Beato Simón Napoli de Calascibetta

Menor observante

Actualizado el 21 de julio de 2026

Beato Simón Napoli de Calascibetta

La vida y el servicio

El Beato Simón Napoli de Calascibetta desarrolló su vocación en el contexto de la reforma franciscana del siglo dieciséis. Originario de Calascibetta, dedicó su existencia a la vida monástica y al fortalecimiento de la observancia regular. En el año mil quinientos treinta y tres, asumió un papel fundamental como promotor de la reforma de su orden en el Reino de Sicilia, buscando encarnar con rigor y sencillez el espíritu de pobreza y humildad de San Francisco de Asís.

A lo largo de su trayectoria, ejerció diversos cargos de responsabilidad dentro de la estructura franciscana. Fue guardián del convento de Santa María de Jesús en Piazza Armerina, donde demostró su capacidad de guía espiritual. Posteriormente, desde el año mil quinientos treinta y cuatro, asumió el cargo de guardián en el convento de Santa Ana en la localidad de Giuliana. Su presencia en otros lugares como Chiusa Sclafani y Bisacquino permitió que su mensaje de fe llegara a diversas comunidades, dejando una huella profunda de santidad y entrega.

Su vida se vio marcada por una caridad inquebrantable, especialmente hacia los sectores más vulnerables de la sociedad. La tradición le atribuye milagros significativos que ilustran su preocupación por el bienestar de su prójimo. Se recuerda, por ejemplo, el milagro de la multiplicación del arroz para alimentar a los pobres, un signo de cómo su confianza en la providencia divina se traducía en auxilio real para quienes sufrían hambre. Asimismo, se le atribuye el milagro de la lluvia en beneficio de la comunidad de Bisacquino, una intervención que alivió las necesidades de los agricultores y habitantes de la zona. El Beato Simón falleció en el año mil quinientos cuarenta y seis en Giuliana, dejando tras de sí un ejemplo de vida ejemplar, consagrada enteramente a Dios y al servicio de los hermanos.

El culto y la memoria

La veneración al Beato Simón Napoli ha perdurado a través de los siglos como un signo de gratitud por su intercesión y su testimonio de vida. Su figura ha sido acogida con devoción por los fieles de Sicilia, quienes reconocen en él a un intercesor cercano y eficaz ante las necesidades cotidianas. El reconocimiento oficial de su santidad se consolidó cuando fue incluido en las letanías de la Iglesia de Monreale por el arzobispo monseñor Cataldo Naro, ratificando su papel como modelo de vida cristiana y protector espiritual de estas comunidades.

Su memoria litúrgica se celebra anualmente cada once de octubre, fecha en la que los fieles se reúnen para recordar su entrega y pedir su auxilio. Este culto no es simplemente un recuerdo del pasado, sino una invitación a vivir la caridad con la misma sencillez y profundidad que caracterizaron al Beato Simón durante su paso por la tierra. La sobriedad de su vida y la fuerza de su compromiso con la reforma de la orden siguen inspirando hoy a quienes buscan un camino de fe auténtico y cercano a los más desfavorecidos.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra al Beato Simón Napoli de Calascibetta?

Su fiesta se celebra cada año el día once de octubre.