7 de abril
San Jorge de Militene
Obispo
Actualizado el 18 de septiembre de 2026
Juventud y vocación
San Jorge nació en Asia en el curso del siglo IX, específicamente alrededor del año 776, en el seno de un hogar bendecido tanto por la riqueza material como por la devoción espiritual. Al cumplir la edad de diessiete años, tomó la determinación evangélica de distribuir la totalidad de sus bienes entre los necesitados. Ese mismo año ingresó en un monasterio con el firme propósito de consagrar por entero su existencia a Dios. Apenas dos años más tarde, buscando un retiro más profundo, huyó hacia Mitilene, una isla situada en el mar Egeo. En aquel lugar permaneció durante seis años entregado por completo a la austera y silenciosa vida anacoretica.
El episcopado en Mitilene
En el año 804, el clero de Mitilene lo eligió por unanimidad como obispo, cuando contaba apenas con veintisiete años de edad. Durante nueve años ejerció como fiel y solícito pastor de la Iglesia local en aquella región. En el transcurso de su episcopado, San Jorge perseveró firmemente en una vida marcada por la constante penitencia y la caridad diligente hacia el prójimo. Sin embargo, alrededor del año 813, las graves vejaciones impuestas por el gobernador local lo obligaron a emprender un viaje hacia Costantinopoli con el noble propósito de defender los legítimos derechos de la Iglesia de Mitilene.
La persecución y el exilio
Una vez en Costantinopoli, San Jorge fue retenido por el patriarca Niceforo y fue testigo presencial de la ascensión al trono del emperador Leone V el Armeno. Bajo el reinado de este soberano se desató nuevamente la violenta persecución iconoclasta. El prelado no dudó en schierarsi junto al patriarca para defender con valentía el sagrado culto de las santas imágenes. A causa de esta firme postura doctrinal, el santo obispo sufrió la dura pena de la fustigazione. En el año 815 fue confinado al destierro en una isla. Hallándose imposibilitado para continuar con el cuidado pastoral de su grey, retornó a su antigua vida de anacoreta. Las rigurosas prácticas asceticas acabaron por debilitar profundamente su frágil físico. Tras padecer una larga enfermedad, entregó su espíritu el 7 de abril de los años 820 o 821.
Tránsito y culto
En un primer momento, sus restos mortales recibieron una sepultura provisoria. Con el posterior retorno de la paz religiosa a la Iglesia, sus sagradas reliquias fueron trasladadas solemnemente a Mitilene durante el tiempo en que gobernaba la Iglesia el patriarca San Metodio. Tal como atestigua su antigua Biografía, sobre su tumba se manifestaron numerosos milagros. Algunas fuentes, de manera primordial los sinassari bizantinos, formularon la hipótesis de la existencia de dos santos omonimos que habrían sido obispos de la misma ciudad, lo cual motivó que los mismos sinassari contemplen una festividad litúrgica adicional el 16 de mayo, además de la tradicional del 7 de abril. No obstante, a falta de fuentes históricas ciertas, los estudiosos sostienen la existencia de un único obispo de Mitilene llamado Giorgio. El martirologio sitúa su memoria en la isla de Lesbo, recordando con veneración los padecimientos que soportó bajo el emperador Leone V el Armeno en defensa de las santas imágenes.
Su camino espiritual
La vida de San Jorge comenzó en Asia en el año setecientos setenta y seis. A la edad de diecisiete años, tomó la decisión de renunciar a sus posesiones materiales para distribuirlas entre los pobres, iniciando así su camino de consagración al ingresar en un monasterio. Este acto de desprendimiento fue el preludio de una vida austera, marcada por el deseo de unión con Dios. Posteriormente, se trasladó a Mitilene, en la isla de Lesbos, donde vivió como anacoreta durante seis años, dedicándose al silencio y a la contemplación en un entorno de profunda soledad.
En el año ochocientos cuatro, su vida dio un giro al ser elegido obispo de Mitilene. Desde su labor pastoral, se convirtió en una voz lúcida en medio de las tensiones eclesiales de su época. Su ministerio fue puesto a prueba durante el conflicto iconoclasta, cuando el obispo se erigió como un valiente defensor del culto a las imágenes sagradas. Esta postura, que desafiaba las directrices imperiales, le costó serios padecimientos. En el año ochocientos quince, por orden del emperador, fue sometido a una cruel fustigación y posteriormente enviado al exilio. A pesar de la dureza de la persecución y de los viajes que lo llevaron a lugares como Constantinopla, San Jorge mantuvo su dignidad y su fe hasta su fallecimiento en Mitilene en el año ochocientos veintiuno, dejando una huella de santidad que ha sido preservada por la tradición bizantina a través de los siglos.
Su memoria litúrgica
La Iglesia recuerda la figura de San Jorge de Militene con gratitud y devoción. Su memoria litúrgica se celebra el siete de abril, fecha en la que los fieles se unen para honrar su ejemplo de vida episcopal y su firmeza ante las pruebas. Es importante señalar que la tradición de los sinassarios bizantinos también registra el dieciséis de mayo como una fecha significativa en la que se conmemora su tránsito y su intercesión. Estas celebraciones permiten que su historia no se pierda en el olvido, sirviendo como un faro de luz para quienes buscan perseverar en la fe cristiana a pesar de las dificultades del mundo actual.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se festejara San Jorge de Militene?
Su memoria litúrgica principal se celebra el 7 de abril, mientras que los sinassari bizantinos señalan una fecha adicional el 16 de mayo.
En Mitilene, en la isla de Lesbos, san Jorge, obispo, que padeció mucho bajo el emperador León el Armenio por el culto de las sagradas imágenes. — Martirologio Romano