4 de mayo
Beato Marcos Ongaro de Conegliano
Franciscano
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y vocación en el siglo XII
Marco Ongaro nació seguramente hacia la finalidad del siglo XII en Conegliano, actualmente un relevante centro industrial y vitivinicolo en la provincia de Treviso. El apellido u otro apelativo Ongaro sugiere que su familia era de procedencia húngara, habiéndose radicado en la localidad a consecuencia de una de las periódicas incursiones de los húngaros. En su juventud, Marco hizo su ingreso en los Frati Minori francescanos asumiendo la condición de hermano lego. Aquel asentamiento de los franciscanos en Conegliano se remonta al año 1225, un año antes de la desaparición del fundador san Francisco. La primera morada de los frailes en Conegliano consistió en un modesto convento situado en el exterior de las murallas cittadinas. Toda la existencia de Marco se desarrolló dentro de este convento coneglianese, donde desempeñó el mansueto servicio de adscrito a la cocina.
El encuentro con sant'Antonio y la fama de santidad
En el año 1227, Marco tuvo un encuentro con sant'Antonio de Padova. Sant'Antonio de Padova es reconocido como un insigne místico franciscano, taumaturgo y Dottore de la Chiesa, que vivió entre 1195 y 1231. En aquel mismo año de 1227, sant'Antonio fue nombrado Provinciale de la Orden franciscana. En veste de Provinciale, sant'Antonio emprendió la visita a los conventos de su jurisdicción, una etapa que lo condujo también a Conegliano. Ya durante su vida terrena, Marco Ongaro fue tenido por un hombre santo. Dicha fama de santidad estuvo acompañada por la realización de diversos milagros, tal como lo confirman fuentes documentales y la tradición. Marco falleció en el año 1248 y su salma fue inumada en la iglesia de San Francesco Vecchio. La ciudadanía de Conegliano comenzó de inmediato a venerar al fraile considerándolo beato, y ya en 1337 era formalmente invocado y venerado como santo compatrono de Conegliano.
Protección en las sventure y vicisitudes de las reliquias
En el Medioevo, la ciudad de Conegliano y su territorio circundante padecían frecuentes sventure, tales como guerras promovidas por señores locales, invasiones y epidemias letales. Para invocar la protección divina, el Magnífico Consiglio ciudadano deliberó por unanimidad organizar una procesión con el arca del beato Marco, involucrando a todos los estratos sociales de la ciudad y de los alrededores. Según fuentes y tradiciones del siglo XVII, en aquella época la tumba del beato continuaba siendo meta de frecuentes peregrinajes, incluso por parte de fieles llegados desde Hungría. En el año 1464, los restos mortales de Marco fueron trasladados a la nueva iglesia del convento de San Francesco, edificado intra muros. Posteriormente, en 1808, a causa de la supresión de las corporaciones religiosas impuesta por las leyes napoleónicas, la comunidad franciscana fue disuelta y las reliquias trasladadas al actual duomo. En 1948, los habitantes de Conegliano hicieron realizar una urna de bronce para custodiar las reliquias del beato, cumpliendo así un voto disuelto por la ciudadanía que se había encomendado a su tutela durante el segundo conflicto mundial. En 1965, concluidos los trabajos de restauración del duomo, la urna con las reliquias fue instalada junto al altar dedicado a los compatronos sant'Antonio de Padova y al beato Marco. Cerca de este altar se halla colocada una pala de altar de reciente factura que representa aquel histórico encuentro de 1227 entre sant'Antonio y el beato Marco. Asimismo, ha llegado hasta nosotros a través de copias de un original perdido un retrato considerado la verdadera efigie del beato.
Su vida y vocación
La trayectoria del Beato Marcos Ongaro se desarrolla en el contexto del siglo trece, un tiempo de renovación espiritual para la Iglesia. Nacido en Conegliano, Marcos eligió abrazar el carisma de los Frailes Menores, integrándose en la fraternidad local como hermano laico. En esta condición, su servicio a la comunidad se manifestó a través de una tarea fundamental para la convivencia diaria: el oficio de cocinero. Lejos de ser un cargo menor, para Marcos representó el espacio donde ejercitar la caridad, la paciencia y la oración continua, transformando las labores de la cocina en una verdadera liturgia de servicio.
Uno de los momentos más significativos de su biografía fue el encuentro con San Antonio de Padua en el año mil doscientos veintisiete. Esta experiencia, durante la visita del santo a la comunidad de Conegliano, fortaleció su compromiso con el ideal franciscano y consolidó su camino de humildad. Marcos vivió con sencillez, buscando siempre la voluntad de Dios en los pequeños gestos del día a día, hasta su fallecimiento en el año mil doscientos cuarenta y ocho. Su vida, aunque marcada por la discreción, dejó una huella profunda en la memoria de sus hermanos y de los habitantes de su tierra.
El culto y su memoria
La devoción al Beato Marcos Ongaro se ha mantenido viva a través de los siglos, vinculando su nombre indisolublemente a la ciudad de Conegliano. Tras su fallecimiento, sus restos mortales fueron depositados con honores en la iglesia de San Francisco Viejo, un lugar que se convirtió en destino de oración para quienes buscaban su intercesión. A finales del siglo dieciocho, en el año mil ochocientos ocho, sus reliquias fueron trasladadas con solemnidad al duomo de Conegliano, donde reposan actualmente, permitiendo que la veneración hacia su figura continúe siendo un punto de referencia espiritual para la comunidad local.
Su conmemoración litúrgica se celebra de manera especial el cuatro de mayo, según lo establecido en el Martirologio Franciscano. Asimismo, la ciudad de Conegliano mantiene viva la tradición de honrar su memoria el martes posterior a la fiesta de Pentecostés. Estas celebraciones no solo recuerdan su paso por el mundo, sino que invitan a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la sencillez y la fidelidad al Evangelio, valores que el Beato Marcos encarnó a lo largo de toda su existencia como fraile menor.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia Beato Marcos Ongaro?
En Conegliano su memoria litúrgica se celebra el martes sucesivo a la solemnidad de Pentecoste, mientras que el Martirologio Francescano fija su memoria el 4 de mayo.
Di cosa è patrono Beato Marcos Ongaro?
El Beato Marcos Ongaro es reconocido como santo compatrono de la ciudad de Conegliano.