9 de septiembre
San Gorgonio de Roma
Mártir
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Las fuentes primitivas y el sepulcro en Roma
La Depositio Martyrum, incluida en el Cronografo del 354, señala a San Gorgonio en Lavicana al cinco de las ides de septiembre, fecha que corresponde al nueve de septiembre. Este documento representa la más antigua testimonio sobre la existencia y sobre el culto de San Gorgonio. No ha sido conservada ninguna passio de este martire. Testimoni medievali como el Itinerario de Salisburgo, el de Malmesbury y el Epitome de locis sanctorum mencionan todos a San Gorgonio en el mismo lugar, presso la tumba de Santa Elena sobre la vía Labicana. Los Sacramentarios Gelasiano y Gregoriano ofrecen ulterior testimonio de San Gorgonio. El Martirologio Geronimiano reporta a la fecha del nueve de septiembre una mención más precisa que coloca el nacimiento para el cielo de San Gorgonio en Roma sobre la vía Labicana, entre dos laureles, en el cementerio homónimo. El cementerio inter duas lauros, conocido también como de Pedro y Marcelino, custodió en un antro interior el cuerpo de San Gorgonio. A finales del cuarto siglo el mártir debía gozar de una vivísima renonanza. En la Edad Media la inscripción de San Gorgonio fue transportada de la vía Labicana a la iglesia de San Martino ai Monti. La inscripción desapareció en el décimo octavo siglo durante una restauración de la iglesia. El texto de la inscripción ha sido conservado por diversas colecciones, entre las cuales aquellas de Tours y Lorsch. En su Martirologio, Beda menciona a San Gorgonio a la fecha tradicional. Floro reprende casi literalmente la noticia del Martirologio Geronimiano en el propio Martirologio.
Las traslaciones y las vicisitudes de las reliquias
Adone modificó el Martirologio de Floro creando confusión respecto a San Gorgonio. Adone encontró el doce de marzo la mención de tres mártires de Nicomedia, que eran Pedro, San Gorgonio y Doroteo, y el nueve de septiembre la de un mártir romano de nombre San Gorgonio. Adone dejó al doce de marzo la memoria de Pedro de Nicomedia y desplazó al nueve de septiembre aquella de San Gorgonio y Doroteo, manteniendo la colocación en Nicomedia y repitiendo los tormentos de Pedro. Adone suprimió de su texto al San Gorgonio de Roma e inventó la translación a Roma de las reliquias del homónimo de Nicomedia. La sustitución operada por Adone fue reanudada por Usuardo y llegó en el Martirologio Romano, donde persiste el error que coloca la translación sobre la vía Latina. Baronio añadió que las reliquias de San Gorgonio fueron en seguida transportadas en la basílica Vaticana. El mártir romano San Gorgonio fue objeto de al menos dos translaciones del cementerio inter duas lauros. La primera translación fue ejecutada por el obispo Crodegango de Metz entre el 760 y el 766. Crodegango operó durante el pontificado del papa Paulo I, entre el 757 y el 767, del cual habría recibido las reliquias en don o tramite saqueadores. Alrededor del 765 Crodegango depuso las reliquias en Lorena en la abadía de Gorze. El patronato de San Gorgonio en Gorze está documentado desde el 761. Anastasio el Bibliotecario recuerda una segunda translación de San Gorgonio del mismo cementerio al tiempo de Gregorio IV, entre el 827 y el 844, en la vida del pontífice. H. Delehaye observó que en el noveno siglo se verificó un fenómeno psicológico por el cual, después de la translación de un cuerpo santo, se continuaba a actuar como si fuese permanecido sobre el puesto. El público olvidaba las circunstancias de las translaciones y, si bien los santos Sebastián y San Gorgonio hubiesen pasado los Alpes, se continuaba a buscarlos en los cementerios originarios creando reliquias dobles o triples. Las translaciones de Crodegango y Gregorio IV concernieron en cada caso al mártir romano y no otros, siendo precedentes a la obra de Adone.
La difusión del culto y la memoria litúrgica
El compilador de la Passio Gorgonii et Dorothei, identificado por A. Poncelet con el obispo Adalberto de Magdeburgo, no tuvo en cuenta de esta cronología. Adalberto escribió hacia el fin del décimo siglo basándose sobre el Martirologio de Adone. Adalberto persuadió a Milone, obispo de Minden en Westfalia, que San Gorgonio fuese un mártir de Nicomedia con reliquias transportadas a Roma. Milone, cuya diócesis compartía el patrono con la abadía de Gorze, comunicó la passio al abad Immone, extendiendo la confusión también en Lorena. San Gorgonio es un mártir de Roma. San Gorgonio ha desaparecido de los libros litúrgicos. San Gorgonio de Roma, y no el homónimo mártir de Nicomedia, gozó en la Edad Media de un culto muy difundido. El culto de San Gorgonio era difundido especialmente en los lugares en los cuales se pretendía de custodiar sus reliquias. Las reliquias de San Gorgonio eran presuntamente custodiadas en Gorze, Cluny, Pouillon en la diócesis de Reims, Rethel, Saint-Gorgon en la diócesis de Soissons y en Minden. En las Actas de los Santos de marzo es referida la translación de un San Gorgonio mártir de Roma a Marmoutier. La translación a Marmoutier sobrevino en el año 847 a obra del abad Rainaldo. El cuerpo del mártir fue extraído en un lugar dicho vía Apia entre dos laureles cerca de la iglesia de Santa Cecilia según el texto citado. El monje autor de la relación afirma que este San Gorgonio sería uno de los cuarenta mártires sebastenos. Los cuarenta mártires sebastenos fueron uccisos bajo Licinio y sus restos habrían sido trasladados a Roma. La presunta translación de mártires de Sebaste a Roma no es jamás sobrevenida. El San Gorgonio trasladado a Marmoutier es de considerarse una reliquia de San Gorgonio de la vía Labicana o un cuerpo santo rebautizado, teniendo en cuenta del referencia entre dos laureles. San Gorgonio es commemorado en el martirologio a Roma en el cementerio de los Dos Laureles sobre la vía Labicana.
La vida y el testimonio
San Gorgonio de Roma pertenece a aquel grupo de mártires cuya existencia está documentada en los registros más antiguos de la Iglesia romana. Su nombre aparece explícitamente en la Depositio Martyrum, un documento fundamental del año trescientos cincuenta y cuatro, que fija su conmemoración el día nueve de septiembre. Este dato nos permite situarlo en el cuarto siglo, un periodo de grandes desafíos para los cristianos, donde el testimonio de sangre se convertía en el lenguaje más elocuente de la fidelidad al Evangelio.
Tras su muerte en Roma, sus restos fueron depositados en el cementerio inter duas lauros, ubicado en la vía Labicana. Este lugar de sepultura, característico de los primeros cristianos, se convirtió en un centro de devoción y recuerdo. Con el paso de los siglos, la figura de San Gorgonio fue objeto de una atención especial, aunque también de confusiones históricas; el cronista Adone contribuyó a que fuera, en ocasiones, asimilado con el mártir de Nicomedia. Sin embargo, la tradición romana siempre mantuvo viva la memoria del Gorgonio que descansaba en la vía Labicana. Posteriormente, el historiador Baronio documentó la importancia de sus reliquias al mencionar su traslación a la basílica Vaticana, subrayando el lugar preeminente que este mártir ocupa en la historia de la santidad romana.
El culto y la devoción
La veneración a San Gorgonio no se limitó a los confines de Roma, sino que alcanzó tierras lejanas gracias a la traslación de sus reliquias. Un momento decisivo ocurrió en el año setecientos sesenta y cinco, cuando el obispo Crodegango trasladó las reliquias del santo hacia la abadía de Gorze, en el corazón de Europa. Este acto de fe permitió que el culto al mártir romano floreciera en nuevas latitudes, convirtiéndose en un protector espiritual para las comunidades monásticas y los fieles de la región.
Hasta el día de hoy, San Gorgonio es honrado especialmente en Gorze y en Minden, lugares que guardan con gratitud el legado de su intercesión. El Martirologio Romano mantiene fija su memoria el nueve de septiembre, permitiendo que la Iglesia universal se una en oración al recordar su sacrificio. Su culto, sobrio y constante, nos invita a reflexionar sobre la comunión de los santos, recordándonos que, aunque los siglos pasen, el ejemplo de quienes dieron su vida por amor a Dios permanece como un pilar inquebrantable para nuestra propia vida espiritual.
Preguntas frecuentes
Cuando se festeggia San Gorgonio de Roma?
Se celebra cada nueve de septiembre, tal como lo atestiguan los documentos más antiguos de la Iglesia romana y el martirologio.
Di cosa è patrono San Gorgonio de Roma?
San Gorgonio es patrono de las localidades de Gorze y de Minden, cuyos vínculos con sus reliquias están documentados desde la alta Edad Media.
En Roma, en el cementerio ad Duas Lauros en la vía Labicana, san Gorgonio, mártir. — Martirologio Romano