San Gunardo (Goardo) de Nantes

Obispo y mártir

Actualizado el 21 de julio de 2026

San Gunardo (Goardo) de Nantes

Su ministerio y martirio

La trayectoria de San Gunardo en el episcopado se encuentra documentada de manera clara desde el año ochocientos treinta y siete, momento en el cual ejercía sus funciones como obispo de Nantes. Su labor pastoral se desarrolló en un periodo convulso de la historia europea, caracterizado por las incursiones de los pueblos nórdicos que afectaron profundamente a las comunidades cristianas de la región. A pesar de las dificultades y los peligros inminentes, el obispo permaneció firme en su deber de pastorear a su pueblo, centrando su vida en el ejercicio de los sacramentos y la guía de los fieles encomendados a su cuidado.

El veinticuatro de junio del año ochocientos cuarenta y tres, la catedral de Nantes fue escenario de un acontecimiento que conmovió a la cristiandad de la época. Durante la celebración de la Misa, mientras el obispo se encontraba inmerso en la plegaria eucarística, los normandos irrumpieron en el templo. San Gunardo no abandonó el altar ni interrumpió el rito sagrado; fue asesinado precisamente en el instante en que pronunciaba el Sursum corda, elevando su corazón y su voz hacia Dios. Su muerte en aquel lugar santo, en pleno ejercicio de su ministerio episcopal, lo consagró como un testigo de la fe, capaz de ofrecer su propia sangre como testimonio de la vida eterna que predicaba. Su figura representa la fortaleza de aquellos pastores que, en momentos de tribulación extrema, decidieron permanecer junto a sus ovejas hasta el sacrificio supremo.

El recuerdo y las reliquias

La memoria de San Gunardo ha sido preservada con esmero a lo largo del tiempo, trascendiendo las fronteras de la ciudad donde derramó su sangre. La importancia de su legado se manifiesta en los diversos traslados de sus reliquias, que tuvieron lugar en los años mil doscientos once y mil trescientos veinticuatro, permitiendo que su veneración se extendiera y se consolidara entre los fieles. Estos actos solemnes de traslación demuestran el profundo arraigo que su testimonio generó en la tradición local.

Durante siglos, los restos de San Gunardo fueron custodiados en la iglesia de San Pedro, situada en la ciudad de Angers. Este lugar fue el centro de su culto hasta el año mil setecientos ochenta y nueve, constituyendo un punto de referencia para los devotos que buscaban la intercesión del santo obispo. El respeto por su sepulcro y la continuidad de su recuerdo en Angers y Nantes reflejan cómo la Iglesia valora la fidelidad de sus mártires, quienes con su vida y su muerte han dado testimonio de la esperanza cristiana. Hoy, su memoria sigue siendo una invitación a la perseverancia en la oración y al compromiso incondicional con el servicio a Dios y al prójimo.

Preguntas frecuentes

Cuando se celebra la festividad de San Gunardo?

Su festividad se conmemora el veinticuatro de junio, aunque también es recordado el veinticinco de junio en Nantes y Angers.

En Nantes en Bretaña, san Goardo, obispo y mártir, que, mientras celebraba una Misa solemne con el pueblo en la catedral, murió junto a muchos fieles traspasado por las flechas de los impíos normandos mientras cantaba Sursum corda. — Martirologio Romano