29 de septiembre
Beato Francisco Edreira Mosquera
Sacerdote salesiano, mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La giovinezza e la vocazione
Il Beato Francesco Edreira Mosquera nacque il venticinque novembre millenovecentoquattordici a La Coruña. Aveva un fratello di nome Virgilio, più vecchio di lui di cinque anni. Proprio il fratello Virgilio influenzò la sua scelta di diventare allievo tra i salesiani della Coruña e di decidersi nel suo cammino vocazionale. Francesco fu aspirante alla scuola di San Miguel Arcángel a Madrid. Da Madrid fu successivamente inviato al noviziato di Mohernando, in provincia di Guadalajara. Nel noviziato di Mohernando fece la sua professione nel millenovecentotrentadue.
L'impegno salesiano
Nel millenovecentotrentaquattro fu assegnato alla scuola pedagogica della scuola di San Miguel Arcángel del Paseo de Extremadura. Nel luglio millenovecentotrentasei si trovava in quella sede quando fu sorpreso dalla rivoluzione e dalla conseguente persecuzione religiosa che lo portò al martirio. Nella scuola salesiana del Paseo de Extremadura gli erano state affidate alcune classi di allievi. Guidò i suoi allievi con grande competenza e con l'entusiasmo della giovinezza. Durante la sua breve vita salesiana si distinse per l'innocenza. Si distinse per il suo spirito di sacrificio. Si distinse per l'amore per il lavoro e lo studio. Si distinse per la sua singolare devozione a San Giuseppe.
Il martirio e la beatificazione
Il ventinove settembre millenovecentotrentasei Don Francesco Edreira subì la stessa morte di suo fratello Virgilio. Suo fratello Virgilio era un chierico triennale della comunità salesiana di Carabanchel Alto. I due fratelli si erano separati e rifugiati in varie case prima di ritrovarsi. Entrambi si ritrovarono in una pensione in via Infantas a Madrid. In via Infantas a Madrid i miliziani arrestarono i due fratelli. I fratelli Edreira furono identificati come religiosi salesiani. Furono portati dal marchese ceco di Riscal. Furono fucilati per il solo motivo di essere salesiani. Francesco Edreira Mosquera morì a Madrid il ventinove settembre millenovecentotrentasei. Francesco Edreira Mosquera fu beatificato il ventotto ottobre duemilasette a Roma. La beatificazione fu presieduta dal Cardinale José Saraiva Martins, prefetto della Congregazione per le Cause dei Santi. La cerimonia di beatificazione riguardò ben quattrocentonovantotto martiri spagnoli. La memoria liturgica comune dei novantacinque Beati Martiri Spagnoli Salesiani è celebrata il ventidue settembre. Ciascuno dei martiri è ricordato dal Martirologio nell'anniversario del martirio.
Su camino hacia el martirio
La trayectoria del beato Francisco Edreira Mosquera se desarrolló íntegramente durante el siglo veinte, una época que exigió de los fieles una fortaleza extraordinaria. Tras su nacimiento en La Coruña, su vocación lo condujo a abrazar el carisma de San Juan Bosco, formalizando su compromiso con la vida consagrada en el año mil novecientos treinta y dos. Su estancia en diversas localidades, como Mohernando y la capital española, consolidó su deseo de servir a los más jóvenes a través de la enseñanza. Como profesor en la escuela San Miguel Arcángel de Madrid, Francisco desempeñó su ministerio con sencillez y dedicación, entregándose por completo a la labor educativa que definía su identidad sacerdotal y religiosa.
La situación política y social de Madrid en el año mil novecientos treinta y seis precipitó los acontecimientos que llevarían a su martirio. Francisco fue detenido mientras se encontraba en una pensión situada en la calle Infantas. Su arresto no fue motivado por otra razón que su condición de religioso salesiano, un hecho que, en aquel contexto, se convirtió en motivo de persecución. A pesar de las circunstancias, mantuvo su identidad con firmeza hasta el momento final. Su muerte, ocurrida mediante fusilamiento en Madrid, marcó el fin de su existencia terrenal pero inició su camino hacia la gloria de los altares. Su vida, aunque breve, es un reflejo de la fidelidad a los votos pronunciados y un recordatorio de que la entrega a Dios no conoce límites temporales ni sociales. La Iglesia honra su memoria, reconociendo en él a un testigo que prefirió ser fiel a su vocación antes que renunciar a su fe en los momentos de mayor prueba.
Memoria y culto
El culto al beato Francisco Edreira Mosquera se integra en la rica tradición de los mártires salesianos que dieron su vida por el Evangelio. Su beatificación, celebrada el veintiocho de octubre del año dos mil siete por el cardenal José Saraiva Martins, supuso el reconocimiento formal de su entrega como un don para toda la Iglesia universal. Este acto no solo honró su memoria individual, sino que también destacó la importancia de su testimonio para las nuevas generaciones de religiosos y laicos.
En el calendario litúrgico, su figura se recuerda con especial devoción el veintinueve de septiembre, fecha que permite a los fieles reflexionar sobre el misterio del martirio y la perseverancia en la oración. Asimismo, su nombre se encuentra inscrito en el Martirologio, donde se guarda el aniversario de su entrega. Cabe señalar que existe una memoria común dedicada a los mártires salesianos que se celebra el veintidós de septiembre, ocasión en la que la comunidad se une para dar gracias por la vida y el sacrificio de quienes, como el beato Francisco, supieron mantener encendida la lámpara de la fe hasta el último aliento.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il Beato Francesco Edreira Mosquera?
La sua memoria liturgica si celebra il ventinove settembre, nel giorno dell'anniversario del suo martirio, mentre la memoria comune dei novantacinque Beati Martiri Spagnoli Salesiani si celebra il ventidue settembre.
Di cosa è patrono il Beato Francesco Edreira Mosquera?
Le fonti biografiche non riportano specifici patronati affidati al Beato Francesco Edreira Mosquera.