San José
Patriarca, hijo de Jacob
Actualizado el 21 de julio de 2026
Su camino de vida
La trayectoria de San José comenzó en Harán, Mesopotamia, donde creció en el seno de la familia de Jacob. Su juventud fue puesta a prueba cuando fue vendido por sus propios hermanos a mercantes madianitas, una traición que lo condujo a Egipto. En aquel país, su integridad lo llevó a servir en la casa de Putifar, quien era el jefe de las guardias del Faraón. A pesar de su rectitud, sufrió la injusticia de ser encarcelado tras una falsa acusación de la esposa de su amo, permaneciendo fiel a sus principios incluso en el encierro.
La providencia divina transformó su cautiverio en una oportunidad para manifestar los designios de Dios. Gracias a su capacidad para interpretar los sueños del Faraón, mediante los cuales preanunció siete años de abundancia seguidos por siete años de intensa carestía, José fue liberado y elevado al cargo de viceré de Egipto. Desde esta posición de gran responsabilidad, se dedicó a organizar la administración de las reservas de grano, asegurando el sustento de la nación. Durante este tiempo, su fe se mantuvo firme, permitiéndole no solo sobrevivir a las crisis, sino también ser un instrumento de salvación para otros. Cuando la hambruna alcanzó a su familia en Canaán, José se reencontró con sus hermanos. Lejos de buscar venganza por el mal que le habían causado en su juventud, los perdonó con profunda magnanimidad. Esta decisión permitió que toda la familia de Jacob se trasladara a Egipto, estableciéndose en la región de Gessen, donde vivieron bajo su protección hasta el final de sus días.
Memoria y culto
El recuerdo de San José ha sido conservado con veneración a través de los siglos por diversas tradiciones litúrgicas que reconocen su papel providencial. En la ciudad de Jerusalén, siguiendo el antiguo calendario palestino-georgiano, su memoria se celebra con devoción cada cuatro de septiembre. Esta fecha invita a los fieles a reflexionar sobre su capacidad de resiliencia y su constante fidelidad a pesar de las pruebas sufridas en lugares como Sichem, Dotaim y, finalmente, en las tierras de Egipto.
Otras tradiciones orientales, como la abisinia, también honran su figura con fechas propias en el calendario litúrgico, señalando el veintiséis de mayo y el treinta y uno de julio. Estas celebraciones subrayan la importancia de su vida como un modelo de servicio y reconciliación. Su historia, que transcurre entre Harán y el territorio egipcio, sigue siendo un faro de esperanza para quienes enfrentan dificultades, recordándonos que el perdón y la prudencia son virtudes que transforman el dolor en una bendición compartida con el prójimo.
Preguntas frecuentes
Cuando se celebra la fiesta de San José, hijo de Jacob?
Se celebra el cuatro de septiembre según el calendario palestino-georgiano de Jerusalén, mientras que la tradición abisinia lo conmemora el veintiséis de mayo y el treinta y uno de julio.