6 de febrero
Beato Ángel de Furci
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Le origini e la giovinezza
Il beato Angelo nacque a Furci, in provincia di Chieti, nel 1246. I genitori di Angelo erano agiati e, a lungo sterili, ottennero la sua nascita per intercessione di san Michele Arcangelo dopo essersi recati in pio pellegrinaggio al Santuario di san Michele Arcangelo sul Gargano. Al battesimo ricevette il nome di Angelo e fu educato esemplarmente dai suoi genitori. In seguito fu affidato a uno zio materno, abate benedettino di Cornaclano presso Furci. Con lo zio fece rapidi progressi nella scienza e nella santità. Dopo la morte dello zio, Angelo tornò a Furci e, dopo la morte del padre, si recò a Vasto.
La vocazione e gli studi
Nel 1266 entrò fra gli Agostiniani a Vasto. Presso gli Agostiniani compì gli studi regolamentari e divenne sacerdote. All'età di venticinque anni fu mandato a studiare alla Sorbona di Parigi, dove si trattenne per cinque anni. Tornato in Italia, insegnò in vari conventi prima di essere destinato allo studio agostiniano di Napoli. A Napoli rimase fino alla morte senza più muoversi, distinguendosi come teologo e oratore. Gli storici gli attribuiscono un commento su san Matteo e una raccolta di sermoni, oggi non conservati.
Il servizio e la morte
Nel 1287 fu eletto Priore Provinciale della Provincia napoletana. Per umiltà rinunciò agli incarichi episcopali delle diocesi di Acerra e di Melfi. Morì a Napoli il 6 febbraio 1327. Morì nel convento di Sant'Agostino alla Zecca a Napoli, dove fu sepolto. Il martirologio lo ricorda a Napoli come beato Angelo da Furci, sacerdote dell'Ordine di Sant'Agostino, insigne nello zelo per il regno di Dio.
Il culto e la memoria
Il popolo lo venerava come santo già in vita e incominciò a raccomandarsi a lui dopo la morte, ottenendo favori e grazie. Fu aggregato ai santi compatroni di Napoli. Il suo corpo fu traslato a Furci nell'agosto del 1808. Il 20 dicembre 1888 Leone XIII approvò il suo culto ab immemorabili. La sua memoria liturgica ricorre il 6 febbraio, e viene festaggiato il 6 febbraio e il 13 settembre. Grande è la devozione verso di lui a Furci.
La vida de entrega
La vida del beato Ángel de Furci comenzó en su lugar de nacimiento en el año mil doscientos cuarenta y seis. Desde muy joven, sintió el llamado de la vida consagrada, ingresando en el Orden de los Agustinos en la ciudad de Vasto en mil doscientos sesenta y seis. Su búsqueda de conocimiento y su amor por la doctrina lo llevaron a desplazarse hasta París, donde dedicó cinco años de su juventud a formarse en la prestigiosa universidad de la Sorbona. Esta etapa fue crucial para consolidar su preparación intelectual y su compromiso con la fe.
A su regreso, su capacidad de liderazgo y su integridad fueron reconocidas por sus hermanos de hábito. En el año mil doscientos ochenta y siete, fue elegido prior provincial de la provincia napolitana, cargo que desempeñó con gran sentido de responsabilidad. A pesar de la alta consideración en la que era tenido por las autoridades eclesiásticas, Ángel de Furci mantuvo siempre un espíritu de desprendimiento. Es notable su decisión de renunciar a las sedes episcopales de Acerra y Melfi, eligiendo permanecer en la vida de comunidad y humildad que había abrazado desde su juventud. Sus últimos años transcurrieron en Nápoles, donde entregó su espíritu al Señor en el año mil trescientos veintisiete, dejando un testimonio de santidad que perduraría a través de los siglos.
El culto y la memoria
El recuerdo del beato Ángel de Furci ha permanecido profundamente arraigado en las comunidades donde desarrolló su ministerio. Su vida fue oficialmente reconocida por la Iglesia cuando el Papa León decimotercero procedió a su beatificación el veinte de diciembre de mil ochocientos ochenta y ocho. Este acto confirmó la santidad de un hombre que supo vivir en la austeridad y la oración.
Un momento significativo en la historia de su veneración fue la traslación de sus restos mortales desde Nápoles hasta su pueblo natal, Furci, la cual tuvo lugar en el mes de agosto de mil ochocientos ocho. Este acontecimiento permitió que su comunidad de origen pudiera custodiar con mayor devoción sus reliquias. En la actualidad, su memoria litúrgica se celebra cada seis de febrero, aunque en la ciudad de Nápoles se conserva una tradición especial que incluye también una conmemoración el trece de septiembre. Tanto Furci como Nápoles lo reconocen como un protector y patrono, recurriendo a su intercesión con confianza y gratitud por el ejemplo de rectitud que dejó marcado en la historia de la Iglesia.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il Beato Angelo da Furci?
Viene festeggiato il 6 febbraio e il 13 settembre, mentre la sua memoria liturgica ricorre il 6 febbraio.
Di cosa è patrono il Beato Angelo da Furci?
È patrono di Napoli e di Furci.
En Nápoles, beato Ángel de Furci, sacerdote de la Orden de San Agustín, insigne en el celo por el reino de Dios. — Martirologio Romano