21 de octubre
Beato Segundo Alonso González
Padre de familia, mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Orígenes y vida familiar
Segundo Alonso González nació en Cabo, cerca de Nembra, en la comunidad autónoma de las Asturias, en España, el 13 de mayo de 1888. El martire es nato a Cabo en Spagna il 13 maggio 1888. Era il penultimo di sei figli nati dai coniugi Manuel Alonso e Isabel González, quienes vivían de la agricultura y la crianza de ganado en un entorno humilde y laborioso. La fe ocupaba un lugar central en el hogar, hasta el punto de que tres de sus hermanos abrazaron la vida religiosa, y dos de ellos ingresaron en la Orden de los Dominicos para ejercer como misioneros en Indocina.
A los veintitrés años, el 21 octubre de 1911, Segundo contrajo matrimonio con María Lobo Alonso. De su unión nacieron doce hijos, de los cuales siete lograron sobrevivir a la infancia y dos decidieron seguir el camino del sacerdocio. En los primeros años trabajó en las labores de los campos, pero debido al aumento de las responsabilidades familiares se vio obligado a desempeñar la labor de minero, complementando sus ingresos con trabajos de carpintería para sacar adelante a su numerosa familia.
La vida familiar sufrió un duro golpe en el año 1926, cuando quedó viudo. Su esposa María falleció en el momento de dar a luz a la última hija, a quien pusieron por nombre María, y la recién nacida tampoco pudo sobrevivir a su madre. Dos años después de aquella dolorosa pérdida, contrajo segundas nupcias con María Suárez González, con quien continuó su camino en la fe y en la educación cristiana del hogar.
Compromiso cristiano y asociativo
Segundo Alonso González destacó siempre por su profunda religiosidad, asumiendo cargos de gran relevancia en las asociaciones y cofradías locales. Ejerció como responsable, con el título tradicional de mayordomo, de la capilla de San Domenico di Guzmán en Enfistiella. Asimismo, desempeñó la presidencia de la asociación de la Adoración Eucaristica nocturna, de la cofradía del Rosario y del sindicato católico de los mineros.
Al estallar la guerra civil española y desatarse la persecución religiosa, su vida corrió un grave peligro debido a su clara visibilidad y responsabilidad pública, pero nunca quiso huir a pesar de los consejos en contra. A su hijo Luis, que le reprochaba no haberse marchado a León, le respondió con firmeza que no había hecho nada malo y que por tanto no debía temer nada. Debido a sus cargos, fue finalmente capturado por ser considerado una persona de gran influencia y un supuesto peso pesado dentro de la comunidad cristiana.
Prisión, torturas y martirio
Tras su captura, Segundo sufrió un largo interrogatorio en el que fue golpeado brutalmente para obligarle a revelar información sobre armas, objetos religiosos y personas consideradas peligrosas por el régimen. Como la sede de la Adoración nocturna no era ningún depósito de armas, él guardó silencio ante las acusaciones infundadas. Fue encarcelado en la Sala de Guardia de la Adoración Nocturna, situada en el segundo piso cerca de la casa parroquial, donde aprovechaba para animar a sus compañeros de prisión a rezar el rosario y realizar un acto de contrición.
Durante aquel cautiverio padeció continuos malos tratos y torturas. Hacia finales de julio fue liberado de manera provisional con la estricta obligación de presentarse ante las autoridades cuando fuera requerido, bajo la amenaza de graves represalias contra sus familias. Sin embargo, la tarde del 11 de agosto de 1936 fue nuevamente detenido y conducido a prisión, donde tuvo que afrontar un nuevo periodo de interrogatorios, burlas y desprecio hacia su persona y su fe.
Los testigos supervivientes contaron que, a pesar de los bofetones y las palizas, él rezaba con una intensidad aún mayor. En aquel tiempo de sufrimiento, solía escribir sobre un pequeño papel de carta que escondía cuidadosamente entre los goznes de una ventana. Dicho billete contenía una fórmula destinada a la Comunión espiritual, aunque lamentablemente se ha perdido con el tiempo.
La noche del 20 de octubre de 1936 fue sacado de la prisión para ser llevado a la iglesia de San Giacomo. Allí se reunió con él un amigo y compañero de la Adoración nocturna, Isidro Fernández Cordero, que contaba con treinta y tres años de edad. Juntos fueron obligados a cavar sus propias sepulturas cerca del altar de los Santos Mártires, donde solían participar habitualmente en la Santa Misa. Con gesto noble, evitaron que el párroco don Genaro Fueyo Castañón preparara su propia fosa debido a su avanzada edad, abriéndola ellos mismos ante el altar mayor.
Los tres hombres fueron confortados hasta el último instante por el párroco don Genaro, quien pidió ser el último en morir para poder impartirles la absolución sacramental. Segundo Alonso González, junto con Isidro y don Genaro, fue asesinado a puñaladas y arrojado a las fosas cavadas por sus propias manos. En el momento de su muerte, el martire es morto a Nembra in Spagna il 21 ottobre 1936, entregando su vida el 21 de octubre de 1936, día en que se cumplía exactamente el vigésimo quinto aniversario de su primer matrimonio, a la edad de cuarenta y ocho años.
El culto y la causa de beatificación
Un año después de los trágicos acontecimientos, los cuerpos de los tres mártires fueron recuperados y reconocidos por sus propios familiares, quienes constataron con asombro que se encontraban prácticamente incorruptos. La causa de beatificación fue promovida en la diócesis de Oviedo de manera conjunta con la de sus dos compañeros y la del joven Antonio González Alonso, quien había sido asesinado el 11 de septiembre de 1936.
La Santa Sede concedió el deseado nulla osta para el inicio de la causa el 11 de marzo de 1997. La fase de la inchiesta diocesana fue formalmente convalidada el 26 aprile del 2002, y pocos años después, en 2007, se entregó la Positio super martyrio. El camino eclesial dio su fruto definitivo el 21 gennaio de 2016, fecha en la que el Papa Francisco autorizó la promulgación del decreto que declaraba oficialmente el martirio de don Genaro, Segundo, Isidro y Antonio, perpetrado por odio a la fe católica, tras recibir en audiencia al cardenal Angelo Amato.
La solemne celebración de la beatificación tuvo lugar en la catedral de Oviedo el 8 de octubre de 2016. Esta ceremonia representó un hito histórico, al ser la primera celebración de beatificación llevada a cabo en el territorio de dicha diócesis, y estuvo presidida por el cardenal Amato en calidad de delegado del Santo Padre. La memoria liturgica de este fiel esposo y mártir fue fijada para el 21 de octubre, fecha que coincide providencialmente con el día de su nacimiento al Cielo y el de la mayoría de sus compañeros mártires.
Una vida de entrega
La trayectoria terrenal de Segundo Alonso González se desarrolló en la región de Asturias, en el norte de España. En los lugares de Cabo y Oviedo, Segundo forjó una existencia dedicada al trabajo honrado y al servicio a los demás. Su vida estuvo profundamente ligada a la realidad del campo y de la mina, donde compartió las fatigas de sus hermanos de oficio. Sin embargo, su labor no se limitó a la subsistencia material, pues siempre encontró tiempo y energía para promover la vida espiritual en su comunidad.
Como padre de una numerosa familia de doce hijos, el Beato Segundo demostró una capacidad extraordinaria para integrar la fe en la vida familiar, siendo dos veces esposo y un guía constante para sus seres queridos. Su responsabilidad en el sindicato católico de mineros reflejaba su deseo de justicia y caridad, mientras que su dedicación a la Adoración Eucarística nocturna revelaba el manantial donde bebía su fortaleza interior. Esta coherencia entre lo que profesaba y lo que vivía le convirtió en un referente moral para quienes le rodeaban, incluso en tiempos de gran agitación social y política.
La prueba definitiva de su fe llegó en el año mil novecientos treinta y seis. En un contexto de persecución, fue arrestado y torturado, sufriendo el odio de quienes no comprendían la paz que emanaba de su corazón creyente. Uno de los episodios más conmovedores y dolorosos de su martirio fue el momento en que fue obligado a cavar su propia fosa en la iglesia de San Giacomo, en Nembra. Allí entregó su alma a Dios el veinte de octubre de aquel año, sellando su testimonio de amor con el don de su propia vida, un sacrificio que la Iglesia ha reconocido oficialmente para nuestra edificación.
El culto y la memoria
El reconocimiento de la santidad de Segundo Alonso González culminó el ocho de octubre del año dos mil dieciséis, cuando fue beatificado por el Papa Francisco. Este acontecimiento permitió que su figura fuera elevada a los altares, permitiendo a los fieles venerar su memoria como un modelo de laico comprometido. Su vida, aunque sencilla en sus formas, resplandece hoy como una luz que ilumina la vocación de todos los padres de familia y trabajadores que buscan vivir con honestidad y rectitud.
En la diócesis de Oviedo, su recuerdo se celebra con especial devoción. La memoria litúrgica ha sido fijada el veintiuno de octubre, fecha en la que los fieles se reúnen para dar gracias por el ejemplo de este mártir asturiano. Su intercesión es invocada con confianza, especialmente por aquellos que se sienten llamados a defender la fe en medio de las dificultades del mundo contemporáneo. Como patrono de la diócesis de Oviedo, su legado continúa inspirando a las nuevas generaciones a mantener la esperanza y la caridad como ejes centrales de su existencia.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia il Beato Segundo Alonso González?
La memoria liturgica del Beato Segundo Alonso González se celebra el 21 de octubre, día que coincide con su nacimiento al Cielo.
Di cosa è patrono il Beato Segundo Alonso González?
La documentación biográfica no menciona títulos de patronato específicos para el Beato Segundo Alonso González.