Beato Jeremías de Valacchia (Giovanni) Kostistik
Actualizado el 21 de julio de 2026
Una vida de entrega
Juan Kostistik nació en el año mil quinientos cincuenta y seis en Tzazo, Valacchia. Desde su juventud, sintió el llamado a buscar un horizonte de trascendencia, lo que lo llevó a emigrar a Italia a la edad de diecinueve años. Tras pasar por diversos lugares como Alba Iulia y Bari, finalmente encontró su hogar espiritual en la ciudad de Nápoles. Fue allí donde, en el año mil quinientos setenta y ocho, dio el paso decisivo de ingresar en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, abrazando la pobreza y la fraternidad como su nuevo modo de vida.
Durante su estancia en el convento de Sant'Eframio Nuovo en Nápoles, el Beato Jeremías desarrolló una labor silenciosa pero intensa al servicio de los enfermos incurables. Su compromiso con el prójimo no conocía límites, dedicando gran parte de su tiempo a aliviar el sufrimiento de aquellos que la sociedad de su época solía marginar. Un ejemplo destacado de este servicio fue el cuidado que brindó a fray Martino durante cuatro años y medio, acompañándolo con paciencia y ternura hasta el final de sus días. Su vida transcurrió en la sencillez, buscando siempre la voluntad de Dios en los pequeños actos cotidianos. Tras una existencia dedicada a la oración y a la asistencia de los afligidos, falleció en Nápoles en el año mil seiscientos veinticinco. Su partida fue un acontecimiento que conmovió a la comunidad, provocando un auténtico asalto popular para venerar sus restos mortales, reconociendo así la santidad de aquel hombre que había dedicado sus años a los más olvidados.
El culto al Beato
La devoción al Beato Jeremías de Valacchia ha perdurado a través de los siglos como un signo de la cercanía de Dios hacia los que sufren. La Iglesia, al confirmar su beatificación en el año mil novecientos ochenta y tres, ha propuesto su figura como un modelo de caridad cristiana. Su memoria litúrgica se celebra cada cinco de marzo, permitiendo a los fieles reflexionar sobre el valor de la entrega personal y la compasión ante el dolor ajeno.
Su intercesión es buscada especialmente por aquellos que padecen enfermedades o se sienten solos en su camino. Como patrono de los enfermos y de los derelictos, el Beato Jeremías nos invita a mirar con ojos de misericordia a quienes nos rodean, recordándonos que el servicio a los desamparados es una forma privilegiada de adoración. Los creyentes acuden a su recuerdo para encontrar fortaleza en las pruebas y para renovar el compromiso de caridad que define a todo cristiano, honrando así la vida de un hombre que supo transformar su existencia en una ofrenda constante de amor al prójimo.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra al Beato Jeremías de Valacchia?
Su fiesta se celebra el día cinco de marzo.
De qué es patrono el Beato Jeremías de Valacchia?
Es patrono de los enfermos y de los derelictos.
En Nápoles, beato Jeremías (Giovanni) Kostistik de Valaquia, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, que ininterrumpidamente durante cuarenta años dio asistencia a los enfermos con caridad y alegría. — Martirologio Romano