29 de septiembre
Beato Abbondio Martín Rodríguez
Sacerdote y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes e infancia
Abundio Martín Rodríguez nació a Villaescusa del Ecla presso Palencia el 14 aprile 1908, en el seno de una familia donde se arraigaron los valores cristianos. Desde su juventud sintió la llamada a la vida consagrada, lo que le llevó a ingresar entre los Missionarios del Sacro Cuore di Gesù. Su camino de formación inicial dio un paso fundamental cuando emise i primi voti l'8 ottobre 1925, consagrando su juventud al servicio divino dentro de su congregación. Con el deseo de consolidar su preparación espiritual y académica, completó su formación en Francia, donde profundizó en los estudios eclesiásticos y en la espiritualidad propia de su instituto religioso.
Ministerio y vida religiosa
De regreso a España, el religioso desarrolló una fructífera actividad pastoral y educativa en las ciudades de Barcelona y Logroño. Su trayectoria culminó con la recepción del sacramento del orden sacerdotal, ya que fu ordinato sacerdote il 19 settembre 1931, dispuesto a entregar su ministerio al servicio de las almas. Al año siguiente de su ordenación fue asignado a la casa de Canet de Mar, donde encontró su campo de labor apostólica. Operò como professore ed educatore nella Scuola Apostolica, guiando a los jóvenes con esmero y dedicación pedagógica. En su interior albergaba el anhelo profundo de partir como misionero al extranjero para anunciar el Evangelio en tierras lejanas. Quienes lo conocieron lo describieron como un religioso eccellente e paziente, dotato di un carattere sensibile, delicato e affettuoso, cualidades que le granjearon la estima de los confratelli. Además de sus labores docentes y pastorales, era un valido organista, capaz de embellecer las celebraciones litúrgicas con su talento musical.
La prueba de la persecución
El destino del padre Abundio cambió drásticamente cuando el 21 luglio 1936, nel pomeriggio, un drappello di miliziani comunisti arrivò alla porta della scuola. I miliziani spararono per aria per segnalare la propria presenza, generando un clima de intimidación y temor. Un rappresentante del Comitato rivoluzionario locale si presentò con l'ordine di far sgombrare il convento, costringiendo a la comunidad a abandonar el edificio. Padre Abundio divise con i confratelli la prigionia forzata nel parco attorno al santuario della Madonna della Misericordia vicino alla Scuola Apostolica, affrontando aquellos momentos de incertidumbre con fortaleza interior. Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, participó al tentativo di fuga nella notte del 3 agosto 1936, buscando un lugar seguro para salvaguardar su vida. Insieme a sei compagni, vagò per le montagne e i boschi, enfrentando las inclemencias del tiempo y el constante peligro de ser descubiertos. En su camino, chiese rifugio e indicazioni per raggiungere la frontiera con la Francia, confiando en la Providencia divina durante su larga huida.
El martirio
El 28 settembre, dopo quasi un mese di peregrinazioni, arrivarono nella casa di uno dei capi dei Comitati, creyendo hallar un respiro en su penoso trayecto. Sin embargo, fueron engañados y furono indirizzati in un luogo chiamato La Ginella, donde se consumaría su destino. A La Ginella erano attesi da un gruppo di miliziani che li catturò all'istante, arrestando a los religiosos sin darles ninguna opción. Furono condotti alla sede centrale del Comitato a Sant Joan de les Fonts para someterlos a un interrogatorio arbitrario. Lungo il tragitto le guardie chiesero se portassero armi e se fossero frati o sacerdoti, buscando una justificación para su condena. Risposero di non avere armi ma di essere religiosi, confesando con valentía su condición consagrada. La sera del 29 settembre 1936, i sette Missionari furono caricati su un autobus requisito dai miliziani, conscientes de que se dirigían hacia el final de sus días terrenales. Furono legati a due a due, mentre l'ultimo aveva le mani legate dietro le spalle, en un gesto deliberado de crueldad. Il veicolo, preceduto da un'automobile, si fermò sulla strada verso Seriñá, sul ponte del fiume Ser, presso una piccola casa in rovina, escenario elegido para la ejecución. I primi quattro condannati furono spinti fuori dall'autobus, enfrentándose al momento supremo con serenidad. Uno dei Missionari supplicò di non essere ucciso chiedendo quale male avessero fatto, mostrando la natural debilidad humana ante la violencia injusta. I quattro furono allineati contro il muro in rovina con l'ordine di voltare le spalle, preparados para recibir la descarga mortal. En ese instante supremo, si udì la voce di padre Antonio Arribas Hortigüela che affermava che i codardi muoiono di spalle e che loro venivano uccisi perché religiosi, alentando a sus hermanos en la fe. La professione di fede fu interrotta da una scarica di mitragliatrice che uccise i primi quattro, sellando su testimonio con la sangre. Inmediatamente dopo, furono fatti scendere gli altri tre che subirono la stessa sorte, completando el holocausto de los siervos de Dios.
Traslado y beatificación
Terminada la ejecución, i corpi dei Missionari furono raccolti verso sera e portati all'obitorio para los trámites de registro y disposición final. Il 30 settembre furono seppelliti in due fosse vicine, quattro in una e tre nell'altra, en el cementerio local. Con el paso de los años y el restablecimiento de la paz, las familias y la congregación buscaron dignificar los restos de los mártires. Il 30 marzo 1940 la sepoltura fu identificata e le ossa traslate in una nicchia del cimitero di Canet de Mar, lugar donde habían compartido años de fervor y trabajo apostólico. Finalmente, el reconocimiento oficial de su entrega por parte de la Iglesia Católica llegó cuando padre Abundio Martín Rodríguez fu beatificato il 6 maggio 2017 a Girona insieme ai sei compagni Antonio Arribas Hortigüela, José Vergara Echevarría, José Oriol Isern Massó, Gumersindo Gómez Rodrigo, Jesús Moreno Ruiz e José del Amo y del Amo, elevándolos a los altares como ejemplo luminoso de fidelidad cristiana.
Su camino sacerdotal
Abbondio Martín Rodríguez nació en Villaescusa del Ecla en el año mil novecientos ocho. Desde su juventud, sintió el llamado a la vida consagrada, un camino que le permitió conocer diversos lugares y realidades antes de consolidar su vocación. Tras recibir la ordenación sacerdotal el diecinueve de septiembre de mil novecientos treinta y uno, asumió con responsabilidad y espíritu de servicio los encargos que sus superiores le confiaron. Su labor se centró, de manera especial, en la misión educativa, desempeñándose como docente en la Escuela Apostólica de Canet de Mar, donde trabajó con dedicación en la formación de los alumnos.
Su trayectoria estuvo marcada por una movilidad constante, habiendo pasado por localidades como Francia, Barcelona, Logroño, Sant Joan de les Fonts y Seriñá. Esta experiencia le otorgó una visión amplia y una madurez espiritual que le serían de gran ayuda durante los meses finales de su vida. El contexto social de la España de mil novecientos treinta y seis se tornó extremadamente hostil para los ministros de la Iglesia, pero el sacerdote mantuvo su compromiso pastoral sin vacilar. El veintiocho de septiembre de mil novecientos treinta y seis, fue apresado por milizianos comunistas, enfrentando con serenidad el destino que se le imponía. Al día siguiente, el veintinueve de septiembre, fue fusilado junto al puente del río Ser, en Seriñá, culminando así su existencia terrenal con el martirio. Su vida, aunque breve, permanece como un ejemplo de perseverancia para todos los fieles que buscan vivir el Evangelio con autenticidad y valentía en medio de las pruebas del mundo.
El recuerdo de su sacrificio
La figura del Beato Abbondio Martín Rodríguez es honrada por la Iglesia como un testimonio de fe inquebrantable. Su proceso de beatificación culminó el seis de mayo de dos mil diecisiete en la ciudad de Girona, donde fue elevado al honor de los altares. Este reconocimiento oficial subraya la importancia de su entrega, recordándonos que el sacrificio de los mártires no es un hecho del pasado, sino una luz que sigue iluminando el presente de la comunidad cristiana.
Su memoria litúrgica se celebra el veintinueve de septiembre, día en que se conmemora su tránsito al cielo. En esta fecha, la Iglesia lo recuerda junto a sus compañeros mártires de Canet de Mar, compartiendo el mismo espíritu de comunión y entrega. Este culto busca mantener viva la memoria de su sacrificio, invitando a los creyentes a renovar su propia fidelidad a Dios, fortalecidos por el ejemplo de quienes, como él, supieron dar su vida por amor al Evangelio y a la Iglesia. Su testimonio nos recuerda la dignidad del sacerdocio y la fuerza que proviene de la fe, incluso en las circunstancias más difíciles de la historia.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il Beato Abundio Martín Rodríguez?
La memoria litúrgica del Beato Abundio Martín Rodríguez se celebra el 29 de septiembre.