30 de noviembre
Beato Vincenzo Queralt Lloret
Sacerdote vicenciano, mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La infancia y la vocación sacerdotal
Vicente Queralt Lloret vino al mundo en Barcellona el 16 de noviembre de 1894, en el seno de una familia formada por sus padres, Miguel y Dolores. Su infancia conoció la prueba dolorosa de la orfandad, pero la Providencia dispuso que fuera acogido, junto a sus otros tres hermanos, por las Figlie della Carità. Gracias a esta providentosa acogida, el niño conoció desde sus primeros años el carisma vincenziano, que germinó hondamente en su alma. Su incorporación a la Iglesia se selló con el sacramento del bautismo, recibido en la parroquia de San Giovanni Battista en Barcellona el 25 de noviembre de 1894. Con el paso de los años, aquel niño marcado por la pérdida y sostenido por la caridad eclesial respondió a la llamada del Señor, ingresando formalmente en la Congregación de la Missione el 24 de septiembre de 1913. Su camino de preparación al ministerio culminó el 15 de marzo de 1919, fecha en la cual recibió la ordenación sacerdotal en Lerida, consagrando su juventud y sus talentos al servicio de Dios y de los hermanos.
El ministerio y la labor apostólica
Inmediatamente después de su ordenación, en el año 1919, el joven sacerdote fue destinado al Collegio apostolico e studentato di Bellpuig, situado cerca de Lerida. En aquella institución permaneció durante tres años, entregándose con celo a la formación y a la enseñanza de los futuros confraternizados, además de atender con esmero a los jóvenes mediante una escuela nocturna. Tras una breve estancia en la Casa provincializia en 1922, recibió un nuevo destino que lo condujo a Palma di Maiorca, en las islas Baleares. En aquellas tierras insulares, su ministerio se diversificó notablemente, abarcando las misiones al popolo, la predicación constante, la dirección de Esercizi spirituali y la guía espiritual de las asociaciones cristianas juveniles. A partir del año 1933, su celo pastoral se trasladó a los alrededores de Barcellona, donde se consagró de lleno a la pastorale rurale en los pequeños centros de la provincia catalana. Era un sacerdote dotado de grandes cualidades humanas, que poseía el don singular de saber conducir a Dios a los fieles, prestando una atención muy particular a la juventud. Para ellos organizó la asociación de los Figli di Maria della Medaglia Miracolosa, que correspondía a la Juventud Vicenciana. Su fecunda actividad incluyó también la fundación de la revista literaria y musical titulada Ofrena, en cuyas páginas publicó diversas obras literarias y composiciones musicales de su autoría. Toda esta múltiple y infatigable labor apostólica encontraba su raíz profunda y su alimento constante en una sólida devoción a la Eucaristía y a la Vergine Maria.
El martirio y la persecución
La tempestad de la guerra civil española irrumpió con violencia sobre la comunidad eclesiástica el 19 de julio de 1936, día en que dio comienzo el conflicto, obligando a los missionari de su comunidad a ser expulsados de la casa donde residían. Al día siguiente, el 20 de julio de 1936, los milicianos anarquistas de la FAI perpetraron la destrucción total del lugar, prendiendo fuego a la vivienda, a la iglesia adyacente, a la iglesia de la Madonna della Medaglia Miracolosa y a otros edificios sagrados consagrados al culto. Ante esta persecución implacable, padre Vicente buscó refugio inicialmente en casa de unos familiares y posteriormente hubo de cambiar de diversos nascondigli para eludir la captura. A pesar de sus precauciones, un grupo de milicianos logró dar con su paradero, rindiéndole finalmente en el hogar de una benefactora. Fue capturado por sus perseguidores hacia el atardecer y, tras sufrir la violencia de los opresores, fue fusilado durante la noche del 30 de noviembre de 1936. Consumado el martirio, su cuerpo fue arrojado y sepultado en una fossa comune, de modo que posteriormente no fue posible localizar ni recuperar sus restos mortales.
La causa de beatificación y el reconocimiento eclesial
El camino eclesial hacia el reconocimiento oficial de su testimonio martirial comenzó formalmente cuando su causa de beatificación fue unida a la de otros venti entre sacerdotes, suore y laici vincenziani, junto con cinco sacerdotes de la diócesis de Cartagena. El nulla osta para dar inicio a esta causa unitaria lleva la fecha del 27 de novembre de 2003. Previamente, el 3 de diciembre de 2003, se había dispuesto el traslado de la competencia del tribunal eclesiástico desde las diócesis de Barcellona y Cartagena. La fase de la inchiesta diocesana se desarrolló con rigor en la diócesis de Valencia, abarcando el periodo comprendido entre el 4 de marzo de 2004 y el 6 giugno de 2008. Años más tarde, el 1 de diciembre de 2016, papa Francesco autorizó solemnemente la promulgación del decreto que declaraba oficialmente mártires a padre Vicente Queralt Lloret y a sus treinta y ocho compañeros. Junto a él fueron beatificados otros treinta y nueve religiosos entre sacerdotes, hermanos coadjutores y laicos vincenziani, todos ellos guiados por el celo de padre José María Fernández Sánchez. El solemne rito de beatificación fue celebrado el 11 de noviembre de 2017, presidido por el cardenal Angelo Amato en calidad de enviado especial del Sumo Pontífice.
Su vida y ministerio
Vicente Queralt Lloret nació en Barcelona en el año 1894. En su juventud, sintió el llamado a seguir los pasos de San Vicente de Paúl, ingresando en la Congregación de la Misión en el año 1913. Este paso marcó el inicio de un camino de consagración que lo llevaría a servir en distintas comunidades, buscando siempre la gloria de Dios a través del ministerio sacerdotal.
Su formación sacerdotal concluyó en Lerida, donde recibió la ordenación en el año 1919. A partir de ese momento, inició una intensa labor de evangelización y acompañamiento espiritual. Entre sus destinos pastorales, destacó su estancia en Palma de Maiorca, donde desarrolló una fructífera actividad misionera, atendiendo las necesidades de los fieles con espíritu abnegado. Su vida transcurrió en la sencillez propia de los hijos de San Vicente, centrada en la oración y el servicio a los hermanos, hasta que los acontecimientos de la guerra civil española interrumpieron su labor en Barcelona. En el año 1936, mientras ejercía su ministerio, fue fusilado por milicianos anarquistas, sellando con su propia sangre el testimonio de fe que había predicado a lo largo de los años. Su muerte no fue un final, sino la culminación de una entrega total que ha dejado una huella indeleble en la historia de su congregación y de la Iglesia universal.
El recuerdo de su beatificación
La figura del Beato Vicente Queralt Lloret ha sido reconocida oficialmente por la Iglesia a través de su beatificación, celebrada el 11 de noviembre del año 2017. Este acto solemne ocurrió en el marco de la causa de un grupo de mártires vicencianos de la guerra civil española, reafirmando la importancia de su sacrificio en el siglo veinte.
Su culto nos invita a reflexionar sobre la fortaleza de quienes, en medio de la persecución y el odio, eligieron permanecer fieles a su compromiso bautismal y sacerdotal. La Iglesia celebra su memoria cada 30 de noviembre, fecha que nos permite elevar una oración de gratitud por su intercesión. Recordar al Beato Vicente es volver a la esencia de la vida cristiana: la entrega generosa, el perdón ante la adversidad y la esperanza puesta en la vida eterna. Su testimonio continúa siendo un faro de paz para los creyentes de nuestro tiempo.
Preguntas frecuentes
Quando si festeggia il beato Vicente Queralt Lloret?
La sua ricorrenza si celebra il 30 noviembre, data che coincide con il giorno del suo martirio.