaban de manera clandestina desde Francia y desde Roma en calidad de misioneros eran formados en seminarios especiales y considerados por las autoridades como traidores del Estado. Los primeros mártires de esta larga serie fueron diecinueve monacos certosini que terminaron ahorcados en Tyburn, en Londres, en las fechas del cuatro de mayo y del quince de junio de 1535. La última víctima de toda esta persecución fue Oliviero Plunkett, arzobispo de Armagh y primate de Irlanda, quien fue ejecutado en la ciudad de Londres el once de julio de 1681.

Las crueles ejecuciones

La modalidad habitual prevista para las ejecuciones consistía en que los condenados fueran colgados de una horca, pero se les retiraba la soga antes de que llegaran a morir por asfixia, para proceder a desentrañarlos mientras todavía se encontraban en un estado de consciencia semiplena. Posteriormente, los cuerpos de las personas justicianas eran descuartizados, y los restos resultantes, tras ser impregnados con pece, se colgaban de manera visible en las puertas y en los lugares más importantes de las ciudades.

El camino hacia el reconocimiento

La tramitación formal para la beatificación de estos mártires solo pudo dar comienzo en el año 1850, como consecuencia directa de la restauración de la jerarquía católica en Inglaterra y Gales. Más adelante, en el año 1874, el arzobispo de Westminster hizo llegar hasta la ciudad de Roma un completo dossier que contenía una relación de trescientos sesenta mártires acompañada de sus respectivas pruebas documentales. A partir del año 1886, diferentes pontífices procedieron a beatificar a estos mártires dividiéndolos en varios grupos distintos. Con el paso del tiempo, en 1970, aproximadamente una cuarentena de estos mismos mártires fue solemnemente canonizada. Ya entrados en otra época, en 1987 se concluyeron de manera definitiva los procesos canónicos correspondientes a un grupo adicional de ochenta y cinco mártires. El veintidós de noviembre de 1987, el papa Juan Pablo Segundo beatificó en Roma a este grupo de ochenta y cinco mártires, estableciendo su celebración litúrgica para el cuatro de mayo y señalando a Giorgio Haydock como la figura que encabeza el grupo. Entre estos últimos ochenta y cinco mártires se encontraban sesenta y tres sacerdotes, de los cuales cincuenta y cinco eran diocesanos, cinco franciscanos, dos jesuitas y un dominico, además de veintidós fieles laicos, grupo en el que figura el tipógrafo William Carter.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se festejano los Beatos Mártires de la Gran Bretaña?

Se celebran el 4 de mayo.