Beato Emerico de Quart
Obispo de Aosta
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su camino episcopal
Tras haber completado sus estudios universitarios y vivido un periodo de retiro eremítico en Valsainte, Emerico de Quart fue llamado a servir a la comunidad cristiana. En el año mil trescientos uno, tras el fallecimiento del obispo Nicola primero, fue elegido para ocupar la sede de Aosta. Su consagración episcopal tuvo lugar en Biella, de manos de Aimone de Challant, marcando el inicio de un ministerio caracterizado por la diligencia y el cuidado de su grey.
Como pastor, Emerico comprendió la importancia de la organización y la claridad en el gobierno de la Iglesia. En el año mil trescientos cinco, redactó el Liber censuum, un documento fundamental para la administración diocesana. Dos años más tarde, en mil trescientos siete, convocó un sínodo diocesano con el fin de fortalecer la vida comunitaria y la observancia de la disciplina eclesiástica entre el clero y los fieles. Su labor no se limitó a lo administrativo, pues su corazón estaba profundamente arraigado en la piedad. En el año mil trescientos once, instituyó el festum conceptionis Virginis Mariae, promoviendo así un culto más profundo hacia la Madre de Dios. Su tránsito hacia la casa del Padre ocurrió en la ciudad de Aosta en el año mil trescientos trece, dejando una huella de santidad que fue reconocida oficialmente por el Papa León decimotercero el catorce de julio de mil ochocientos ochenta y uno.
El culto y la devoción
La veneración al Beato Emerico de Quart ha perdurado a través de los siglos como un testimonio de fe sencilla y confiada. Los fieles lo reconocen especialmente como un intercesor poderoso ante las necesidades más apremiantes de la existencia humana. Su figura es invocada con particular devoción por quienes atraviesan periodos de enfermedad, buscando en su ejemplo de vida eremítica y pastoral el alivio para sus sufrimientos físicos y espirituales.
Asimismo, su protección es solicitada tradicionalmente por las familias en los momentos de mayor angustia, siendo invocado como protector en los partos difíciles. Esta confianza popular se apoya en la caridad que el obispo demostró durante su vida terrenal. Aunque el Martyrologium Romanum establece su conmemoración el primero de agosto, la tradición local también mantiene viva su memoria el primero de septiembre. Su vida, que transcurrió entre el castillo de Quart y la ciudad de Aosta, sigue siendo hoy un faro de esperanza para todos aquellos que, en medio de las dificultades, desean acercarse a la voluntad de Dios con la misma humildad y entrega que caracterizaron al obispo Emerico.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra su festividad?
El Martirologio Romano lo conmemora el uno de agosto, aunque existe una tradición local que celebra su fiesta el uno de septiembre.
De qué es patrono el Beato Emerico de Quart?
Es invocado como patrono por los enfermos y por las mujeres que atraviesan partos difíciles.
En Aosta, beato Emerico de Quart, obispo, admirable por la austeridad de vida y la dedicación a la salvación de las almas. — Martirologio Romano