Beato Lanuino
Monje cartujo
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su vida y misión
Nacido en Francia durante el siglo doce, el Beato Lanuino emprendió un camino de entrega absoluta a Dios que lo llevó a abandonar su patria. Su llegada a Italia en el año mil ochenta y nueve, respondiendo al llamado del papa Urbano dos, marcó el inicio de una etapa decisiva para su vocación. En aquel tiempo de renovación, su presencia fue vital para la expansión del carisma cartujo en el sur de la península.
En la región de Calabria, Lanuino participó activamente en la fundación del eremitorio de Santa Maria della Torre. Allí, bajo el silencio y la oración, se forjó el espíritu de un hombre que pronto sería llamado a mayores responsabilidades. Tras la partida de San Bruno, Lanuino asumió la guía de la Certosa de Calabria, asumiendo el cargo de maestro en el año mil ciento uno. Su liderazgo no fue un ejercicio de poder, sino un servicio de amor a sus hermanos, buscando siempre que la vida monástica permaneciera fiel a sus orígenes.
La confianza que la Santa Sede depositó en él fue notable. El papa Pasquale dos lo nombró visitador apostólico de los monasterios calabreses, reconociendo en él la prudencia y la rectitud necesarias para esta delicada misión. A lo largo de sus viajes entre Roma, Squillace y los diversos cenobios de la región, Lanuino trabajó por la unidad y la observancia de la vida consagrada. Finalmente, entregó su alma al Creador en el año mil ciento dieciséis, en Serra San Bruno, lugar que permanece como testigo silencioso de su profunda unión con el Señor.
El culto y legado
La figura del Beato Lanuino es objeto de una devoción sencilla y profunda, especialmente dentro de la familia cartuja, de la cual es un pilar fundamental. A través de los siglos, su memoria ha sido custodiada como ejemplo de obediencia, perseverancia y fidelidad a la vida monástica. Su vida nos recuerda que la santidad a menudo se cultiva en el silencio, lejos del ruido del mundo, pero con un corazón siempre atento a las necesidades de la Iglesia.
La Iglesia celebra su memoria litúrgica el día once de abril, invitando a los fieles a contemplar en él la imagen del monje que supo ser, al mismo tiempo, un guía para sus hermanos y un servidor humilde de la jerarquía eclesiástica. Su legado perdura en la Orden Certosina, cuyos miembros ven en él a un intercesor que comprendió, como pocos, la belleza de la vida oculta con Cristo en Dios.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la memoria del Beato Lanuino?
Su memoria litúrgica se celebra cada año el día once de abril.
De qué es patrono el Beato Lanuino?
Es un referente y patrono espiritual para los miembros de la Orden Certosina.
En Calabria, beato Lanuino, que fue compañero de san Bruno y su sucesor, insigne intérprete del espíritu del fundador al instituir los monasterios de la Orden Cartuja. — Martirologio Romano