8 de septiembre
Beato Federico Ozanam
Padre de Familia
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y formación intelectual
Federico Ozanam nace a Milano el 23 de abril de 1813, cuando su padre se desempeña como oficial médico en el ejército napoleónico. Tras la caída de Waterloo, regresa con su familia a Lione, siendo el segundo de tres hermanos. Uno de sus hermanos se consagrará como sacerdote y el otro ejercerá la medicina. Concluida la etapa liceal, se traslada a Parigi para cursar estudios superiores de derecho. Durante su estancia parisina, es acogido en el hogar de André-Marie Ampère, célebre explorador de la electrodinámica y hombre de profunda fe que guía los pasos del joven estudiante. Asimismo, se integra en el círculo de jóvenes intelectuales católicos reunidos en torno a Emmanuel Bailly, figura destacada en la recuperación cultural católica. Federico alcanza su graduación en derecho en 1836 y, posteriormente, obtiene la licenciatura en letras en 1839 mediante una tesis dedicada a la filosofía en la obra de Dante Alighieri. En este trabajo define a Dante como el poeta del presente y de su tiempo, de la libertad, de Italia y del cristianismo, logrando una rápida difusión internacional de su escrito con traducciones al inglés, alemán e italiano.
La fundación de la obra y la vida familiar
El veintitrés de abril de 1833, siendo uno de los fundadores en Parigi, Federico describe la naciente institución que hoy conocemos. La define como una organización católica pero laica, pobre pero cargada de pobres a los que se debe levantar, humilde pero numerosa. Posteriormente, contrae matrimonio en 1841 con Amalia Soulacroix, oriunda de su misma ciudad natal, con quien comparte su camino y con quien tiene una hija, convirtiendo su hogar en una verdadera iglesia doméstica. Su trayectoria académica continúa hasta obtener una cátedra en la Sorbona, consolidando su prestigio entre la intelectualidad parisina más ilustre. Realiza continuos viajes a través de Europa, siendo acogido en Toscana en la Accademia della Crusca junto a Cesare Balbo. Sin embargo, a pesar de sus múltiples ocupaciones y su alta dottrina, nunca se aparta de su compromiso con los más necesitados ni de la institución que ayudó a fundar.
El compromiso con los pobres y el tránsito al cielo
Federico Ozanam mantiene una dedicación constante hacia la San Vincenzo, orientando y estimulando siempre a sus miembros. Explica que la obra opera bajo la absoluta responsabilidad de los laicos y rechaza limitarse a una mera beneficencia, prefiriendo la caridad vivida mediante el contacto físico y regular con los pobres en sus propios domicilios. Sostiene que la ayuda material atiende la urgencia inmediata con la finalidad última de rescatar a la persona de su situación precaria, convencido de que corresponde a los católicos reavivar el calor vital de la tierra. Practica personalmente la visita al individuo y a la familia como seña de identidad de la Obra y de su propia vida privada, considerando que en esos momentos habla directamente con Dios. Defiende firmemente que ninguna responsabilidad ni cargo exime a los confraternizados de realizar la visita y promover la dignidad humana. Tras una vida entregada a la defensa y propagación de las verdades de la fe, fallece en Marsiglia el ocho de septiembre de 1853, mientras emprende el viaje de regreso desde Toscana. El Martirologio lo recuerda en Marsiglia como un varón de insigne cultura y piedad, mientras que el veintisiete de agosto de 1997 es proclamado beato por el Papa Juan Paolo II en Parigi, coincidiendo su festividad litúrgica con la fecha de su transito en tierras marsellesas. En la actualidad, los voluntarios de la Società di San Vincenzo de' Paoli están presentes en ciento treinta países del planeta, agrupados en conferencias locales de parroquia, país, barrio o empresa, y congregan a centenares de miles de miembros que continúan luchando desde hace siglo y medio contra la pobreza visible y oculta.
Una vida dedicada al conocimiento y la caridad
Federico Ozanam comenzó su camino en Milán, trasladándose posteriormente a ciudades como Lione y París, donde desarrolló gran parte de su madurez personal y profesional. Su formación académica fue excepcional, logrando obtener la licenciatura en Derecho y en Letras por la prestigiosa Universidad de la Sorbona. Su amor por el saber lo llevó a ejercer la docencia universitaria con gran pasión, compartiendo sus conocimientos con las nuevas generaciones. Su prestigio intelectual fue tal que llegó a ser miembro de la Accademia della Crusca, consolidando su reputación como un hombre de letras comprometido con la cultura.
En el año 1841, unió su vida en matrimonio con Amalia Soulacroix, formando un hogar fundado en el amor y la fe cristiana. Este sacramento fue para él un pilar fundamental que sostuvo sus múltiples actividades públicas. Sin embargo, su mayor legado surgió de su sensibilidad ante el sufrimiento humano. En el año 1833, impulsado por el deseo de servir a los pobres, fundó la Sociedad de San Vicente de Paúl. Esta organización se convertiría en un instrumento esencial de la Iglesia para el alivio de las necesidades materiales y espirituales de los desamparados. A lo largo de su vida, viajó por diversos lugares, incluyendo estancias en la Toscana, manteniendo siempre su compromiso con la justicia social y el servicio desinteresado. El beato Federico Ozanam falleció en la ciudad de Marsiglia en el año 1853, dejando un ejemplo de entrega total, coherencia evangélica y amor al prójimo que permanece vigente en el corazón de la comunidad cristiana.
El recuerdo del beato
La figura de Federico Ozanam es honrada con especial devoción por aquellos que encuentran en su ejemplo un modelo de santidad laical. Su beatificación, celebrada por el papa Juan Pablo Segundo en el año 1997, confirmó oficialmente la ejemplaridad de su vida, reconociendo cómo un hombre de su tiempo supo integrar la excelencia académica con la práctica constante de las obras de misericordia.
La memoria del beato se mantiene viva a través de la Sociedad de San Vicente de Paúl, que continúa extendiendo su carisma por el mundo entero. Los fieles que acuden a él encuentran en su figura a un intercesor que comprendió los desafíos de la vida familiar y los retos del pensamiento intelectual, elevándolos siempre hacia Dios. Su vida, que concluyó en Marsiglia, es celebrada cada año con gratitud, invitando a todos los cristianos a vivir la caridad con la misma sencillez y determinación que él demostró durante su fecunda existencia en el siglo diecinueve.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia el Beato Federico Ozanam?
Se celebra el ocho de septiembre, fecha que coincide con su transito acaecido en Marsiglia.
Cual es el legado institucional del Beato Federico Ozanam?
Es uno de los fundadores de la Società di San Vincenzo de' Paoli, una organización laica presente en ciento treinta países dedicada a combatir la pobreza mediante la visita domiciliaria y la promoción humana.
En Marsella, en Francia, tránsito del beato Federico Ozanam, que, hombre de insigne cultura y piedad, defendió y propagó con su alta doctrina las verdades de la fe, puso su asidua caridad al servicio de los pobres en la Sociedad de San Vicente de Paúl y, padre ejemplar, hizo de su familia una verdadera iglesia doméstica. — Martirologio Romano