Beato Acacio (Acacio María) Calleja Santamaría

Religioso y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Acacio (Acacio María) Calleja Santamaría

Su camino de fe

El Beato Acacio María Calleja Santamaría nació en la localidad española de Yudejo en el año mil novecientos quince. Desde temprana edad, sintió el llamado a la vida consagrada, un camino que decidió emprender con firme determinación al ingresar en la Congregación de San Pedro en Vináculos en el año mil novecientos treinta y cuatro. Este paso marcó el inicio de una etapa de formación y entrega espiritual que lo prepararía para los acontecimientos que habrían de definir su existencia.

Su recorrido personal y religioso lo llevó a conocer distintos lugares, entre los cuales se incluye su estancia en Marsiglia, hasta llegar finalmente a Barcelona. En aquel contexto histórico, marcado por la inestabilidad y el conflicto de la guerra civil española, el joven religioso mantuvo su compromiso con su vocación. Fue precisamente en el ejercicio de su fe y en el cumplimiento de su vida religiosa donde encontró la situación que lo conduciría al martirio. En el año mil novecientos treinta y siete, fue capturado y finalmente ejecutado en la ciudad de Barcelona. Su muerte no fue el final de su historia, sino el sello definitivo de una vida ofrecida a Dios, convirtiéndose en una figura de referencia dentro de la memoria de los mártires del siglo veinte en España.

El reconocimiento de la Iglesia

La memoria del Beato Acacio María Calleja Santamaría es honrada por la Iglesia como un signo de esperanza y fortaleza para los creyentes. Su proceso de beatificación culminó el diez de noviembre del año dos mil dieciocho, cuando fue solemnemente beatificado en la ciudad de Barcelona. Este reconocimiento oficial no solo celebra la santidad de su vida, sino que invita a los fieles a reflexionar sobre la constancia en el seguimiento de Cristo, incluso bajo las circunstancias más adversas.

Su legado es recordado especialmente en la fecha del quince de febrero, aunque su memoria litúrgica se celebra el seis de noviembre junto a los demás mártires del siglo veinte en España. A través de este culto, la comunidad cristiana mantiene vivo el recuerdo de aquellos que, como el Beato Acacio, dieron el testimonio supremo de su amor por Dios y por la Iglesia. Su figura nos recuerda que la fe es un don que, cultivado con humildad, trasciende las barreras del tiempo y la muerte.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la memoria del Beato Acacio?

Su festividad se celebra el quince de febrero, aunque su memoria litúrgica se conmemora el seis de noviembre junto a los Martires del siglo veinte en España.