Beato Ángel de Furci

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Ángel de Furci

La vida de entrega

La vida del beato Ángel de Furci comenzó en su lugar de nacimiento en el año mil doscientos cuarenta y seis. Desde muy joven, sintió el llamado de la vida consagrada, ingresando en el Orden de los Agustinos en la ciudad de Vasto en mil doscientos sesenta y seis. Su búsqueda de conocimiento y su amor por la doctrina lo llevaron a desplazarse hasta París, donde dedicó cinco años de su juventud a formarse en la prestigiosa universidad de la Sorbona. Esta etapa fue crucial para consolidar su preparación intelectual y su compromiso con la fe.

A su regreso, su capacidad de liderazgo y su integridad fueron reconocidas por sus hermanos de hábito. En el año mil doscientos ochenta y siete, fue elegido prior provincial de la provincia napolitana, cargo que desempeñó con gran sentido de responsabilidad. A pesar de la alta consideración en la que era tenido por las autoridades eclesiásticas, Ángel de Furci mantuvo siempre un espíritu de desprendimiento. Es notable su decisión de renunciar a las sedes episcopales de Acerra y Melfi, eligiendo permanecer en la vida de comunidad y humildad que había abrazado desde su juventud. Sus últimos años transcurrieron en Nápoles, donde entregó su espíritu al Señor en el año mil trescientos veintisiete, dejando un testimonio de santidad que perduraría a través de los siglos.

El culto y la memoria

El recuerdo del beato Ángel de Furci ha permanecido profundamente arraigado en las comunidades donde desarrolló su ministerio. Su vida fue oficialmente reconocida por la Iglesia cuando el Papa León decimotercero procedió a su beatificación el veinte de diciembre de mil ochocientos ochenta y ocho. Este acto confirmó la santidad de un hombre que supo vivir en la austeridad y la oración.

Un momento significativo en la historia de su veneración fue la traslación de sus restos mortales desde Nápoles hasta su pueblo natal, Furci, la cual tuvo lugar en el mes de agosto de mil ochocientos ocho. Este acontecimiento permitió que su comunidad de origen pudiera custodiar con mayor devoción sus reliquias. En la actualidad, su memoria litúrgica se celebra cada seis de febrero, aunque en la ciudad de Nápoles se conserva una tradición especial que incluye también una conmemoración el trece de septiembre. Tanto Furci como Nápoles lo reconocen como un protector y patrono, recurriendo a su intercesión con confianza y gratitud por el ejemplo de rectitud que dejó marcado en la historia de la Iglesia.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra al beato Ángel de Furci?

Su memoria litúrgica se celebra el 6 de febrero, aunque en Nápoles también se le recuerda el 13 de septiembre.

De qué lugares es patrono?

Es patrono de las ciudades de Nápoles y Furci.

En Nápoles, beato Ángel de Furci, sacerdote de la Orden de San Agustín, insigne en el celo por el reino de Dios. — Martirologio Romano