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4 de marzo

Beato Marco Çuni

Seminarista y mártir

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes y formación en tiempos de cambio

Mark Çuni nació en el villaje albanés de Bushati el 30 de septiembre de 1919. Su familia de origen era notable en la zona por el coraje y el ardimento demostrado a lo largo de los años. Completó las primeras letras frecuentando las escuelas elementales en su propio villaje natio. Posteriormente, se trasladó a la ciudad de Scutari con el propósito de proseguir sus estudios secundarios. Al alcanzar la edad de dieciocho años, dio un paso decisivo en su camino vocacional al convertirse en estudiante del Collegio Saveriano de Scutari, una institución educativa anexa al Pontificio Seminario diocesano. Tanto el Collegio Saveriano como el Pontificio Seminario diocesano se encontraban bajo la rectoría y la administración de los padres jesuitas. Mientras Mark completaba con devoción sus estudios teológicos, el escenario geopolítico de su patria sufrió profundas y dolorosas transformaciones. Albania fue ocupada en un primer momento por el ejército fascista italiano y, de manera subsiguiente, por las fuerzas militares de la Alemania nazista. Hacia finales del año 1944, las tropas alemanas procedieron a retirarse de territorio albanés. En aquel mismo periodo crucial de finales de 1944, los partigiani comunistas guiados firmemente por Enver Hoxha lograron tomar el poder político y militar en Albania.

La resistencia cultural y la difusión clandestina

Ante la creciente amenaza que representaba el comunismo, los alumnos del Seminario consideraron necesario manifestar su disidencia y avivaron la producción del mensile denominado «Aurora consurgens». Dicha publicación periódica se imprimía de manera artesanal en propio, empleando para ello el mismo ciclostile que se utilizaba habitualmente para reproducir los libros de texto escolares. La propaganda del régimen comunista se intensificaba jornada tras jornada mediante la colocación sistemática de volantines amenazantes en las puertas de las viviendas, los cuales eran distribuidos con frecuencia por jóvenes adoctrinados. Los seminaristas advirtieron con claridad el progresivo agravamiento del contexto político nacional y buscaron un modo inusual para reaccionar ante tal situación. En el mes de abril de 1945, durante un breve momento de esparcimiento y recreación, se leyó en voz alta una composición satírica escrita por el religioso franciscano padre Gjon Shllaku. Dicha poesía satírica iba dirigida directamente contra Tuk Jakovë, quien desempeñaba en aquella época el cargo de secretario del partido comunista para la región de Scutari. La lectura de estos versos provocó la sincera hilaridad de los jóvenes seminaristas, puesto que describían con notable precisión y agudeza el clima político imperante. Mark concebió entonces la idea de reproducir aquella poesía satírica en forma de volantines y confió su propósito al oído de su amigo y compañero de estudios Gjergj Bici. Ocurrió que Gjergj Bici había logrado poner a salvo de las requisiciones el ciclostile del «Aurora consurgens», ocultándolo con astucia en el interior del laboratorio de física. Con un pretexto cualquiera, Gjergj solicitó las llaves de dicho laboratorio de física al estudiante Ndoc Vata. De inmediato, Gjergj y Mark transportaron el aparato hasta la soffitta y comenzaron las labores de impresión de la poesía. Con la valiosa colaboración de amigos de absoluta confianza, los dos seminaristas se encargaron de difundir los escritos de mano en mano, logrando infundir un profundo consuelo en el ánimo de la población. Visto el notable éxito obtenido por esta iniciativa, Mark y Gjergj tomaron la determinación de producir nuevos volantines informativos. Con el fin de evitar ser descubiertos y de prevenir una inmediata expulsión por infringir las estrictas normas disciplinarias del Seminario, adoptaron el seudónimo de «Bashkimi Shqiptar», que en su lengua significa «Unión Albanese». Durante el periodo de las vacaciones estivales, los seminaristas que participaban en sus primeras experiencias de índole pastoral extendieron la distribución de estos materiales reivindicativos hacia los más apartados villajes y pueblos de montaña. Ya en el transcurso del verano de 1945, comenzaron a circular con insistencia diversas voces relativas a la inminente celebración de una tornata electoral. Con la llegada del otoño de 1945, los jóvenes Mark y Gjergj se dirigieron al liceo Illyricum de los Frailes Menores con el propósito de entablar un encuentro con Zef Plluni, quien era un lejano pariente de Gjergj. Su objetivo primordial consistía en procurarse nuevas máquinas de escribir y más aparatos de ciclostile en vistas de las elecciones fijadas para el mes de diciembre, a las cuales se presentaba únicamente el partido comunista. El religioso Zef Plluni intentó por todos los medios dissuadirlos, argumentando que, dada su corta edad, ninguna persona los tomaría en serio. Sin embargo, Mark y Gjergj replicaron con firmeza que resultaba indispensable combatir a los comunistas utilizando sus mismas armas propagandísticas y apelando al compromiso de la juventud. A pesar de aquellos claros intentos de disuasión por parte de Zef Plluni, la organización clandestina denominada Unión Albanese llegó a publicar otros cuatro o cinco volantines antes de la celebración de los comicios. Los textos impresos se distribuyeron guardando una estricta y rigurosa confidencia por medio de parientes, conocidos y colegas de confianza. Cabe destacar que el profesor laico Gjelosh Lulashi constituyó el único docente que estuvo plenamente al corriente de la existencia de aquella organización secreta.

El arresto, el proceso y la condena a muerte

El día 27 de noviembre, pocos días antes de que tuvieran lugar las votaciones, el estudiante del Seminario Fran Gaçi fue detenido por las autoridades y posteriormente puesto en libertad. Lamentablemente, Fran Gaçi falleció en su propio domicilio poco tiempo después de haber sido liberado, como consecuencia directa de las crueles torturas sufridas durante su cautiverio. Aquellas primeras elecciones se celebraron finalmente el 2 de diciembre de 1945 bajo la modalidad de lista única y en un clima generalizado de intimidación, marcado por la amenaza explícita de severas represalias para quienes se abstuvieran de votar. Pocos días después, el 7 de diciembre de 1945, Mark fue arrestado, y de manera inmediata corrieron la misma suerte Gjergj Bici, Ndoc Vata y otros compañeros seminaristas. Todos los detenidos fueron sometidos a rigurosas e inhumanas torturas orientadas a arrancarles una confesión sobre un presunto complot subversivo que presuntamente habrían orquestado en complicidad con los jesuitas y los frailes menores. La represión continuó y, durante la noche del 31 de diciembre, fueron arrestados asimismo el rector padre Daniel Dajani y el viceprovincial de los jesuitas padre Giovanni Fausti. Dichos sacerdotes fueron detenidos justo al regresar del villaje del difunto Fran Gaçi, donde habían tenido la oportunidad de celebrar una Santa Misa en su sufragio. Los imputados fueron obligados a comparecer para declarar ante los tribunales en unas condiciones físicas verdaderamente pietosas. La acusación principal que esgrimían contra los arrestados consistía en tildarles de espías al servicio del Vaticano y de infames traidores a la patria. Mark Çuni fue martirizado con tales tormentos físicos que precisó ser sostenido por dos guardias para lograr mantenerse en pie ante el tribunal. No obstante la gravedad de las torturas soportadas, Mark conservó intacto su espíritu y demostró una admirable ironía frente a sus propios jueces. El joven seminarista declaró sin ambages ante los magistrados que los estudiantes de teología no solicitaban clemencia alguna, puesto que se habían limitado a emplear medios de propaganda que estaban explícitamente garantizados por la propia constitución del país y que eran promovidos por los mismos jueces. En el marco del proceso, sujetos no especificados expresaron sus excusas por haber quebrantado las reglas fundamentales de la obediencia debida. Dichos sujetos implicaron a sus propios superiores, presentándolos falsamente ante los magistrados como los verdaderos jefes de la organización clandestina autodenominada Unión Albanese. Las sentencias definitivas de condena fueron leídas públicamente el 22 de febrero de 1946. Un grupo numeroso de ochenta y una personas, entre las cuales figuraban el padre Gjon Shllaku, el padre Giovanni Fausti, el padre Daniel Dajani, los seminaristas Mark Çuni y Gjergj Bici, además de los fieles laicos Gjelosh Lulashi, Fran Mirakaj y Qerim Sadiku, fueron condenados a la pena capital mediante fusilamiento. El resto de los imputados recibió condenas de reclusión carcelaria con penas que oscilaban entre los cinco años y la cadena perpetua aplicable en caso de la más mínima transgresión disciplinaria. La pena de muerte dictada contra Gjergj Bici fue conmutada posteriormente por una larga temporada de trabajos forzados en campos de castigo. Por su parte, el laico Fran Mirakaj falleció en el mes de septiembre de aquel mismo año de 1946.

El martirio final y la beatificación

Al alba del día 4 de marzo de 1946, los seis condenados a pena de muerte que aún permanecían con vida fueron conducidos solemnemente hacia el cimitero católico de Scutari para proceder a su ejecución. El cumplimiento de la sentencia fatídica tuvo lugar en torno a las seis de la mañana, siendo ejecutada por un pelotón de fusilamiento compuesto por ocho soldados armados con ametralladoras. Antes de entregar su espíritu al Creador, Mark Çuni pronunció palabras de inmenso amor cristiano, declarando que perdonaba de corazón a sus jueces, a sus condannadores y a sus propios ejecutores materiales. Asimismo, en sus últimos instantes, Mark pidió con serenidad que se transmitiera un mensaje a su madre, rogándole que entregara quince napoleones de oro que él mismo adeudaba a Ludovik Rasha. Los condenados, unidos en la misma fe y en el mismo amor patriótico, exclamaron a coro antes de recibir las descargas mortales las consignas de «¡Viva Cristo Re! ¡Viva l'Albania!». Mark Çuni y sus cinco compañeros de martirio quedaron inscritos para siempre en la historia de la Iglesia dentro del prestigioso grupo de los treinta y ocho mártiri albaneses que sufrieron el martirio a manos del régimen comunista, bajo la guía espiritual del obispo Vincenç Prennushi. Como coronación de su testimonio heroico, estos insignes mártires fueron solemnemente beatificados el 5 November de 2016 en la imponente plaza de la catedral de Santo Stefano situada en la ciudad de Scutari. Mark Çuni había visto la luz en Bushati el 30 de septiembre de 1919, y entregó su existencia mortal por la fe en Scutari el 4 de marzo de 1946.

Preguntas frecuentes

Cuándo se celebra la festividad del Beato Mark Çuni?

Su memoria litúrgica se conmemora el 4 de marzo, día en el cual entregó su vida por la fe en Scutari.

Cuál fue el papel de Mark Çuni durante su vida?

Mark Çuni fue un religioso y seminarista albanés que se distinguió por su resistencia pacífica contra el régimen comunista mediante la difusión de literatura clandestina.