9 de abril
Beato Ubaldo de Borgo San Sepolcro (Ubaldo Adimari)
Fraile Servita
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Los años turbulentos y la conversión
Ubaldo fue un frate dei Servi di Maria perteneciente a los primeros tiempos de la orden. Durante su juventud en el siglo decimotercero, marcada por las tensiones políticas de su tiempo, Ubaldo se convirtió en el líder de los ghibellinos en Firenze y perpetró numerosos desórdenes y atropellos. Ante esta situación, el priore generale servita san Filippo Benizi llegó a Firenze con el propósito de pacificar la ciudad. San Filippo Benizi, quien pertenecía a la segunda generación de los Servi di Maria posterior a los Santi Sette Fondatori y vivió entre 1233 y 1285, fue el contemporáneo y guía que transformó el destino de Ubaldo. El religioso iba acompañado por el beato Bonaventura da Pistoia y seguido por el Legato pontificio Latino Orsini cuando se produjo el encuentro decisivo en los primeros meses de 1280, momento en el cual san Filippo Benizi logró convertir a Ubaldo Adimari de la milicia terrena al servicio de Maria.
La vida monástica en el Monte Senario
Tras su conversión, Ubaldo adoptó el hábito de los Servi di Maria y eligió retirarse al Monte Senario para entregarse a la oración y a la penitencia severa. El Monte Senario, situado a unos dieciocho kilómetros de Firenze, representa la cuna de la fundación de la orden desde el año 1240. Bajo la sabia guía espiritual de su prior, Ubaldo templó su carácter hasta convertirse en un alma mansa y humilde. Su vida religiosa estuvo acompañada por prodigios notables; entre ellos destaca el episodio en el que, tras romperse su vasija, transportó agua desde el pozo hasta el convento utilizando sus propias vestiduras. Posteriormente, Ubaldo recibió la ordenación sacerdotal y, entre 1282 y 1285, acompañó a san Filippo en sus labores por las distintas casas de la orden. El 22 abril de 1285, Ubaldo asistió y consoló con su presencia al general en sus últimos momentos en el convento de Todi antes de su fallecimiento.
El tránsito y la memoria litúrgica
De regreso en el convento del Monte Senario, Ubaldo continuó su existencia como penitente y religioso, un período también enmarcado por diversos prodigios que perduraron hasta el final de sus días. Ubaldo falleció el 9 de abril de 1315, y el Martirologio lo define específicamente como sacerdote de la orden de los Servi di Maria. Sus restos fueron sepultados en la iglesia del convento del Monte Senario, junto a los Santi Sette Fondatori. Una ricognizione de las reliquias realizada en el año 1717 constató que pertenecían a una persona de gran estatura. El culto al beato Ubaldo fue confirmado por papa Pio VII el 3 de abril de 1821.
Su camino de conversión
La trayectoria vital del Beato Ubaldo Adimari se divide entre su compromiso con las luchas políticas de su tiempo y su entrega total a la vida contemplativa y apostólica. Originario de Florencia, Ubaldo ocupó un lugar de gran influencia como líder de la facción gibelina, una etapa de su vida caracterizada por la actividad pública y las tensiones propias de la Florencia del siglo trece. No obstante, la voz de Dios llegó a su vida a través de la predicación de San Felipe Benizi, un encuentro que marcó el inicio de una conversión sincera y definitiva. Al reconocer la vanidad de sus ambiciones temporales, Ubaldo decidió renunciar a todo para ingresar en la Orden de los Siervos de María.
Como miembro de esta comunidad, Ubaldo cultivó una vida de oración, penitencia y servicio sacerdotal, encontrando en Monte Senario, el lugar fundacional de la Orden, su hogar espiritual. Su madurez espiritual se manifestó en la humildad con la que asumió su nuevo estado de vida, dejando atrás el brillo del poder terrenal para buscar únicamente la voluntad del Señor. Uno de los episodios más significativos de su ministerio fue el acompañamiento espiritual y físico que brindó a San Felipe Benizi en la ciudad de Todi, asistiendo al santo durante su travesía final hacia la casa del Padre. Este acto de caridad refleja la profundidad de su lealtad y el profundo vínculo fraterno que le unía a quien fuera su guía espiritual. El Beato Ubaldo vivió sus últimos días en el retiro de Monte Senario, donde entregó su alma a Dios en el año mil trescientos quince, dejando un legado de humildad que fue posteriormente confirmado por la Iglesia con su beatificación en el siglo diecinueve.
El culto y memoria
La figura del Beato Ubaldo Adimari ocupa un lugar de honor en la tradición de la Orden de los Siervos de María. Su memoria es celebrada con devoción, recordando su paso de la vida mundana a la santidad. La confirmación de su culto, realizada por el Papa Pío Séptimo en el año mil ochocientos veintiuno, ratificó el reconocimiento de su vida ejemplar como sacerdote y religioso, cuya intercesión es invocada especialmente por los miembros de su familia religiosa.
Su culto no se basa en grandes triunfos externos, sino en la solidez de una conversión radical y en la perseverancia de su vida sacerdotal. La Iglesia, al elevarlo a los altares, propone su ejemplo a los fieles adultos como un modelo de respuesta generosa a la llamada de Dios, sin importar el pasado personal. Su memoria litúrgica, fijada el nueve de abril, invita a los creyentes a reflexionar sobre la importancia de la guía espiritual y la fidelidad en el servicio a los hermanos, manteniendo viva la tradición de los Siervos de María que floreció en los siglos trece y catorce.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia beato Ubaldo de Borgo San Sepolcro?
La memoria litúrgica del beato Ubaldo se celebra el 9 de abril.
En el monte Senario en Toscana, beato Ubaldo de Borgo Sansepolcro, sacerdote de la Orden de los Siervos de María, a quien san Felipe Benicio convirtió de la milicia terrena al servicio de María. — Martirologio Romano