15 de febrero
Beato Acacio (Acacio María) Calleja Santamaría
Religioso y mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y vocación
Acacio María Calleja Santamaría nació el 7 mayo 1915 en la localidad de Yudejo di Burgos, en España. Fue bautizado dos días después de su nacimiento, iniciando desde la infancia su camino de incorporación a la comunidad cristiana. En su juventud decidió responder a la llamada del Señor y entró en la Congregación de San Pietro in Vincoli. Esta familia religiosa había sido fundada en el año 1834 por el sacerdote Joseph-Marie Fissiaux en la ciudad de Marsiglia. Dicha congregación demostró un notable celo apostólico al abrir su primera comunidad en España en el año 1884. Tras completar el año de noviziato, el joven realizó su primera profesión religiosa en Marsiglia en el año 1934, momento en el cual asumió el nombre de fratel Acacio. Con el deseo de servir mejor a Dios y a la Iglesia, se trasladó para estudiar Lettere e filosofia presso la casa de la congregazione situada en Barcellona, conocida como el Asilo Duran.
La persecución y el refugio
En la noche del 19 julio 1936, con el estallido y la llegada de la guerra civile, la casa de la congregación sufrió un violento asalto por parte de los milicianos. Fratel Acacio fue capturado en aquel momento junto a un confraterno y a algunos de los alumnos que residían en el lugar. Sin embargo, en un primer momento logró escapar a la detención gracias a su corta edad, ya que fue confundido con los muchachos que estudiaban en la casa. Durante los días sucesivos, vivió oculto de manera precaria en la casa de amigos y conocidos que le brindaron protección. Más adelante, consiguió reunirse con otros dos confraternos que habían encontrado un refugio seguro en la casa de los hermanos Gregorio y Camila Díez Blanco. En aquel lugar permaneció escondido, resguardado de los peligros exteriores, hasta el día 15 febrero 1937.
El martirio
El 15 febrero 1937, la situación de clandestinidad llegó a su fin al ser descubierto y arrestado junto a otros dos confraternos y a varios laicos que les habían prestado ayuda caritativa. Un total de seis personas fueron hechas prisioneras y posteriormente encerradas en una prisión improvisada, conocida popularmente como checa, que se encontraba instalada en el monasterio de Sant'Elia. Desde allí, los seis prisioneros fueron conducidos por sus captores hacia la strada de la Rabassada, donde finalmente fueron ejecutados y sus cuerpos arrojados de manera indigna en una fosa común. En el momento trágico de su muerte, Acacio Maria Calleja Santamarí tenía solo ventun años de edad. Quienes tuvieron la gracia de conocerlo en vida lo describían unánimemente como un joven firmemente convencido de su vocación, profundamente enamorado de su familia religiosa, obediente en todo momento, atento a las necesidades de los estudiantes y compañeros, y capaz de manifestar cotidianamente su auténtico espíritu fraterno.
Reconocimiento y beatificación
El camino hacia el reconocimiento eclesiástico de su testimonio culminó cuando el 18 diciembre 2017 papa Francesco, al recibir en audiencia al cardinal Angelo Amato, autorizó la promulgación del decreto oficial para declarar martiri a un grupo de dieciséis Servi di Dio, entre los cuales se encontraban Acacio y sus fieles compañeros. Posteriormente, Acacio Maria Calleja Santamarí fue solemnemente beatificado junto a sus compañeros de martirio, llamados Angelo de la Iglesia Ocina, Riccardo Albino Guerra Villazan, Gregorio Díez Blanco, Camila Díez Blanco y Eliseo Moradillo García. Dicha ceremonia de beatificación se llevó a cabo el 10 noviembre 2018 en el interior de la majestuosa basilica della Sagrada Família, situada en Barcellona. La sagrada celebración fue presidida por el cardinal Giovanni Angelo Becciu, quien actuó en calidad de delegado personal del Santo Padre para este memorable evento eclesial.
Su camino de fe
El Beato Acacio María Calleja Santamaría nació en la localidad española de Yudejo en el año mil novecientos quince. Desde temprana edad, sintió el llamado a la vida consagrada, un camino que decidió emprender con firme determinación al ingresar en la Congregación de San Pedro en Vináculos en el año mil novecientos treinta y cuatro. Este paso marcó el inicio de una etapa de formación y entrega espiritual que lo prepararía para los acontecimientos que habrían de definir su existencia.
Su recorrido personal y religioso lo llevó a conocer distintos lugares, entre los cuales se incluye su estancia en Marsiglia, hasta llegar finalmente a Barcelona. En aquel contexto histórico, marcado por la inestabilidad y el conflicto de la guerra civil española, el joven religioso mantuvo su compromiso con su vocación. Fue precisamente en el ejercicio de su fe y en el cumplimiento de su vida religiosa donde encontró la situación que lo conduciría al martirio. En el año mil novecientos treinta y siete, fue capturado y finalmente ejecutado en la ciudad de Barcelona. Su muerte no fue el final de su historia, sino el sello definitivo de una vida ofrecida a Dios, convirtiéndose en una figura de referencia dentro de la memoria de los mártires del siglo veinte en España.
El reconocimiento de la Iglesia
La memoria del Beato Acacio María Calleja Santamaría es honrada por la Iglesia como un signo de esperanza y fortaleza para los creyentes. Su proceso de beatificación culminó el diez de noviembre del año dos mil dieciocho, cuando fue solemnemente beatificado en la ciudad de Barcelona. Este reconocimiento oficial no solo celebra la santidad de su vida, sino que invita a los fieles a reflexionar sobre la constancia en el seguimiento de Cristo, incluso bajo las circunstancias más adversas.
Su legado es recordado especialmente en la fecha del quince de febrero, aunque su memoria litúrgica se celebra el seis de noviembre junto a los demás mártires del siglo veinte en España. A través de este culto, la comunidad cristiana mantiene vivo el recuerdo de aquellos que, como el Beato Acacio, dieron el testimonio supremo de su amor por Dios y por la Iglesia. Su figura nos recuerda que la fe es un don que, cultivado con humildad, trasciende las barreras del tiempo y la muerte.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il beato Acacio María Calleja Santamaría?
La memoria liturgica del beato Acacio se celebra el 6 novembre, día en el cual las diócesis de España conmemoran conjuntamente a los Martiri del XX secolo.