24 de agosto
Beato Czeslaw Jozwiak
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
El contexto de la persecución en Polonia
Las persecuciones nazis desatadas durante el siglo veinte no se limitaron a la población judía, sino que alcanzaron también a gitanos, enfermos de mente, homosexuales y a otros grupos vulnerables. En Polonia, la persecución tuvo características particulares y dramáticas debido a la situación geopolítica del país. La Iglesia Católica fue allí la víctima privilegiada de las autoridades de ocupación, ya que era vista como una guía sumamente influyente para el pueblo. El programa criminal del régimen nazi contemplaba expresamente el total annientamento del pueblo polaco como una entidad política independiente. Toda esta persecución despiadada en suelo polaco tuvo lugar durante los años de la ocupación militar, que se extendió desde el año 1939 hasta el año 1945. Como consecuencia directa de esta política de terror, la ocupación provocó más de cinco millones de víctimas mortales entre la población civil polaca, dejando una herida profunda en la nación.
Los ciento ocho mártires polacos
La memoria de estos trágicos acontecimientos quedó grabada de manera definitiva en la historia de la Iglesia mediante un acto solemne. Papa Giovanni Paolo II ha beatificato 108 martiri polacchi el 13 giugno 1999 nel corso del suo settimo viaggio apostolico in Polonia. Estos ciento ocho mártires entregaron la vida debido a su firme pertenencia a la Iglesia Católica, ya fuera como miembros consagrados o como laicos activamente comprometidos en el apostolado cotidiano. Los regímenes totalitarios sometieron a estos beatos a juicios arbitrarios y fueron acusados formalmente de inesistenti tradimenti, complotti e resistenze contra el Estado. La pluralidad de este grupo era notable, ya que los ciento ocho beati martiri polacchi appartenevano a 18 diocesi e a 22 Congregazioni religiose diverse. La composición del grupo reflejaba a toda la comunidad eclesial, pues tra i 108 beati vi erano 3 vescovi, 52 sacerdoti diocesani, 3 seminaristi, 26 sacerdoti religiosi, 7 fratelli professi, 8 suore professe e 9 laici. Quasi tutti i 108 beati furono deportati nei campi di concentramento di Auschwitz, Dachau, Majdanek, Ravensbrück e Sachsenhausen. En aquellos lugares de sufrimiento extremo, los deportados padecieron penalidades hasta morir asesinados por las brutales guardias o a causa de las sistemáticas torturas.
Los cinco de Poznan en la prueba
Entre las víctimas de aquella persecución sobresale el grupo conocido como los cinco jóvenes laici capigruppo di Associazioni giovanili salesiane, noti come i cinque di Poznan, los cuales murieron en prisión. Entre ellos se encontraba el Beato Czeslaw Józwiak, nacido el 7 de septiembre de 1919. Los otros compañeros de este grupo luminoso fueron Edward Klinik nacque il 21 giugno 1919, Franciszek Kesy nacque il 13 novembre 1920, Jarogniew Wojciechowski nacque il 5 novembre 1922 y Edward Kazmierscki nacque il 1 ottobre 1919. Estos cinco jóvenes vissero insieme uniti nell'Oratorio Salesiano di Poznan, donde recibieron la misma formación espiritual y afrontaron con madurez los ideales de la vocación cristiana. Su detención se produjo en el mes de septiembre del año 1940, a causa del profundo odio de la guerra y de la invasión nazista que sofocaba el país. Contra los cinco jóvenes furono imbastite false accuse di aver promosso il tradimento di Stato, dando lugar a procesos judiciales completamente carentes de pruebas reales. La condanna a morte dei cinque giovani servì ai nazisti come dura lezione intimidatoria per tutto il popolo polacco che viveva nell'oppresión. A pesar del encierro, los muchachos portarono nelle celle buie del carcere il sereno clima dell'Oratorio Salesiano, permaneciendo siempre juntos en la misma celda antes de su trágica muerte.
El testimonio supremo y el martirio
Los nazis escogieron un método de ejecución intimidatorio y desusado, eligiendo como mezzo di esecuzione la ghigliottina, un instrumento que ya no se usaba desde hacía mucho tiempo. Para aumentar el terror general, la ghigliottina fu piazzata nel cortile della prigione del carcere di Dresda sotto gli occhi dei prigionieri per aumentare lo sgomento. Un'ora prima dell'esecuzione fu permesso ai cinque giovani di scrivere una lettera di commiato alla famiglia, testi preziosi che provano lo spirito sereno con cui affrontarono la morte. Poco antes de subir al patíbulo, Czeslaw Józwiak se confesó y recibió la Comunione para fortalecer su alma. I cinque giovani offrirono il sacrificio della loro vita el 24 agosto 1942, un día especialmente significativo por estar dedicado a Maria Ausiliatrice. Durante toda su trayectoria, los jóvenes avevano affidato la loro vita cristiana alla materna protezione di Maria Ausiliatrice, encomiándose a ella sin vacilar. La maldad de los verdugos quiso que los cinco jóvenes uniti anche nella morte bajo la afilada mannaia de la guillotina. De este modo, i cinque di Poznan furono decapitati nel carcere di Dresda il 24 agosto 1942, sellando con su sangre una vida consagrada por entero al servicio de Dios y del prójimo.
La vida
Czeslaw Jozwiak nació en el seno de una familia en Poznan, Polonia, en el año mil novecientos diecinueve. En una época convulsa para su nación, Czeslaw desarrolló una vida marcada por la sencillez y el compromiso personal. Su existencia transcurrió bajo los valores de un laico dedicado, hasta que el estallido de la guerra y la ocupación alteraron el curso de su destino personal y el de su comunidad.
En septiembre del año mil novecientos cuarenta, su integridad fue puesta a prueba cuando fue arrestado bajo falsas acusaciones de traición. A pesar de la injusticia de tales cargos, Czeslaw mantuvo su entereza mientras era trasladado a territorio alemán. Fue recluido en el carcere de Dresda, un lugar donde el sufrimiento y el aislamiento se convirtieron en su realidad cotidiana durante los años siguientes. A pesar de las condiciones adversas de su cautiverio, su figura se mantuvo como un testimonio de fe inquebrantable.
El desenlace de su vida terrenal ocurrió el veinticuatro de agosto del año mil novecientos cuarenta y dos. En aquella jornada, fue ejecutado mediante la guillotina en Dresda. Su muerte, injusta y prematura, fue el sello definitivo de una vida que no cedió ante la mentira, convirtiéndolo en un ejemplo de cómo la dignidad humana puede preservarse incluso ante el sacrificio supremo. Su entrega no fue en vano, pues su memoria ha sido preservada por las generaciones posteriores como un recordatorio constante de la valentía necesaria para permanecer fieles a la verdad.
El culto
La Iglesia reconoció oficialmente la santidad de Czeslaw Jozwiak cuando el Papa Juan Pablo Segundo procedió a su beatificación el trece de junio del año mil novecientos noventa y nueve. Este acto solemne confirmó ante el mundo que el sacrificio del joven laico polaco fue un auténtico testimonio de fe y entrega martirial.
La memoria litúrgica del Beato Czeslaw Jozwiak se celebra cada año el veinticuatro de agosto, fecha que coincide con el aniversario de su martirio. Esta jornada es una ocasión para que los fieles recuerden su historia, mediten sobre el valor de la fidelidad a la conciencia y pidan su intercesión. Su figura es venerada especialmente por quienes buscan fortaleza en los momentos de tribulación, pues su vida demuestra que la luz de la fe puede brillar con intensidad incluso en las horas más oscuras de la historia humana.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il Beato Czeslaw Jozwiak?
La festividad litúrgica del Beato Czeslaw Józwiak se celebra el 24 de agosto.
En Dresde en Alemania, beatos Ceslao Jóżwiak, Eduardo Kaźmierski, Francisco Kęsy, Eduardo Klinik y Jarognievo Wojciechowski, mártires, que, de origen polaco, arrojados en la cárcel en el mismo período, padecieron el martirio a golpes de hacha. — Martirologio Romano