11 de marzo
San Benito de Milán
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
La vida y el ministerio episcopal
San Benito ejerció su ministerio como el cuadragésimo primer obispo de Milán, en una época comprendida entre el final del siglo VII y el principio del siglo VIII. Su labor al frente de la diócesis se prolongó durante un periodo notable de cuarentasiete años, consolidando la presencia de la Iglesia en el territorio lombardo.
Entre sus obras pastorales destaca la construcción de una iglesia dedicada a san Benito, levantada en la zona de Porta Nuova a Milán, a la cual se encontraba anexo un monasterio benedettino. Su fama de virtud trascendió las fronteras locales, al punto de que el historiador Paulo Diacono lo definió como un hombre de particular santidad cuya buena fama se difundió en toda la península italiana.
Relaciones con Roma y el rey Caedwalla
Durante su episcopado, san Benito desempeñó un papel relevante en la conversión y el destino de Caedwalla, rey del Wessex en Inglaterra. El soberano inglés fue catechizado directamente por el obispo milanés, quien además lo acompañó en su viaje hacia Roma.
Como fruto de este proceso espiritual, Caedwalla recibió el bautismo en Roma de manos del papa Sergio I durante el sábado santo del año 689, falleciendo en la misma ciudad el veinte de abril de aquel año. A san Benito se le atribuye asimismo la composición del epitafio dedicado a este monarca.
Aproximadamente en el año 707, el obispo milanés se desplazó a Roma con el propósito de defender su derecho a consagrar al obispo de Pavia, una sede que tradicionalmente era ordenada en la ciudad eterna. El papa de entonces rechazó su petición, dado que el obispo de pavia dependía directamente de la Santa Sede desde tiempos anteriores.
Memoria y sepultura
San Benito falleció en el año 725, y el Martirologio registra precisamente a Milán como el lugar de su deposición terrenal. Sus restos mortales fueron sepultados en el interior de la basílica de Sant'Ambrogio.
Ya en los primeros decenios del siglo VIII, el autor anónimo del ritmo Versus de Mediolano civitate lo incluyó con veneración entre los santos y los grandes obispos milaneses. Con el paso del tiempo, el cardenal Mai le atribuyó erróneamente los versos sobre la medicina escritos por un diacono milanés llamado Crispo, motivo por el cual se le otorgó el cognome de Crispo.
Su ministerio episcopal
San Benito ejerció su labor episcopal en Milán durante un periodo de intensa actividad espiritual y constructiva. Su celo apostólico se manifestó en la edificación de una iglesia y un monasterio en la zona de Porta Nuova, contribuyendo así al fortalecimiento de la vida religiosa en su comunidad. Su influencia trascendió las fronteras locales, proyectándose hacia la sede de Roma, donde su voz fue escuchada con respeto y autoridad.
Uno de los episodios más significativos de su biografía fue la atención pastoral brindada a Caedwalla, rey del Wessex, a quien instruyó en la fe cristiana y acompañó personalmente en su peregrinación a la ciudad de Roma. Este gesto refleja la caridad y la dedicación de San Benito hacia aquellos que buscaban la verdad, convirtiéndose en un testigo privilegiado del encuentro entre la fe y la realeza anglosajona. Asimismo, su compromiso con la estructura de la Iglesia lo llevó a viajar a Roma en el año setecientos siete, con el firme propósito de defender y reclamar la correcta consagración del obispo de Pavia. Estas acciones subrayan su firmeza en la defensa de los derechos de la Iglesia y su visión de unidad. Tras una vida dedicada al servicio, el santo entregó su alma al Señor en el año setecientos veinticinco, siendo sepultado con honores en la basílica de Sant'Ambrogio, lugar que sigue siendo testimonio de su legado episcopal.
El culto y la veneración
La figura de San Benito de Milán goza de un lugar especial en la memoria de la Iglesia. Su culto se celebra con particular devoción, adaptándose a las exigencias litúrgicas para honrar debidamente su memoria. En el Martirologio Romano, su festividad se encuentra fijada el día once de marzo. Sin embargo, en el rito ambrosiano, la celebración se traslada al seis de septiembre con el fin de evitar que la solemnidad coincida con el tiempo de la Santa Cuaresma, permitiendo así una liturgia más festiva y centrada en su intercesión.
San Benito es invocado de manera particular por todas aquellas personas que se encuentran involucradas en procesos judiciales. Su intercesión es buscada por quienes necesitan sabiduría, rectitud y justicia en las partes en causa de los procesos. Esta confianza de los fieles en su protección pone de manifiesto cómo su labor como obispo, siempre preocupado por el orden y la verdad, ha dejado una huella duradera en la fe popular, siendo un intercesor cercano para quienes atraviesan dificultades legales.
Preguntas frecuentes
Quando se festeggia San Benito de Milán?
La fiesta liturgica se celebra originariamente el 11 de marzo, fecha que conserva el Martirologio Romano. En el rito ambrosiano fue trasladada al 6 de septiembre por el cardenal Federico Borromeo en 1623, debido a que coincidía habitualmente con el periodo de la Cuaresma.
Di cosa è patrono San Benito de Milán?
San Benito era tradicionalmente invocado, junto con otros santos, como protector de aquellas personas que se encuentran comprometidas en los procesos judiciales, ya sea en calidad de actores, acusadores, convenidos o rei.
En Milán, deposición de san Benito, obispo. — Martirologio Romano