Enciende una vela por quien amas — arde aquí durante 7 díasEnciende la tuya →

29 de noviembre

San Jacobo de Sarug

Actualizado el 18 de septiembre de 2026

Orígenes y formación

San Jacobo nació en el año 451 en el villagio de Qurtam, situado a orillas del Éufrates. Las fechas ciertas de su vida comprenden precisamente este nacimiento en Qurtam hasta su tránsito final el 29 de noviembre de 521. Siendo hijo de un sacerdote, recibió una sólida educación espiritual que lo condujo a estudiar en la célebre Escuela de Edessa. A la edad temprana de veintidós años, decidió consagrarse por completo al Señor al abrazar la vida monástica. Ya desde el tiempo de sus estudios en Edessa, poseía un discernimiento notable que le permitió prever con claridad el peligro doctrinal insito en los escritos de Teodoro de Mopsuestia, los cuales habían sido traducidos en aquella época del griego al siriaco por un maestro local. Hacia el año 470, su presencia en la misma Escuela de Edessa estuvo marcada por su firme participación en una controversia teológica contra los nestorianos y teodoriani.

Ministerio y poesía sagrada

Tras recibir la ordenación sacerdotal, San Jacobo fue nombrado periodeuta, es decir, visitador eclesiástico de la región de Hawra. Desempeñó esta función pastoral con un celo infatigable a lo largo y ancho de toda la Siria, iluminando a las comunidades con sus fervientes discursos, omelie y traducciones que custodiaban la purísima fe de la Iglesia. Su brillante carrera poética dio inicio de un modo singular, cuando comenzó improvvisando un poema sobre el carro de Ezechiele ante la presencia de cinco obispos. Dicha composición tuvo lugar o bien en la iglesia de Batnàn, también conocida como Sarug, o posiblemente en una iglesia de Nisibi. Aquella obra monumental sobre el carro de Ezechiele constaba de setecientos versos e incluía trescientos noventa y seis versículos de las Sagradas Escrituras, estructurados con maestría en el duodécimo metro de la poesía siriaca. Junto con Narsai, San Jacobo figura entre los mayores escritores en lengua siriaca de todo el siglo quinto, siendo descrito habitualmente Narsai como el primero occidental y Jacobo como el segundo de los orientales.

Episcopado y legado literario

Hacia el final de su vida terrena, en el año 518, San Jacobo fue elevado al ministerio episcopal al convertirse en obispo de Batnàn-Sarug, localidad situada en la provincia de la Osroene, en la actual Turquía, donde residió según atestigua el martirologio. Entregó su alma al Creador el 29 de noviembre de 521. Mucho tiempo después de su fallecimiento, sus reliquias fueron solemnemente trasladadas a Diyarbakir. La posteridad ha valorado inmensamente su legado literario; de los setecientos sesenta y tres poemi compuestos por su pluma, se conservan todavía cerca de doscientos cincunto. Sus temas predilectos abarcaban la Sagrada Escritura, el Exameron, la liturgia y los grandes misterios de la teología. Prestaba una atención sumamente delicada al Rostro de Cristo y a su misteriosa revelación a través de las prefiguraciones del Antiguo Testamento, además de contemplar a la Iglesia siempre como la casta esposa de Cristo. Toda su obra se caracteriza por una profunda meditación sobre la obra admirable de Dios y sobre los misterios de la fe, afrontando siempre cada asunto con el espíritu humilde de un niño y jamás con la soberbia del docto intelectual. Por todo ello, es venerado con justicia entre los siriacos, junto con sant'Efrem, como un verdadero doctor y columna inquebrantable de la Iglesia.

Fuentes históricas y fuentes biográficas

La memoria histórica de la vida y de la obra de San Jacobo se ha transmitido gracias a una rica tradición de documentos y crónicas antiguas. Entre las fuentes principales figuran las noticias biográficas conservadas en la prestigiosa Historia de Giacomo de Edessa. Asimismo, existen testimonios en un antiguo panegirico, redactado posiblemente por un contemporáneo suyo llamado Gregorio, quien fuera obispo de Edessa. La tradición recopiló más datos en otra obra de mil ciento seis versos, compuesta por un autor llamado Ksanaya y fechada con precisión en el año 1143. Ulteriores noticias de gran valor histórico se hallan registradas en las crónicas de Michele el Grande, conocido también como el Siro, así como en la Cronaca de Seert, en la obra de Mari, en los escritos de Bar Hebraeus y en diversos cronistas más. Su figura también quedó grabada para siempre en la piedad litúrgica a través de un Sinassario armeno de los siglos quince y dieciséis.

Preguntas frecuentes

Quando se festeggia San Jacobo de Sarug?

San Jacobo de Sarug se conmemora el 29 de noviembre. Además, los sirianos occidentales lo recuerdan también el 20 de noviembre, el 29 de junio, el 29 de julio y el 25 de noviembre.

De qué es patrono San Jacobo de Sarug?

Las fuentes biográficas e históricas no mencionan ningún patronato específico atribuido a San Jacobo de Sarug.

En Batnan en la provincia de Osroene, en la actual Turquía, san Jacobo, obispo de Sarug, que iluminó con purísima fe esta Iglesia con discursos, homilías y traducciones y es venerado entre los Sirios junto a san Efrén como doctor y columna de la Iglesia. — Martirologio Romano