8 de octubre
Beato Marzio
Eremita en Umbría
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y juventud
Marzio vio la luz en el año 1210 en Pieve di Compresseto, una pequeña fracción situada en el territorio de Gualdo Tadino y perteneciente entonces a la diócesis de Nocera Umbra. Creció en el seno de una familia sencilla del pueblo, compartiendo el hogar con sus tres hermanos llamados Silvestro, conocido también como Salvetto, Leonardo y Filippo, el cual llegó a recibir la ordenación sacerdotal. Durante un periodo de su juventud, Marzio ejerció el oficio de muratore, ganándose el sustento con el trabajo de sus manos. Ya en aquel tiempo, consagraba las horas libres a la asistencia solícita de los ammalati y al soccorso de todos los necesitados que encontraba a su paso.
La conversión y la vida eremítica
A la edad de treinta y un años, Marzio tomó la decisión decisiva de abandonar el mundo para buscar a Dios en la soledad. Esta profunda opción espiritual fue imitada posteriormente por sus propios hermanos y por otras personas de la región. El fervor de Marzio estaba alimentado por una devoción inmensa hacia san Francesco d’Assisi, fallecido apenas una quincena de años antes y cuya reforma de pobreza evangélica había transformado profundamente la región de Umbría. En consecuencia, Marzio se retiró a vivir en un romitorio cercano a Gualdo Tadino que había sido abandonado por los frailes menores, vistiendo desde entonces el hábito de los Terziari Francescani.
Testimonio y tránsito a la eternidad
Durante sesenta años, Marzio perseveró en una vida de intensa unión con Dios marcada por la austeridad y la pobreza eremitica. Con su palabra y su ejemplo, edificó profundamente a la población de los contornos, logrando verdaderas y strepitose conversiones entre los habitantes. En los últimos años de su existencia, Marzio perdió la vista, soportando la dura infermitas de la ceguera con una ammirevole paciencia. Finalmente, Marzio falleció en condición de extrema pobreza el ocho de octubre del año 1301, a la avanzada edad de noventa y un años, habiendo vivido y muerto como un auténtico pobre evangélico. Noticias breves sobre su vida y testimonio nos han sido transmitidas por escritores casi contemporáneos, entre los cuales destaca el fraile menor Odorico da Forlì, quien lo menciona expresamente en su obra titulada Storia dalle origini del mondo all’anno 1330.
Culto y memoria
Apenas se conoció la noticia de su tránsito, una muchedumbre de fieles acudió al lugar y fue testigo directo de numerosos prodigios acaecidos en torno a su muerte, los cuales acrecentaron notablemente su fama de santidad. Los habitantes de Gualdo erigieron un templo a poca distancia de la ciudad, conocido como la iglesia de San Marzio, bajo cuyo altar principal fue sepultado el cuerpo del beato. Con el correr de los siglos, aquel edificio sagrado se deterioró, por lo que en el año 1607 el obispo de Nocera Umbra dispuso el traslado de los restos mortales al templo de San Rocco, situado en las afueras de Gualdo. Aunque el culto tributado a Marzio no cuenta con una confirmación oficial de la Iglesia, el Martirologio Francescano lo celebra litúrgicamente cada ocho de octubre junto con sus tres hermanos, a pesar de que para ellos no existe un culto particular establecido.
La vita
Il cammino spirituale del Beato Marzio ebbe inizio in un contesto di umiltà e operosità. Nato nel tredicesimo secolo, trascorse la prima parte della sua vita immerso nelle occupazioni comuni, distinguendosi per la sua attività di muratore. In questo ufficio egli non cercava soltanto il sostentamento, ma vedeva l'occasione per esercitare la carità, offrendo assistenza agli ammalati e a quanti si trovavano nel bisogno. Questa vocazione al servizio si trasformò, al compimento dei trentuno anni, in una chiamata radicale alla vita eremitica, intrapresa insieme ai suoi fratelli. Da quel momento, il suo quotidiano si fece preghiera e silenzio, vivendo per ben sessant'anni come eremita terziario francescano. Il suo percorso si svolse tra Pieve di Compresseto, Gualdo Tadino e Nocera Umbra, terre che videro la sua costante ascesa verso la perfezione cristiana. Negli anni conclusivi della sua esistenza, Marzio affrontò con serenità la prova della cecità, vivendo questa limitazione fisica come un ulteriore atto di abbandono alla volontà divina. La sua morte, avvenuta l'otto ottobre milletrecento uno, avvenne in quella povertà che aveva scelto come compagna di viaggio, lasciando un'eredità di santità che ha continuato a nutrire la fede di chi ha conosciuto la sua storia.
Il culto
La venerazione verso il Beato Marzio si è consolidata nel tempo attraverso la memoria storica e la devozione dei fedeli umbri. Sebbene il suo culto non sia stato oggetto di una conferma ufficiale da parte della Chiesa, la sua figura è stabilmente inclusa nel Martirologio Francescano, che ne celebra la memoria il giorno otto ottobre, data che coincide con il suo transito verso la vita eterna. Un momento significativo per la conservazione della sua memoria terrena avvenne nel milletrecento sette, anno in cui il suo corpo fu traslato presso la chiesa di San Rocco, luogo in cui ancora oggi è possibile riflettere sulla sua testimonianza. Questa traslazione ha rappresentato un gesto di cura affinché il ricordo di un uomo così dedito alla preghiera e al servizio non andasse perduto, ma continuasse ad essere un faro per le generazioni future. La sua vita, trascorsa nel nascondimento e nella preghiera, continua a parlare a chiunque cerchi un modello di fedeltà evangelica vissuta nella semplicità della terra umbra.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se festej el beato Marzio?
El beato Marzio se celebra el ocho de octubre según el Martirologio Francescano.