8 de septiembre
Beato Marino Blanes Giner
Padre de familia, mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes familiares y vida matrimonial
El beato Marino Blanes Giner era un fiel cristiano originario de España, procedente de la ciudad de Alcoy, situada en la diócesis de Valencia. Viendo la luz en el año 1888, creció en el seno de una familia caracterizada por una grande fe y un profundo amor de Dios, cimientos que marcarían toda su trayectoria posterior. Las testimonios sobre su vida son limpidos y incontrovertibles en cuanto a su honestidad y a su convicción religiosa. A la edad de veinticinco años contrajo matrimonio con Giulia Jordá Lloret. Ella era una mujer religiosa, profundamente enamorada de su esposo y una valiosa colaboradora en la tarea fundamental de educar a sus hijos en la fe cristiana. La bendición de Dios sobre esta unión se tradujo en el nacimiento de nueve hijos, a quienes guiaron con el ejemplo y la doctrina evangélica.
Labor profesional y compromiso eclesial
En el ámbito laboral, el beato Marino desempeñaba sus tareas como empleado en la sucursal valenciana del Banco de Credito Español. Tanto la clientela como sus contemporáneos describían su labor destacando su alta competencia, su profesionalidad y su inquebrantable seriedad en el trabajo diario. La estima de la que gozaba entre sus conciudadanos propició que fuera elegido administrador municipal de Alcoy. Su devoción íntima se reflejaba en los detalles más cotidianos; de hecho, en sus bolsillos conservaba siempre muchas tessere de diversas asociaciones religiosas. Su caridad era activa y constante, ya que donaba regularmente su propio dinero a los numerosos pobres con los que se cruza en su camino. Su pertenencia a la Iglesia se manifestaba en su participación en la Acción Católica, la adoración nocturna, la Conferencia de San Vicente, el Tercer Orden franciscano y el Apostolado de la Oración. Dedicaba su tiempo libre dominical a enseñar el catecismo en las fattorie más sperdute de los campos, y al regresar de estas travesías ayudaba a las religiosas en las salas del hospital, ocupándose personalmente de la higiene de los enfermos.
La persecución y el martirio
Durante la persecución religiosa que precedió a la guerra civil en la zona de Valencia, el beato Marino continuó sin vacilar su intensa actividad catequética y caritativa. Era plenamente consciente de que su comportamiento lo exponía directamente al punto de mira de los anticlericales, pero consideraba que la persecución era un precio justo que valía la pena pagar por mantenerse fiel a su fe. Velaba activamente por la seguridad de las iglesias y conventos con el fin de impedir que los elementos anticlericales los incendiaran o destruyeran las imágenes sagradas. En una ocasión, una noche concreta, logró evitar con éxito el incendio de la iglesia parroquial donde los atacantes ya habían colocado doce botellas de gasolina preparadas para provocar una gran explosión. Como represalia a este hecho, el periódico local publicó al día siguiente una acusación injusta contra él, difamándole al afirmar que conducía una vida nocturna pecaminosa. Fue finalmente detenido el 21 de julio de 1936. Tras pasar cincuenta días de encarcelamiento vividos con profunda serenidad, coraje y fortaleza espiritual, empleó su tiempo tras las rejas en confortar y vigilar la fe de sus compañeros de prision. Convencidos de que su presencia era un obstáculo por su concreta testimonio cristiana, sus persecutores decretaron su eliminación. Fue extraído del recinto carcelario a las nueve de la mañana del día ocho de septiembre, junto a otros prisioneros, y conducido a un lugar de ejecución tan apartado que sus restos mortales aún no han podido ser hallados en la actualidad.
La vida de un hombre ejemplar
Marino Blanes Giner nació en la localidad española de Alcoy en el año mil ochocientos ochenta y ocho. A lo largo de su vida, combinó sus responsabilidades laborales y civiles con una vida familiar ejemplar, habiendo contraído matrimonio con Giulia Jordà Lloret en el año mil novecientos trece. Como profesional, desempeñó sus funciones con rectitud en el Banco de Crédito Español, mientras que en el ámbito público sirvió a sus conciudadanos como administrador municipal en Alcoy. Su compromiso con la fe no se limitaba a la esfera privada, sino que se traducía en acciones concretas de defensa de los bienes sagrados; un hecho notable de su biografía fue su valiente intervención para impedir el incendio de la iglesia parroquial de su localidad, gesto que reflejaba su profunda convicción religiosa.
Sin embargo, el clima social y político del siglo veinte trajo consigo tiempos de gran dificultad y persecución. El veintiuno de julio del año mil novecientos treinta y seis, Marino fue arrestado a causa de su fe y de su testimonio cristiano. Tras un tiempo de cautiverio, fue llevado al martirio el ocho de septiembre del mismo año, siendo fusilado en su ciudad natal de Alcoy. Su fallecimiento marcó el fin de una vida dedicada al trabajo, a la familia y a la defensa de los valores evangélicos, dejando tras de sí una huella de integridad que la Iglesia ha reconocido oficialmente años más tarde.
El culto y la memoria
La figura del beato Marino Blanes Giner es venerada por la Iglesia como un modelo de laico comprometido que supo dar testimonio de su fe en circunstancias extremas. Su proceso de canonización culminó el once de marzo del año dos mil uno, cuando el papa Juan Pablo Segundo procedió a su beatificación, elevando su nombre a los altares. Esta distinción subraya la importancia de su sacrificio y la relevancia de su ejemplo para los fieles de nuestro tiempo.
La comunidad cristiana celebra su memoria cada ocho de septiembre, fecha que coincide con el día de su martirio. Esta conmemoración litúrgica invita a los fieles a reflexionar sobre la importancia de la fidelidad a Dios en los momentos de prueba. Al recordar al beato Marino, la Iglesia no solo honra su valentía personal, sino que también reconoce el valor de la vida cotidiana vivida en coherencia con el Evangelio, recordando a los cristianos que la santidad es un camino posible para todo aquel que, como él, confía plenamente en el Señor hasta el final.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia al beato Marino Blanes Giner?
Su memoria litúrgica se celebra el día 8 de septiembre. El Martirologio lo recuerda en el villaje de Alcoy, cerca de Alicante en España.
Cuándo fue beatificado el beato Marino Blanes Giner?
Fue beatificado el 11 de marzo del año 2001 junto a otros 232 mártires españoles.
En la ciudad de Alcoy, cerca de Alicante, también en España, el beato Marino Blanes Giner, mártir, que, padre de familia, en el curso de la misma persecución recibió de los hombres la muerte, de Dios la vida eterna. — Martirologio Romano